Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Oye, la Clave es Crear
Eduardo García Gaspar
6 febrero 2012
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Tenemos una muy buena idea de qué es. Y no se trata de dinero solamente.

Incluye todos los llamados bienes de producción, que son las máquinas, las instalaciones, la infraestructura y, por supuesto, la tecnología.

También los inventarios y las materias primas.

Estoy hablando del capital, que no es sólo lo anterior. También incluye eso que se denomina investigación y desarrollo.

Más aún, quizá el componente vital es el humano: los conocimientos y las capacidades que tienen las personas, su preparación para ser productivos.

Precisiones de este tipo son vitales porque el capital suele confundirse con dinero y nada más que dinero. Para muchos, el capitalista es el que posee una gruesa cuenta bancaria.

No, también es un capitalista el que tiene conocimientos valiosos, el que tiene una empresa así sea pequeña. Sobre todo, el emprendedor, el que tiene ideas de cosas por hacer.

Claramente, cuanto más capital exista en un país, mejor se vivirá allí. Crear capital, acumularlo y elevarlo es la clave de la prosperidad o riqueza.

No es lo anterior ciencia oculta ni Física Cuántica. Todos lo pueden entender. Lo que bien vale una segunda opinión es examinar las cosas que hacen posible la creación de capital, de todo eso de máquinas, inventos, infraestructura, preparación humana y demás.

Sabiéndolo se estará en mejor posición para facilitar la creación de capital y, por eso, vivir mejor.

Aquí es donde la cosa se pone interesante porque las opiniones varían sustancialmente. Hay quien dice que el capital se crea a partir de las materias primas que tiene el país. Y que sí esas materias son saqueadas por otras naciones, el país estará condenado al fracaso. Pamplinas.

Esta es la mentalidad que en México y otras partes tiene consecuencias serias: en general se alegran de que el país tenga petróleo y de que sea sólo el gobierno quien lo administra. Como si un recurso natural fuera el secreto del bienestar. Más pamplinas.

La realidad indica que quizá sea mejor que la nación no tenga un recurso natural dominante, uno que oriente hacia él la mayoría de la actividad económica. Cuestión de diversificación sana de riesgos.

Y, más aún, cuando el gobierno es el único administrador de ese recurso dominante, se elevan los riesgos de malas decisiones políticas y administrativas. Creer que el petróleo en manos estatales será clave para el desarrollo mexicano, como se dice, es una real tontería.

Un amable lector escribió hace tiempo que

“El capital se origina en la riqueza no distribuida equitativamente entre los participantes en el proceso social que la crea. Y el capitalismo chorrea sangre, sudor y lágrimas de los trabajadores, desde la cabeza hasta los pies”.

Una redacción poética, copiada, e inexacta. Si el capital se crea a partir de riqueza no distribuida con justicia, quedaría por explicar de dónde sale esa riqueza primera.

La respuesta usual y errónea es la heredada del marxismo: quien produce la riqueza, se piensa, no recibe la compensación justa, lo que sea que ello signifique.

Toda la idea está basada en acciones distributivas, no en actividades de creación y lo que importa es crear más y más capital. Usted no va a crear nada si lo único que hace es redistribuir… y entonces destruirá, no creará.

Lo anterior viene a cuento porque, en las campañas electorales en México, iniciadas desde hace mucho para las elecciones de 2012, se escuchan propuestas políticas que se centran en la distribución de la riqueza y el aprovechamiento del petróleo estatal.

Poco o nada parece importar a los candidatos la creación de capital, que es riqueza. No es el país la excepción. Lo mismo se padece en los EEUU que en Nicaragua, o en Venezuela, o España.

¿Quiere alguien en verdad hacer que el país sea rico? Sabemos la respuesta, que es facilitar la creación de capital, eso es lo que produce riqueza.

Pero, por alguna razón extraña, demasiados padecen una mentalidad primitiva, la de distribuir y redistribuir. El efecto neto de eso es olvidar la base de la prosperidad, que es la creación de capital. Mentalidad extraña esa que queriendo hacer el bien, ocasiona tantos males.

Lo que me lleva a uno de los componentes del capital, la preparación de las personas, sus conocimientos, ideas y habilidades. Mucho más importantes que los recursos materiales, son las personas y sus ideas las que crean capital.

Cuando la que predomina es la idea de la distribución, se dejará de crear. Incluso con los mayores recursos naturales, esa nación será pobre y retrasada, porque sus ideas son las incorrectas. Han olvidado que la riqueza se crea y que crear es la única posibilidad de ser ricos.

Post Scriptum

La crítica socialista ortodoxa propone que el obrero es explotado al no recibir completa la riqueza que crea en la producción; el faltante es expropiado por los propietarios de los bienes de producción.

Una visión simplista, que define capital como trabajo y nada más. Se olvida de infraestructura, máquinas, tecnología, investigación, educación, inventarios y dinero.

¿Es el trabajador el único que crea riqueza, el que determina el valor de lo que fabrica? Por supuesto que no. El origen del error, que Marx llevó a su extremo, está en A. Smith y la idea de que el trabajo determina el valor de lo producido.

Según esto, un mayordomo no produce nada, como tampoco un profesor, ni un abogado, ni un inventor… y el que debía recibir el dinero de la compra de un iPod es el que fabricó el aparato (S. Jobs, según esto, debía recibir cero ingresos).

La supervivencia de ideas como ésta es lo que frena la ruta a la prosperidad. Y entonces, el subdesarrollo podría ser explicado en su real origen: no es material, es mental. De allí, por ejemplo, la absoluta miopía de pensar que tomando al petróleo en México se podrá lograr prosperidad. El progreso tiene su origen en el talento en que se usa, no en un recurso natural.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Oye, la Clave es Crear”
  1. Corina Dijo:

    Felicidades nuevamente por este articulo, cuando se podra educar a las masas con este tipos de articulos, pues se sigue apostando a la reedistribucion de la riqueza aun en Estados Unidos, que significa acabar con la fuente de empleos, que como usted bien dice es la fuente de la riqueza de un Pais, el tener empleo, que pasara si se acaba el capital para invertir, y no se le mas mantenimiento a las fuentes de empleo?, y es el Gobierno quien las maneja, y nunca ningun Gobienro ha sido buen Administrador, el ejemplo del Petroleo en Mexico, y aun Estados Unidos el Seguro Social la Administracion de Correos, y otros que estan quiebra que han sido manejados por el Gobierno resulto que no lo hizo bien, pero la poblacion se deja convecer que un Gobierno enorme es la respuesta a los Problemas de los Paises, es todo lo contrario es ahi donde se empora la situacion.





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