Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Natividad San Juan Bautista
Textos de un Laico
22 junio 2012
Sección: Sección: Asuntos, Y TEXTOS DE UN LAICO
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• La primera lectura (Isaías 49,1-6) inicia el gran tema de esta fiesta, este domingo. Dice, “te hago luz Duda de Santo Tomásde las naciones, para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra”.

“Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó; en las entrañas maternas, y pronunció mi nombre… y me dijo: ‘tú eres mi siervo, de quien estoy orgulloso’… Y ahora habla el Señor, que desde el vientre me formó siervo suyo…”

 

• La segunda lectura (Hechos 13,22-26) nos da un visión cronológica de San Juan Bautista. Es San Pablo quien habla.

1. “Dios nombró rey a David, de quien hizo esta alabanza: ‘Encontré a David, hijo de Jesé, hombre conforme a mi corazón, que cumplirá todos mis preceptos’.

2. “Según lo prometido, Dios sacó de su descendencia un salvador para Israel: Jesús.

3. “Antes de que llegara, Juan predicó a todo Israel un bautismo de conversión; y, cuando estaba para acabar su vida, decía: ‘Yo no soy quien pensáis; viene uno detrás de mí a quien no merezco desatarle las sandalias’… a vosotros se os ha enviado este mensaje de salvación”.

 

• En el evangelio ( Lucas 1,57-66.80) se narra el evento.

“A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre.

“La madre intervino diciendo: ‘¡No! Se va a llamar Juan’. Le replicaron: ‘Ninguno de tus parientes se llama así’. Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. El pidió una tablilla y escribió: ‘Juan es su nombre’. Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.

“Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: ‘¿Qué va ser este niño?’ Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

 

• Las tres lecturas en su conjunto hacen referencia a San Juan Bautista y eso es obvio. Está la idea de ser “luz de las naciones”, de predicar “un bautismo de conversión”.

Más aún, hay otra idea, la de “Tú has creado mis entrañas, / me has tejido en el seno materno”, como dice el salmo; la de “Estaba yo en el vientre, y el Señor me llamó” como se dice en Isaías.

Es un sentimiento de haber sido seleccionado por Dios para llevar a otros sus palabras, de ser conocido por Dios desde siempre y profundamente.

Sentimiento de estar frente a ese del que uno no es digno de desatar sus sandalias. Y eso es algo que nos inspira conductas posibles en nuestra humilde escala, tomado a San Juan Bautista como ejemplo.

Aceptar que también a cada uno nos conoce desde el vientre de nuestra madre, que también a nosotros nos llama a ser una luz para el resto. Es ver hacia arriba, hacia un ideal al que debemos aspirar aunque a veces caigamos y lo perdamos de vista.

Y, aún más, pensar en lo afortunados que somos. San Juan Bautista, igual que el resto, no es digno de desatar sus sandalias y, sin embargo, Jesucristo nos ama tanto que nos ha permitido recibirlo en la Eucaristía.

La idea de Textos de un Laico nació en 2004: el intentar encontrar los comunes denominadores de las tres lecturas de la misa católica de cada domingo.





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