Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Otra Vez el Riesgo
Eduardo García Gaspar
11 enero 2012
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


No deja de llamar la atención. No deja de maravillar.

¿Cómo es posible que siga sucediendo una y otra vez? Me refiero a la subasta de votos. Abierta y descarada.

Un ejemplo reciente. Uno de los precandidatos del PAN, en campaña, prometió la creación de cuatro seguros en caso de ser elegido.

Santiago Creel dijo que en caso de llegar a la presidencia, él establecerá cuatro seguros.

Uno médico, otro de desempleo temporal, el tercero uno de pensión para la tercera edad y el último, un seguro de estudios o beca. Todos envueltos en un reclamo, el de una vida digna.

No es Creel el único que hace esto. En realidad, todos los candidatos prometen lo mismo. Todos los candidatos en México, actualmente, son un manantial de promesas irrealizables. Promesas similares hann sido hechas, por ejemplo, por López Obrador.

En la superficie es parte del panorama electoral estandarizado: una oferta de compra futura de votos que compromete fondos públicos sin responsabilidad. Es descarado, desvergozado y hasta indecente. Una promesa vaga, sin detalles, lanzada sin compromiso ni obligación.

Lamentable, además, por varias razones.

Esos seguros, esas promesas, no son la voluntad del presidente. No vivimos ya en un sistema de presidencias poderosas. Lanzarlas como plataforma electoral es ilusorio y son, por tanto, mentiras.

No hay fondos suficientes como para implantar esos seguros y mantenerlos. Si llegan a establecerse, el resultado será una crisis de insolvencia gubernamental futura y manifestaciones contra su desmantelamiento.

Son presentadas como si fueran gratuitas, como si ya existieran los fondos. Como si se tratara todo de un acto de benevolencia gubernamental. Un acto compasivo que ayuda gratuitamente a todos. Son en fin, actos alocados de campaña electoral. Nada que no sepamos.

La cosa se pone interesante si rascamos un poco la superficie. ¿Qué es lo que lleva a todos los candidatos a hacer promesas electorales tan desvergonzadas?

La competencia electoral misma logra esa pérdida de sentido común. El candidato pierde suelo, deja de tener contacto con la realidad. Entra a una competencia de ofertas crecientes. Más o menos igual que los supermercados con las ofertas de precio.

Cada candidato tiene que ofrecer más que el otro. Si uno ofrece becas, el otro ofrece eso y seguro de desempleo. Al día siguiente ofrece pensiones a ancianos, después estudios gratuitos. Más tarde transporte a costo bajo. La oferta se acumula: tasas bajas de interés, préstamos para todos, precios subsidiados de electricidad y gasolina. Las cosas se acumulan hasta llegar a lo ridículo, la promesa de un gobierno amoroso.

Todas esas promesas tienen un costo. Un costo que nadie quiere calcular y si osa hacerlo, se le ve como un enemigo de los reclamos sociales.

Los cínicos saben que nada de eso es posible en realidad. Los soñadores se dejan cautivar por los planes y las palabras bonitas. Los inocentes creen que todo eso es posible. Los más listos sólo buscan su oportunidad de rentas personales que vienen de esos programas de ayuda. Los pobres se ilusionan de nuevo con promesas que nunca les serán cumplidas.

Lo que bien merece una segunda opinión es insistir en la mentalidad del candidato que compite usando promesas insostenibles. No le importa mentir porque esas falsedades son un medio para ganar votos y eso es todo lo que persigue, tener más votos al precio que sea, incluso sabiendo que no es posible cumplir tales promesas. Esto es si es que el candidato es una persona normal.

Pero puede ser que no sea normal, puede ser que sí crea en lo que dice. Que piense que sí puede hacerse todo lo que promete, dar todas las becas, dar todos los seguros de desempleo, bajas las tasas de interés, crear todos los empleos y, si es que lo cree con sinceridad, este tipo de candidato es el peor de todos. Es el que piensa ser todopoderoso. Con este tipo no hay posibilidad de hacerle entrar en razón. Jamás aceptará la realidad.

Es decir, el proceso de competencia de ofertas electorales, como el ofrecer seguros de todo tipo, puede hacer llegar al poder al desquiciado que no reconoce la realidad, que cree tener el secreto de la prosperidad.

Es el adicto al poder el mayor de los peligros que enfrenta una democracia y en cada elección se corre el riesgo. En 2012 se tendrá ese riesgo de nuevo en México.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Otra Vez el Riesgo”
  1. Corina Dijo:

    Creo que los que tenemos el poder del voto tenemos que pensar sensatamente, y no ir detras de estos espejismos,que prometen los Politicos, y otras veces el protemido cambio resulta peor que el regimen que ya estaba esblecido, como ha sucedido en Mexico y en Estados Unidos. que como consecuencia se ha sumido a Mexico en el crimen y Estados Unidos en la Bancarrota moral, eso si en Mexico y en Estados Unidos, bajo la bandera de la Democracia.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras