Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Ovejas, Relativismo y Felicidad
Eduardo García Gaspar
9 octubre 2012
Sección: ETICA, LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La historia es relativamente conocida. Una de las anécdotas que ayudaron a hacer aún más célebre a P. T. Barnum, el empresario de circo.

Se cuenta que allá, al principio de su carrera, Barnum hizo una exhibición que llamó mucho la atención.

Se llamó “La Familia Feliz” y tenía su chiste. Mostraba algo insólito.

Dentro de una jaula se mostraban un león, un tigre y una oveja. La apariencia era la de una vida apacible entre esos tres.

Poco tiempo después de abierta, un amigo preguntó a Barnum cuánto tiempo pensaba él que duraría esa pacífica convivencia. Barnum contesto, “Mientras dure la provisión de ovejas”.

La historia contiene una buena dosis de eso que hizo famoso a Barnum y que se sustentaba en la credibilidad de las masas.

Recuerda, de cierta manera, la actitud de muchos frente a las elecciones de un país: la esperanza de encontrar al candidato perfecto se mantiene mientras siga habiendo elecciones. No importa la realidad. Con cada nueva elección surge la ilusión alocada de ahora sí poder votar por la persona perfecta.

No sé por qué tantos piensan así, pero quizá sea un producto de nuestros tiempos. Existe tal cantidad de información tan fácilmente disponible que se llega al extremo de estar sobrecargados de ella.

Abrumados por tal cantidad, muchos prefieren ignorarla. Es demasiado compleja. Mejor actuar con sentimientos, sin datos. Como los que se maravillaban con la oveja que vivía junto a las dos fieras.

Y esto es lo que me lleva a algo que merece una segunda opinión. Comencemos por el principio.

Existe una conexión muy lógica entre la democracia y los mercados libres. Se sustentan en la misma idea, la de la libertad. Si usted es libre de votar por el candidato que le apetezca, usted tiene la misma libertad para comprar lo que quiera o producir lo que se le antoje.

Más aún, si usted tiene la libertad de pensar lo que quiera, de opinar lo que más le agrade y de hablar de ello sin limitaciones, eso mismo se aplica cuando vota por el candidato que le convenza o consumir lo que desee o producir lo que quiera.

Es, al final de cuentas, una misma libertad aplicada en diversos terrenos. No es complicado entender.

Pero la cosa no se detiene en eso. Todas esas libertades necesitan una base cultural, una serie de ideas y creencias sobre nosotros mismos y nuestra naturaleza.

Llámele, a este cimiento cultural, un cimiento moral o ético que apunte con claridad razonable lo que es bueno y lo que es malo. Sin este cimiento la libertad se tambalea.

Me refiero a las ideas que permiten concluir que el trabajo es bueno, que el esfuerzo es encomiable, que la moderación es admirable, que el ahorro es bueno y cosas de ese tipo.

Y, también, las ideas que permiten concluir que la pereza es reprobable, que el despilfarro es malo, que la mentira y el robo son indeseables, que, en pocas palabras, hay acciones y conductas buenas y que también las hay malas.

Sin este cimiento cultural y ético, no podrán funcionar las libertades políticas, morales y culturales. Es como la supervivencia de la oveja en una jaula con una fiera.

La libertad y el mismo ser humano no podrán por mucho tiempo vivir junto a la ausencia de ese cimiento moral. Puesto de otra manera, el relativismo moral es la bestia que amenaza nuestra misma existencia humana.

Como en la jaula de Barnum, la apariencia de unos pocos minutos da al espectador la idea de que pueden convivir la oveja y las fieras. Y, en efecto, esa es la apariencia que se tiene cuando conviven las libertades y el relativismo.

Pero las libertades irán desapareciendo, poco a poco, desvaneciéndose sin que nos demos mucha cuenta de ello. Hasta llegar el punto en el que por ausencia de libertades dejaremos de ser propiamente humanos.

Y, por alguna razón que no entiendo realmente, donde eso sucede suelen tenerse clamores de aprobación por parte de muchos.

Como esos quienes vieron en el régimen soviético un avance de la humanidad, o quienes ven en Cuba un sistema humanitario. Cuando el relativismo se implanta, las ideas más profundas sobre nosotros mismos se pierden y son dictadas por el poder político.

La jaula con “La Familia Feliz”, de Barnum, deja de ser un espectáculo para ingenuos y se convierte en la pesadilla de “Un Mundo Feliz” de A. Huxley.

Post Scriptum

La definición de relativismo moral explica el por qué actúa como una fiera que devora a las libertades. Según el relativismo ser libre o no serlo es un asunto de opinión personal. Tener o no libertades da lo mismo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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