Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Multicultural, (Multi)Ilógico
Eduardo García Gaspar
17 abril 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en:


Hay casos en los que el aburrimiento divierte, cuando el tedio entretiene.

Algunos veces sucede cuando se escuchan ideas políticamente correctas.

Es decir, ideas que con buenas intenciones intentan evitar la logica que las contradice.

No hace mucho que una persona habló sobre multiculturalidad.

No está mal el asunto, digo eso de crear palabras que suenen bien y tengan un atractivo fonético y de connotación. ¿Quién no quiere ser multicultural?

Lo que según esa persona significa es “reconocer que hay otras culturas, otras comunidades, otras sociedades y grupos, diferentes al que uno pertenece”.

¡Uy! En otros tiempos eso se llamaba simplemente cultura, conocimiento, o información. Darse cuenta de que hay gente distinta a uno no requiere gran esfuerzo. Este es el primer elemento del multiculturalismo, reconocer que hay culturas diferentes. Nada sorprendente.

Muy bien, pero, se me dijo, la multiculturalidad, añade otra dimensión: al darse cuenta de que hay otros que son diferentes, uno es realmente multicultural cuando se les respeta reconociendo sus diferencias. Este es el segundo elemento del multiculturalismo, el respeto a otros. Nada nuevo.

¡Uy, otra vez! En otros tiempos, eso se llamaba simplemente tratar a otros como uno quiera ser tratado, un principio de muchos siglos. Digo, no hay necesidad de inventar nuevas palabras, por agradables que sean, para decir que deben reconocerse culturas distintas y que entre las personas deben respetarse.

¿Ve lo aburridas que son las cosas políticamente correctas? Llega la persona con una palabra rimbombante, creyendo que trae algo nuevo entre las manos, y resulta que es lo más obvio del mundo. Nada nuevo hay en eso.

Pero, es aquí que las cosas comienzan a ser divertidas. Ante la falta de originalidad, la persona dio un paso más.

Aseguró que quien es realmente multicultural reconoce que entre las diferentes culturas, no hay diferencias, que todas son iguales. Este es el tercer elemento, el afirmar que todas las culturas valen lo mismo.

No es muy lógico pensar así. Si hay varias culturas es que ellas son diferentes. Si ellas no son diferentes, entonces son iguales, y no puede haber nada de lo multicultural.

Pero, se me dijo, no se quiere decir que todas ellas sean iguales, que por supuesto hay diferencias notables entre ellas. Lo que quiere la persona multicultural es que se acepte que ninguna cultura es superior ni inferior a otra.

Es decir, que todas tienen el mismo valor, que no hay culturas mejores a otras, ni peores.

¡Uy, por tercera vez! Si entiendo bien eso de lo multicultural es que existen varias culturas y que entre ellas hay diferencias. No hay problema con esto, es una realidad.

Luego se me pide que respete a las culturas. Si esto significa que respete a las personas, no hay problema. Creo sinceramente en tratar a todos como quisiera ser tratado.

Pero hay un problema. Se me dice que hay muchas culturas entre las que existen muchas diferencias y que, al mismo tiempo, ninguna es superior a otra, ni inferior. No tiene mucha lógica.

Si hay diferencias y ellas son notables, es lógico que existan alguna jerarquía entre ellas. Algunas serán mejores en un aspecto, otras en otro.

Vaya, es como si se me dice que hay varias tecnologías, que ellas son muy distintas entre sí, pero que no hay ninguna superior a otra. Por supuesto que las debe haber, en algún sentido, en algún aspecto.

Peor aún, el multicultural cae en su propia trampa, de la que no se da mucha cuenta. Me explico.

Dijo la persona que la multiculturalidad es una cualidad positiva, que es mejor ser multicultural a no serlo. Correcto, pero si sigue su consejo que verá obligado a aceptar que debe considerar como igualmente bueno el no ser multicultural, que es otra cultura.

Después de todo, el no ser multicultural es otra cultura diferente y, por definición, no debe ser considerada como inferior a la cultura multicultural.

En fin, otro caso de esos, en los que su sufren los efectos de una nueva expresión que recibe gran difusión creyendo que es algo novedoso y progresista, pero que en el fondo es algo obvio y dicho por muchos años.

Peor aún, el refinamiento nuevo que quiere dársele resulta ilógico y se destruye a sí mismo.

La única manera para que sobreviva una expresión con tan poco fundamento es convertirla en algo políticamente correcto: ella está fuera de todo cuestionamiento, no debe ser puesta en tela de juicio, no debe ser examinada, es una verdad en sí misma.

Supone ser un avance. Pero en realidad es un retraso.

Post Scriptum

Lo que la idea de lo multicultural confunde es la base del respeto. Para el multicultural, lo que debe ser respetado es la cultura (usos, costumbres, creencias, hábitos y similares). Le mandaría a considerar respetables a genocidios, si esos son productos culturales. No tiene sentido.

La idea tradicional es mejor, pues ella considera que lo respetable es la persona, una por una, no tanto la cultura a la que pertenece. Por tanto, son superiores las culturas que se basan en el respeto a la dignidad humana e inferiores las que no consideran ese respeto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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