Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
No es un Asunto Moral
Eduardo García Gaspar
6 enero 2012
Sección: CRIMEN, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La persona fue enfática, “Las drogas deben ser prohibidas por ley, es una conducta indeseable que los gobiernos deben prohibir. Si fueran legalizadas, habría más drogadictos”.

Es un buen resumen de la opinión general que pide la prohibición de las drogas.

Igual a la que pidió la prohibición del alcohol.

El punto de partida es cierto y muy razonable. Entre dos personas iguales es mejor la que no es drogadicta. Usar drogas no es parte de una buena conducta.

Moralmente, puede decirse, consumir drogas es negativo, una falta contra la propia naturaleza. Aceptemos eso porque nada hay que pueda negarlo.

Una vez aceptado, comienza lo más interesante. Es el asunto de si las acciones inmorales deben ser prohibidas por la ley. La respuesta no es clara.

Obviamente sí, algunas de ellas, como el matar y lastimar a otros, como el robo y el fraude y la corrupción. Pero en otros casos seguramente no.

Sería absurdo que existieran leyes que obligaran a evitar acciones indebidas, como comer picantes cuando se tiene gastritis, u olvidar al padre enfermo en el hospital. O no dar caridad a los pobres.

Estos son otros actos, no sujetos a ser trasformados en leyes. Creo que a este caso pertenece el consumo de drogas, es indebido sí, pero no sujeto a ser prohibido por ley.

Un liberal piensa de esa manera, es mejor dejar que el individuo decida sin interferencia de gobierno, si fuma, bebe, se droga, va al hospital cuando está enfermo, se abriga cuando hace frío, hace obras de caridad, estudia.

Un conservador piensa de otra manera, se inclinará a prohibir las drogas, pensando que es malo, que su legalización elevaría el consumo y demás.

Consecuentemente no es un asunto de moral, ya sabemos que es moralmente indeseable el uso de drogas.

Pero sí es un asunto gubernamental, de intervencionismo estatal, el que las drogas sean legalmente prohibidas y esto es lo que cambia las cosas de manera total. Ya no es un juicio moral, es un análisis de consecuencias de corto y largo plazo. Nada más que eso.

Lo que creo que bien vale una segunda opinión es cambiar la discusión de planos.

Dejar de verla como un asunto moral, para considerarlo un tema de política. Por supuesto, el consumo de drogas es indeseable. No hay discusión al respecto. Lo que merece la pena discutir es otra cosa, la efectividad real de la prohibición legal de las drogas.

No es un asunto propiamente moral, sino de estudio y examen de la efectividad de tal prohibición.

Y en este terreno tenemos abundancia de evidencias. Sabemos que la prohibición de las drogas no ha dado resultados. El consumo sigue. La prohibición, en este sentido, no ha dado resultados. Los fondos empleados en el combate a las drogas han sido improductivos.

En un estricto estudio de efectividad y eficiencia, los recursos se han desperdiciados. Algo malo en un mundo de recursos limitados.

Sabemos, además, mucho sobre los efectos colaterales que la prohibición ha tenido. La demanda de drogas es inelástica, responde menos que proporcionalmente al aumento de precios.

La prohibición encarece la droga, produce abundantes beneficios que alimentan organizaciones criminales. Estas se han convertido en amenazas reales al estado de derecho.

En resumen, la prohibición financia bandas criminales. No es sorpresa, es lo mismo que pasó con la Prohibición. La realidad es que la prohibición no ha funcionado y, peor aún, tiene efectos colaterales muy negativos.

La única conclusión razonable es, al menos, detenerse y considerar de nuevo ese combate a las drogas, abriendo la posibilidad de abandonarla.

Mi punto central es que la prohibición no es un asunto moral, es uno de política y nada más que eso. Justificarla por causas morales es contraproducente: justificaría que los gobiernos tuvieran leyes contra todo lo considerado moralmente indeseable. Sería una dictadura el resultado.

Siendo la prohibición un asunto de política y nada más que eso, está sujeto a ser visto y estudiado con una mentalidad de evaluación de resultados y consecuencias.

La persona de la que hablé al principio se equivocó de cabo a rabo. El consumo de drogas sí es moralmente cuestionable, pero la prohibición de ellas es un asunto distinto, ajeno a la moral. Totalmente ajeno. Es solamente un análisis de resultados.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “No es un Asunto Moral”
  1. Jesus Dijo:

    En efecto, el drogarse aunque es una conducta indeseable, como hay muchas en el ser humano, la prohibición lo único que ha hecho es fomentar el consumo, recuérdese los años 20s, cuando la prohibición del alcohol en la Unión Americana, cuantos crímenes ocurrieron por ello. Aclaro que quizás la legalización de la venta de droga convertiría este problema en un problema de salud, ignoro el alcance de esto en estos momentos, pero con prohibición y todo debe de ser grande. ¿Cuál sería mi propuesta en ese sentido?, con la esperanza de que algún ente legislativo lo tomara y lo estudiara, que las personas que tienen para esos “gustos”, que se les castigue en el bolsillo, es decir, que se castigue al consumidor, y al expendedor que se le regule.

  2. Rodrigo Cendejas Dijo:

    Las drogas deberían ser de libre venta, pero también debería de tener consecuencias su uso. Dejar de lado los “derechos” del consumidor y asumir la responsabilidad de su consumo. Pongo un ejemplo, en USA las personas no son juzgadas de igual forma si consumieron drogas o no. No entiendo cual es la diferencia, ¿por qué una persona se convierte en otra y sus actos no valen? Esa falta de responsabilidad, de querer dividir al individuo en función a la situación. Si se consumen las drogas, se deben asumir sus consecuencias sin dividir al ser humano en función a su conveniencia.





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