Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Obsesión Monopólica
Leonardo Girondella Mora
10 febrero 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


Existe, ahora mismo, una serie de opiniones similares dignas de explorar con detenimiento.

Encontré un buen resumen de ellas en una columna reciente —la de Lorenzo Meyer titulada Ya no es lo Que Fue: el Estado (Grupo Reforma, 27 enero 2012). Dice Meyer que,

“El triunfo del capitalismo del mercado global sobre cualquiera de sus alternativas ha tenido como consecuencia el debilitamiento del Estado al punto que en México ya ni siquiera puede desempeñar aceptablemente el modesto papel de institución intermedia que defiende los intereses del individuo cada vez más impotente frente al creciente poderío de las concentraciones monopólicas.

“Revigorizar al Estado, hacerlo eficiente y dedicarlo a velar por las mayorías es hoy un acto de defensa propia del ciudadano y bandera y razón de ser de la izquierda”.

En lo que sigue, primero expongo el común de esas opiniones para, después, hacer comentarios míos que muestran el error que cometen.

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En resumen, las opiniones tienen en común los siguientes elementos:

• Es una realidad el proceso de concentración monopólica en el mundo —empresas gigantes que concentran capital y tienen gran poder. Se trata de un proceso monopólico fuerte y provocador.

• Los gobiernos han perdido poder para controlar ese proceso monopólico —se ha visto rebasado por la concentración monopólica internacional.

• El resultado de lo anterior es la imposibilidad de defender a los ciudadanos de los abusos y el poder de los monopolios económicos —de lo que se deriva la necesidad de dar nuevos poderes al gobierno para que pueda anular el poder de la concentración de capitales.

El ejemplo usado por Meyer es el mexicano —el de Televisa y Televisión Azteca, que en conjunto, se dice, han presionado a la autoridad para impedir la entrada de nuevos competidores en televisión abierta.

En resumen, las opiniones lamentan la pérdida del poder gubernamental sobre el poder económico —la libertad económica ha producido concentración monopólica y abusos del poder económico que sólo pueden ser remediados por medio de recuperar el poder del gobierno.

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Esas opiniones son demasiado simples para ser consideradas seriamente —principalmente por definir la situación en términos de conflictos de poder estatal contra el económico y dar una solución en la que una de las partes quita el poder a otra y lo acumula a lo que ya tiene.

No es una solución precisamente creativa —para solucionar el poder grande de un lado, se crea un poder más grande del otro lado. Nada se soluciona así y quizá empeore la situación.

¿Pero ha perdido poder el gobierno? En realidad no —en Europa sigue siendo el principal actor económico, con un gasto significativo y grandes regulaciones, más enormes contrataciones de deuda.

Algo similar con el gobierno de EEUU. En China el gobierno sigue dominando al proceso económico —igual que en México o en Argentina.

En fin, nada indica que los gobiernos han perdido poder frente a las empresas —lo que sí es claro es que los gobiernos están en crisis por un manejo irresponsable de recursos, como los europeos. En México, el gobierno es propietario de monopolios que controla a su capricho.

No hay evidencia sustancial de que los gobiernos hayan perdido poder frente a la concentración monopólica de la economía —en realidad los gobiernos son una concentración económica considerable.

¿Son los ciudadanos víctimas de abusos de monopolios económicos? Indudablemente sí, pero esos monopolios son propiedad estatal, o bien el producto de la acción estatal. En México, dos casos ilustran esto:

• Pemex y CFE son monopolios gubernamentales, no privados, producto de la constitución nacional —el gobierno mismo los controla y fomenta. No son producto del mercado libre, ni de la globalización. Son criaturas monopólicas de invención estatal

• Empresas como las televisoras en México son también creación gubernamental —un producto de regulaciones y fallos de la autoridad, no producto de mercados libres, sino de mercados altamente regulados. La alta regulación ha abierto la puerta a actos de cabildeo de las mismas empresas que usan al poder político en su favor.

La existencia de un monopolio sólo es posible por medio de la acción gubernamental que impide la entrada de nuevos competidores —lo que se facilita en mercados altamente regulados. La solución es invertir la regulación para transformarla en apertura de mercados, no en cierre de ellos.

Meyer escribe que “El triunfo del capitalismo del mercado global sobre cualquiera de sus alternativas ha tenido como consecuencia el debilitamiento del Estado” y eso es falso —no hay un capitalismo global que haya debilitado al Estado. Lo que sí existe es un estatismo global que ha agigantado a los gobiernos bajo los que se han creado algunas empresas enormes.

Lo anterior muestra que las opiniones que he analizado no tienen un sustento sólido —al contrario, no se basan en la realidad y sacan una conclusión errónea que pide nuevos poderes estatales, es decir, aún más regulaciones y, por ello, más fomento a eso que se pretende combatir.

Addendum

El último párrafo de la columna de Meyer llama mucho la atención —escribe que “Revigorizar al Estado, hacerlo eficiente y dedicarlo a velar por las mayorías es hoy un acto de defensa propia del ciudadano y bandera y razón de ser de la izquierda”.

Un mal análisis lleva a una mala sugerencia y este caso no es la excepción —si se tienen la premisa de que los gobiernos han perdido poder y la premisa de que el poder lo han concentrado los monopolios económicos, ni aún con esas dos premisas (falsas) podría justificarse la conclusión de volver a dar poder al estado.

Meyer supone que la concentración monopólica económica produce abusos de poder y tiene razón —pero supone que la concentración de poder político, que por naturaleza es monopólica, no produciría abusos de poder. La realidad es que todo poder concentrado produce abusos y eso incluye a ambos poderes, el económico y también el político.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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