Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No es Física Nuclear
Eduardo García Gaspar
9 julio 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La historia es la de siempre.

Surge un problema causado por la intervención estatal en la economía.

Y ese problema se intenta corregir con más intervención estatal. El mismo responsable del problema está encargado de resolverlo.

Es una historia sin fin. En esta ocasión, es un asunto de huevos y pollos.

La situación es, brevemente la siguiente. Aumenta el precio de esos alimentos. La causa, fiebre aviar en zonas del país.

Hay una menor oferta en México y sucede lo lógico, los precios se elevan. Ante esto, el gobierno anuncia que “permitirá la importación” de 132 mil toneladas de huevo y así intentar reducir el precio actual.

Uno se pregunta con inocencia si no desde el principio se hubiera evitado el problema de precios altos teniendo fronteras abiertas a la importación de ese alimento.

Con esa libertad, a las primeras señales de elevación de precio a más de uno se le hubiera ocurrido traer huevos del extranjero. Es decir, la elevación del precio fue causada por la prohibición de importarlo.

El anuncio de la Secretaría de Economía en México, de que “permitirá la importación” hace suponer que antes no la permitía, o al menos la limitaba.

Por consiguiente, no echemos toda la culpa a la fiebre aviar de la limitación de la oferta. Hubo otro factor que no es insignificante, la intervención estatal que también hizo que la oferta disminuyera.

Lo curioso es que las maravillosas personas que ocasionaron buena parte del problema entran ahora a resolverlo haciendo exactamente lo contrario que hicieron antes, abrir la frontera. Antes, estos chicos nos dijeron que lo mejor era cerrar las fronteras y ahora nos dicen que lo mejor es abrirlas.

¿Por qué no hacer otra cosa mucho mejor? Dejar que quien quiera importar lo que desee lo haga y corra los riesgos de sus actos.

Él será mejor juez de lo que se necesita por estar arriesgando su dinero. Con un precio barato dentro del país, posiblemente no hubiera importado, quizá incluso hubiera exportado. En la situación contraria, habría importado.

Y lo habría hecho con más agilidad y rapidez que un gobierno. No son cuestiones complejas de Física Nuclear. Es lo natural y obvio.

Primero, por supuesto, está la velocidad de reacción. El emprendedor es un buscador innato de información de lo que sucede, anticipa eventos y actúa rápidamente. Usa al sistema de precios como fuente informativa tratando de ver hacia adelante.

Su motivación es monetaria, quiere ganar dinero, que es algo que horroriza a la gente.

Pero vea esto, ese motivo de lucro da mejores resultados que las inquietudes sociales de los gobernantes, los que se mueven a la velocidad de una tortuga.

Peor aún, con todas sus inquietudes altruistas los gobernantes cerraron las fronteras y causaron un problema de elevación de precios.

Todos los motivos sociales de los gobernantes sirvieron de nada. Crearon un problema, no una mejora.

En cambio, el motivo de lucro sí crea soluciones y lo hace por un motivo poco notado: la única manera de ganar dinero en un sistema de economía libre es sirviendo a los demás.

Curiosa paradoja esta que canaliza las ganas de hacer dinero a servir a los demás, aunque no se quiera.

El fenómeno de fondo ha sido señalado desde hace más de un siglo. Consiste en un ciclo intervencionista que se profundiza.

En la primera etapa, al autoridad implanta una medida, la que sea, con el objetivo de lograr un bien. La medida tomada crea un problema que la autoridad quiere solucionar con otra medida, la que a su vez causa otros problemas, lo que quiere solucionar con otras medidas… y el ciclo se repite.

El resultado es una economía llena de regulaciones abundantes que nadie entiende bien a bien y que frenan las iniciativas económicas.

Es este caso, se detuvo la importación libre de huevo que hubiera podido realizar cualquiera y las personas sufren un aumento de precios que se hubiera evitado o minimizado.

No sé usted, pero para mí esto es un asunto que va más allá de toda lógica.

Si se sabe que por sistema y de manera continua el intervencionismo es lento y produce efectos colaterales negativos, no hay manera de justificarlo.

Resultaría una mucho mejor política dejar libres a las personas para que ellas realizaran lo que ellas creen que les dará más beneficios. No es un asunto complicado.

Post Scriptum

Moralmente, la intervención económica es injustificable, pues causa daños a las personas. Económicamente, no tiene sentido. Pero políticamente tiene sus ventajas, pues da más poder a los gobernantes y da oportunidad a las personas a usar ese poder en su favor.

Después del primer anuncio de “permitir importar” esa cantidad de huevo, El Universal reportó,

Bruno Ferrari, titular de la Secretaría de Economía…, informó que en las próximas dos semanas se importará hasta 211 mil toneladas de huevo, luego de que las autoridades ampliaron el cupo para su importación… Ferrari explicó que la ampliación del cupo de 132 mil a 211 mil toneladas de huevo cubrirá el consumo nacional y revertirá la escalada “irracional” de precios que realizan productores y comercializadores… Advirtió que quien no justifique un incremento en el precio del insumo, las multas podrían llegar hasta 3.5 millones de pesos y condenas de tres a 10 años de prisión…

¿Precios irracionales? Serán los creados por la prohibición de importaciones.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras