Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Tristeza Ataca
Leonardo Girondella Mora
5 diciembre 2012
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Quienes defienden la libertad humana y sus consecuencias, son llamados genéricamente liberales — con una notable excepción, la de los EEUU, en donde ser liberal significa defender la ampliación de los poderes gubernamentales a costa de la libertad de los ciudadanos.

Los liberales, los defensores de la libertad, sostienen la posición opuesta a la de los socialistas, los defensores de la expansión estatal —y una parte de la discusión entre ambos bandos se refiere a la naturaleza de la libertad y sus consecuencias.

Habiendo pruebas, evidencias y razonamientos que muestran la superioridad de la libertad económica, la ofensiva socialista contra la mente liberal ha tendido a dejar un lado las discusiones económicas y emprender ataques más abstractos, más filosóficos. Uno de ellos es el que quiero examinar.

Es un ataque sutil, indirecto, que flota como una idea que sin abordar a la libertad con claridad habla de las consecuencias de ella —la difusión de términos como anomía, aislamiento, fragmentación, alienación, connotan una asociación entre la libertad y enfermedades personales y sociales.

La libertad ha sido asociada con ideas de soledad, separación e incomunicación —la noción del ser que en medio de muchos está en realidad sólo y que no entiende al mundo que le rodea, que es una colección de conductas desordenadas y caóticas.

Peor aún, a la libertad se le ha dado la connotación de ser viciosa por ligarse a vicios de avaricia y egoísmo.

Es quizá posible entender este ataque a la libertad en un contexto postmodernista: la libertad no importa, vale lo mismo que sus opuestos, de nada sirve, no tiene caso defenderla.

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Para un liberal, la libertad es el gran valor a defender —del que deriva consecuencias lógicas, como un sistema de libres mercados, un régimen político democrático, una mentalidad republicana y un intercambio libre de ideas en educación y demás.

El ataque al que me refiero no es el usual —uno que enfrentaría críticas directas y fuertes que reclamarían la superioridad del gobierno frente a la persona, como lo hace el socialista.

Es un ataque poco reconocido como tal, disimulado y oculto, que asocia a la libertad con la idea de lo trivial: no importa en realidad, de nada sirve la libertad, si acaso interesa la libertad es para señalar eso malo que la libertad produce, soledad, anomía, trastornos mentales modernos.

La persona convencida de esos padecimientos modernos, sin mucho pensarlo, comienza a aceptar que la libertad no importa, que no es un valor a defender —resultando que para ella la mentalidad liberal se torna inexplicable. No tiene sentido su existencia, termina concluyendo.

Es un contraste de mentalidades, optimista y pesimista. El pesimismo produce ese estado melancólico que lleva a la desilusión: nada hay en realidad por lo que valga la pena luchar. Para esta persona, sin darse cuenta de ello, la libertad es uno más de los temas que no importan, perderla significaría perder poco o nada.

El liberal, por el contrario, ofrece una mentalidad optimista —su misma lucha en defensa de la libertad demuestra que cree que sí hay cosas por las que vale la pena esforzarse, que existen cosas mejores que otras, que el ser humano es libre y que la libertad es buena.

Si para el optimista la libertad lleva a la persona a ser humana, a poder actuar, a poder colaborar con otros, a asociarse y a beneficiarse de los productos de su esfuerzo —para el pesimista, la libertad lleva a frustraciones y a padecimientos mentales que se remediarían sin libertad.

En lo anterior he querido señalar un ataque a la libertad —uno indirecto, difícil de percibir y que, por esa razón es temible: la creación de una mentalidad triste sobre el ser humano que le hace ver la inutilidad de todo esfuerzo.

Es la propuesta de una vida humana sin sentido, en la que lo mejor posible es renunciar a los afanes, a los intentos, vigores y denuedos. Una filosofía de la tristeza en la que la libertad es sólo fuente de amargura y de desconsuelo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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