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Navidad y Secularismo Inútil
Selección de ContraPeso.info
14 diciembre 2012
Sección: RELIGION, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Ray Nothstine. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación.

El título original de la columna es Christmas and Secularism’s Futility. Es un pensamiento de Navidad que va a su esencia y corazón y que es de interés a creyentes y no creyentes.

Cada diciembre, en las guerras culturales se lamentan los ataques incesantes a la Navidad y el aumento del secularismo en la sociedad.

Los titulares de noticias contienen historias de modernos Herodes de hoy, quienes prohíben representaciones del Nacimiento, representaciones religiosas e incluso la palabra “Navidad”.

Justo cuando la mayoría de los jóvenes profesan que tendrán menos prosperidad y menos oportunidades que sus padres, muchas personas esperan menos de la Navidad. Continuas disputas sobre contenidos de los festejos en la publicidad corporativa apuntan en sí a una Navidad encogida y limitada.

Sin embargo, estos problemas son señales en el camino hacia verdades importantes, si es que tenemos los ojos para ver. Récords de gastos y deuda, ya sea en Washington o en casa, aluden a una sociedad que trata de llenar un vacío del corazón.

Incluso nuestra decepción con el pobre liderazgo en Estados Unidos nos recuerda que anhelamos un verdadero Rey y esperamos días mejores.

Parte de la causa del aumento del secularismo y una menos significativa Navidad es que hemos perdido ese espíritu de esperanza. El Adviento no sólo apunta a la preparación y celebración de la Navidad, sino también a la segunda venida de Cristo.

El Nuevo Testamento termina con la anticipación del regreso de Cristo: “Dice el que da testimonio de todo esto: ‘Sí, vengo pronto’. ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!” (Apocalipsis 22:20). Durante su vida, los apóstoles vivieron anticipando con emoción el regreso de Cristo.

Lo que en realidad anuncia la Navidad al mundo es una ofensa a la sensibilidad moderna. El misterio y la profundidad de la encarnación parecen insolubles. Alabando a los villancicos, G.K. Chesterton señaló:

“Es extraordinario observar cómo se perdió completamente a los teólogos brillantes e ingeniosos este sentimiento de la paradoja del pesebre, y cuán completamente se mantuvo en los villancicos de Navidad. Ellos, por lo menos, nunca olvidaron que el asunto central de la historia que tenían que contar era que lo absoluto una vez gobernó el universo desde un corral con ganado”.

La Navidad ha unido a gran parte del mundo y es responsable de la identidad común de Occidente y su salida de la barbarie.

“Al adorar el nacimiento de nuestro Salvador, nos encontramos celebrando nuestro propio nacimiento, porque el nacimiento de Cristo es el nacimiento del pueblo cristiano”, declaró León I Magno.

La Navidad nos recuerda las limitaciones del hombre y lo que Dios ha realizado y realiza para interceder en nuestro favor. Es un recordatorio de nuestra naturaleza pecaminosa y no es simplemente una gran fiesta o un tiempo de fiesta para el no arrepentido.

Mientras que nuestra cultura se enfrenta a nuevas hostilidades en contra del mensaje de Navidad, el verdadero culpable es la indiferencia por parte de los creyentes ante su significado mayor y la falta de aprecio a su poder. Siempre ha sido la tarea de los creyentes el trascender la cultura secular.

Los Herodes modernos, el secularismo, el materialismo creciente, y una serie de problemas políticos pueden combinarse para robarle a la Navidad su significado, pero es un esfuerzo inútil frente a la fe.

Desafortunadamente, muchos en esta Navidad tratarán de satisfacer sus deseos a través de la adquisición de más y los políticos prometerán y gastarán más con la esperanza de lograr el reconocimiento mundano y la construcción de una sociedad mejor por medio de deudas.

Pero el verdadero don y esperanza del mundo sólo puede ser recibido, no adquirido. Ese es el mensaje de Navidad. En su hermoso himno: “Ven tú tan esperado Jesús”, Charles Wesley simplemente llamó a Cristo “el deseo de todas las naciones” y “alegría de todo corazón deseoso”.

Es un mensaje intemporal y uno que el secularismo cultural no hace menos verdadero ni poderoso. Un mundo devorado por las fallas políticas, el materialismo, y la quiebra económica y moral sólo apunta a un deseo y la necesidad del verdadero Salvador.

En las palabras de Isaías:

“¡Arriba, resplandece, que ha llegado tu luz, y la gloria de Dios sobre ti ha amanecido! Pues mira cómo la oscuridad cubre la tierra y espesa nube a los pueblos, mas sobre ti amanece Dios y su gloria sobre ti aparece. Caminarán las naciones a tu luz y los reyes al resplandor de tu alborada” (Isaías, 60: 1-3)

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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