Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Tres Responsables
Eduardo García Gaspar
14 febrero 2012
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Podía haberse predicho con absoluta certidumbre. Hablo de la reacción que causó un reporte reciente.

Según los números de Coneval, entre 2008 y 2010, el número de pobres en México creció en 3.2 millones.

Una noticia así es oro molido en tiempos electorales.

El candidato del PRI lamentó los resultados que “evidencian” años de gobierno de otro partido de alternancia.

La candidata del PAN recordó la crisis de 1994, en tiempos del PRI.

El candidato del PRD dijo que los otros dos partidos eran una “fábrica de pobres” y, lo de siempre, culpó a la “política neoliberal”.

Esta situación es muy típica en toda elección. Cualquier noticia, la que sea, de inmediato es tomada por los candidatos quienes tratan de aprovecharla en su favor, o en contra de los opositores.

Y lo hacen a toda costa, sin que nada pase por la mente, ni se piense, ni se razone. Las campañas electorales son una gran manera de perder el sentido de la realidad.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que así se llama el organismo, hizo una definición de pobreza a la que nadie ha hecho caso. Según se determinó, es pobre

“quien no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos para el desarrollo social y sus ingresos no son suficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades”.

Nadie puso atención en esto, ni en las variables medidas, como no tener “servicio de eliminación de basura”.

Para las campañas electorales, esos detalles no importan, lo que importa es la impresión general que crea un titular de noticias. Eso es suficiente para capitalizar no la realidad, sino la imaginación. Son actos de abandono del sentido común.

Pero, ¿quién es el que dijo que hay inteligencia en las campañas electorales? Son batallas, no discusiones ordenadas, ni razonadas.

Reportes como éste producen esos ataques inmediatos entre los candidatos. Muy predecible, tanto que llega a ser aburrido. Nada que merezca un comentario mayor.

Y, sin embargo, los realmente fascinante está detrás de esa feria de ataques mutuos y predecibles. Pensemos que efectivamente es real ese aumento en el número de pobres, medidos de alguna manera.

La responsabilidad de tal cosa es más compleja que la primitiva idea de culpar al enemigo. Lo que digo es que los candidatos son irresponsables por no analizar las causas, pero a eso lo fuerza la competencia electoral, a ser simplistas e infantiles.

Seamos lo que ellos no son, razonables. Si han aumentado los pobres, usemos el sentido común para explicarlo.

Por facilidad analítica veamos factores externos e internos.

Los externos los conocemos y se llaman crisis, la del 2008 en EEUU y la actual en Europa. Claramente afectaron al país negativamente y eso nada tiene que ver con lo que dicen los candidatos.

También hay factores internos.

  • Según el candidato del PRD es la política neoliberal del PAN y del PRI.
  • Según el PAN, es la herencia del PRI.
  • Según el PRI es la responsabilidad del PAN.

Son como niños que se acusan mutuamente cuando el profesor los regaña por no haber hecho la tarea.Es ridículo. Da pena ajena. La realidad es otra muy diferente.

Es real que las circunstancias internas del país no son propicias para su crecimiento, pero eso no es culpa de partido alguno en concreto. Es una responsabilidad del gobierno en general y el gobierno mexicano no es dominado por ningún partido concreto.

Esos tres partidos dominan el gobierno y tienen los tres responsabilidad por lo ocurrido. Los tres.

El país no se ha modernizado, no se han hecho reformas estructurales y eso es responsabilidad compartida de los tres partidos. No ceden entre sí y las reformas no les importan.

Todo lo que ambicionan es llegar al poder, concretamente a la presidencia. Y, por eso, es que no pueden pensar más allá de echarse la culpa entre sí de lo que son culpables los tres.

Me parece que la realidad es clara. Los miembros de los partidos no gobiernan propiamente, es decir, no tenemos un gobierno de tiempo completo o algo cercano a eso. Lo que sufrimos es campañas electorales de tiempo completo.

Por ejemplo, el candidato del PRD tiene más de una década en campaña. Los otros partidos no se quedan muy atrás. No extraña que en esta situación aumenten los pobres.

Post Scriptum

Existe, además, un incentivo perverso y real. Cuando un partido tiene la presidencia, conviene a los otros dos que esa presidencia fracase con una mala situación económica. Los dos partidos en el poder elevarán su probabilidad de subir al poder si al país le va mal bajo el gobierno del otro partido, es decir, les conviene frenar la implantación de políticas que produzcan bienestar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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