Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Menú Moral Para Activistas
Eduardo García Gaspar
4 septiembre 2012
Sección: ETICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Existe una mentalidad curiosa. Propone una idea singular en el campo de la moral.

Algo que bien vale una segunda opinión.

La idea propuesta es similar a la posición en la que se encuentra una persona en un restaurante, cuando lee el menú.

Me explico. Se dice que la persona debe tener compromisos éticos personales.

No está mal decir eso, al contrario. Pero lo llamativo está en que también se le dice a la persona que ella seleccione sus propios valores y actúe de acuerdo con ellos.

Aquí es donde entramos en problemas. Decirle a la persona que escoja sus valores es como eso del menú que dije.

La propuesta de la selección de valores la expresó una persona hace ya tiempo.

Dijo ella que los compromisos morales de las personas están formadas por sus decisiones y acciones. Que esos actos son voluntarios e intencionales y que cumplen con lo que la persona considera que es una obligación moral.

¿Ve usted el problema?

Es un problema serio, pues se le da a la persona la opción de que la persona no considere ciertas obligaciones morales. Seleccionará algunas, otras no. Igual que el que pide para comer sardinas fritas, pero no lomo de cerdo.

La moral, según esto, es una lista de valores a seleccionar según cada quien.

Es un error serio. En nuestros tiempos de mucha televisión y escaso seso, las personas se preocupan por la falta de valores con toda la razón y proponen que las personas acepten compromisos morales.

Pero resulta que dan la opción para que cada quien escoja los valores que crea más convenientes para ella. El resto irán al cesto de basura.

Y luego se lamentan la pérdida de valores que ellos mismos fomentan al instruir que cada persona debe ser moral de acuerdo con los valores que ella seleccione a su gusto y opinión. Ni la moral ni la ética son una lista personalizada de creencias a la carta. Ellas establecen obligaciones que no pueden rehuirse. Así de simple.

La persona que me explicó esta forma de entender a la moral me dio la clave para entender su mentalidad.

Afirmó que al seleccionar sus valores, cada persona acepta una causa por la que se compromete a luchar, como por ejemplo, los derechos de los indígenas, o el medio ambiente, o la liberación femenina, o la justicia social, o cualquier otra causa que la persona crea valiosa.

Debo confesar que me costó trabajo evitar que los pelos de la cabeza se me pararan. Quise aclarar lo que había escuchado porque me pareció no haber entendido. Lo aclaró y dijo lo mismo.

Es decir, para ella los compromisos éticos personales equivalen a seleccionar una causa por la que luchar. Del menú de causas posibles, cada persona selecciona una y se compromete con ella.

Le digo, el tema bien vale una segunda opinión. Resulta ahora que la moral y la ética son una agenda para activistas. Si se hace esto con los valores es obvio que ellos se perderán en medio de compromisos personales que tienen de ético lo que su servidor de sueco. La cosa es grave por las repercusiones que tiene.

Y la principal de ellas es tirar al cesto de basura lo que usted y yo conocemos como valores, virtudes, moralidad. Ahora es ético el seleccionar una causa activista y ya. Eso basta.

La verdad, después de unos días de escuchar esta redefinición de lo moral y lo ético, confirmé que efectivamente hay demasiada televisión en nuestros días, es decir, demasiadas bobadas que se proponen con la mayor seriedad.

Bobadas que, en mi experiencia, vienen de nuestro deseo de ser modernos y de avanzada que mueve a muchos a proponer redefinir muchas cosas sin medir las consecuencias de lo que eso significa.

Dígale usted a un adolescente que debe él seleccionar lo que a él le parezca mejor de una lista de causas morales y tendrá a la larga un adulto inmoral. No es complicado entenderlo.

Leí hace tiempo algo que explica estas bobadas. Escribió este sacerdote que en su afán de evitar todo lo que tenga el menor olor a religión, muchos progresistas están dispuestos a reconocer que sólo existe la moral que ellos inventan por sí mismos, aunque sean cosas sin sentido. Puede ser.

En fin, todo lo que quise hacer es compartir con usted una de las ideas más alocadas que he escuchado en mucho tiempo. Una que expone con total aplomo una idea realmente boba que agrava lo que quiere resolver.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema de opiniones que chocan en ContraPeso.info: Guerras Culturales.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras