Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Píldora, Embarazo, Cultura
Eduardo García Gaspar
9 marzo 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SEXUALIDAD
Catalogado en: ,


La opinión tiene su tiempo ya. Coloca ella a los años 60-70 como un parteaguas cultural.

Una década en la que muchas cosas cambiaron.

Y cambiaron en buena parte debido a una pequeña píldora, la anticonceptiva.

Esa píldora tiene una función muy clara, evita el embarazo y lo hace con buena efectividad.

Está al alcance de la mano y, sobre todo, permite tener contactos sexuales con menores riesgos.

En un sentido económico se trata de una rebaja de precios y, cuando los precios bajan, las cantidades demandadas suben.

Es, por tanto, sencillo predecir una consecuencia de la píldora: más actividad sexual. Todo porque sus costos han bajado.

No me refiero al precio de la píldora, sino al riesgo de embarazo. Menor riesgo de embarazo, más contactos sexuales. No es una predicción absurda, al contrario. Es lógica e intuitiva.

Pero no se detiene allí el asunto, que es lo que bien vale una segunda opinión.

Siendo prudentes usted y yo, debemos ahora considerar lo que sucede una vez que han bajado los riesgos de embarazo y las personas tienen más contactos sexuales. Es decir, cuáles serán las consecuencias de una actividad sexual más frecuente, mucho más frecuente.

Advierto que en estas tareas de buscar efectos no intencionales, la intuición puede engañar.

¿Habrá menos niños nacidos fuera del matrimonio? La predicción estándar diría que sí, que habría menos nacimientos fuera del matrimonio. Después de todo, eso es lo que intenta hacer la píldora, impedir el embarazo.

Quien hubiera predicho que habría más hijos fuera del matrimonio habría sido calificado de loco.

Y, sin embargo, eso fue lo que sucedió, al menos en los EEUU. En 1970 las mujeres blancas con baja educación tuvieron en 6% hijos fuera del matrimonio. Ese porcentaje fue de 44 en 2008.

Con menor intensidad se tiene la misma tendencia entre mujeres blancas con mayor educación.

El efecto colateral imprevisto es notable y opera en sentido opuesto al esperado: con la píldora se esperarían menos hijos naturales y, sin embargo, se tienen más.

Lo fascinante de este efecto no intencional está no establecer una relación causal directa entre la píldora y la proporción de hijos naturales.

Es algo aún más interesante. Fue tratado hace poco en el WSJ por James Taranto (28 febrero 2012). La píldora hizo más que lo que intentó hacer. Tuvo más efectos que solamente prevenir embarazos.

Causó un cambio en lo que se puede llamar cultura, la forma de pensar que tenemos. Veamos esta explicación que suena razonable.

Antes de la píldora, ser madre soltera era vergonzoso. Para tener relaciones sexuales se exigía matrimonio. El exigir matrimonio, después de la píldora, pasó a ser secundario: la mujer podía tenerlas sin que del otro lado hubiera promesas de nada.

Entonces sucede lo natural, hay más contactos sexuales sin considerar consecuencias de embarazos, pero  hay embarazos de todas maneras, por mal uso de la píldora, fallas en ella, o simples deseos de tener hijos.

Más aún. Suponga usted a algunas mujeres que se niegan a tener relaciones sexuales con sus novios. Ellas tienen ahora competencia, las mujeres que sí toman las píldoras. Para mantener al novio algunas de ellas tendrán relaciones sexuales con él.

Además, sin duda, la abundancia de relaciones sexuales con cualquiera socava la idea anterior del hombre responsable del embarazo. Posiblemente no vuelva a verla después de esa noche. Abaratar el costo del contacto sexual alteró también la idea que existía sobre con quién tener sexo: antes no con cualquiera era posible, ahora lo es.

La idea de que la píldora es responsable de un cambio cultural no está desencaminada. La apoyan evidencias y razonamientos (algunos no tan intuitivos).

Quienes opinan que la píldora fue una liberación femenina, por tanto, sostienen una posición demasiado optimista. Definitivamente no lo fue para muchas mujeres y para muchos de sus hijos. No ver estos aspectos es ser demasiado miope.

Hay en el fondo un aspecto que debe tratarse, la responsabilidad. Cuando se retira la responsabilidad negativa de una acción, usted va a tener más acciones de ese tipo.

Si usted falla al castigar robos, los robos aumentarán. Si usted no exige estudiar a los alumnos para pasar de grado, va a tener alumnos con menores conocimientos.

Si usted disminuye la posibilidad de embarazos, va a tener contactos sexuales más frecuentes en los que no existe compromiso matrimonial. Y eso alterará la cultura, al matrimonio y a los hijos. No es complicado de entender al final.

Post Scriptum

La píldora anticonceptiva no es la única variable que tiene ese efecto en la cultura. También lo tiene el aborto. Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Anticonceptivos.

J. Taranto hace referencia a un estudio An Analysis of Out-of-Wedlock Childbearing in the United States, analizado por Brookings.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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