Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Lo Bueno, lo Malo, lo Triste
Eduardo García Gaspar
23 enero 2012
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: , ,


La gente, mucha de ella, habla del tema. Obviamente le interesa.

Me refiero al tema de las elecciones para presidente en México.

He participado en varias discusiones y sacado conclusiones que comparto con usted.

Quizá sean similares a las de otros países.

Primero, el tema es interesante para la gente y eso es bueno. Les preocupa y sienten que deben participar con su voto. Han pensado, tienen ideas.

Son analíticos, están al día de los sucesos. Recuerdan partes de la historia del país y sacan lecciones. Uno se alegra de que esto suceda, al menos con quienes he hablado.

Segundo, la mayor parte del conocimiento que tienen las personas viene de las noticias. No encontré a nadie que haya acudido a las plataformas originales de partidos y candidatos.

Las opiniones están alimentadas por las noticias y completadas por las ideas previas de cada persona. El resultado es más una serie de impresiones subjetivas que un desglose objetivo. Lo veo como normal.

Tercero, el nivel de la discusión es realista. Está limitado casi en exclusiva a las opciones de tres partidos y sus candidatos, no más allá de eso. No hay discusiones de ideas, nada de eso.

El realismo consiste en hacer cálculos de posibles gobiernos futuros si tal o cual candidato resulta ganador. Las opiniones son variadas y tienen todo tipo de fundamentos.

Es realista también en un sentido muy positivo. Las opiniones que escuché consideran, muchas de ellas, al congreso y qué partido lo dominará, si es que lo logra. Es agradable ver que se considera la división de poderes y que se le considere un contrapeso al presidente.

Me parece esto un avance notable en México, donde no hace mucho sabíamos quién ganaría las elecciones sin necesidad de encuestas y quién dominaría el congreso.

Cuarto, las discusiones usan elementos históricos, aunque un tanto primitivos en general. Es bueno encontrar que se tengan recuerdos de experiencias pasadas, aunque es una pena que esos recuerdos sean en general demasiado simples y hasta de caricatura.

Es humano que esto suceda, las personas tenemos fuentes abundantes de información, pero nuestra capacidad para asimilarla es muy limitada. Por eso tendemos a simplificar.

Quinto, algo no agradable, pero humano. No fui testigo de nada que mostrara disponibilidad a escuchar opiniones opuestas. Quien sostenía una opinión, la que sea, se mostraba refractario a cualquier información contraria, por razonable que fuese. Hubo un notable grado de terquedad y obstinación, lo que no es bueno.

Sexto, de entre todas las opiniones concretas, dos de ellas fueron muy frecuentes.

Una fue la que considera odioso que el PRI regrese a la presidencia. Quienes esto opinaron se mostraron extraordinariamente preocupados por esa posibilidad. La misma gran preocupación que mostraron los que opinaron que López Obrador constituye un riesgo democrático considerable.

Mucho de las discusiones se concentró en esas dos opiniones, muy arraigadas entre las personas que escuché. Ninguno de los posibles candidatos del PAN produjo tal reacción de aversión.

Séptimo, no hubo, en la mayoría de las personas, referencia alguna a las doctrinas políticas de los partidos y sus candidatos. No se mencionaron valores, ni ideas políticas y económicas. Esto es triste.

Todo se limitó a las percepciones de los tres partidos principales (los otros no fueron nunca mencionados). Nada de política económica, nada de ideología gubernamental, ni creencias. Esto es triste por mostrar carencia de valores políticos.

Nunca se ubicó a los partidos y candidatos dentro de dimensiones de liberalismo-socialismo, ni de progresismo-conservadurismo. Todo se limitó a especular sobre escenarios posibles del gobierno de cada candidato, calculando probabilidades de bonanza económica y combate al crimen y la corrupción.

Debo concluir la inexistencia de algún tipo de credo político en esas personas. Esto es triste.

Me quedé con impresiones mezcladas.

Hubo cosas buenas en las conversaciones en las que participé o fui testigo, como el interés en las elecciones y el tener opiniones claras.

Las hubo malas, como la formación de opiniones sobre bases escasas e ideas simples.

Y las hubo tristes, como la ausencia de grandes valores políticos, sin los que ninguna democracia es sostenible en el largo plazo. Esto es lo más preocupante porque sin ellos no hay rumbo posible.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras