Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Polémica Que no lo es
Eduardo García Gaspar
3 mayo 2012
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Ha sido llamada “polémica”. En realidad no lo es. Es un asunto de sentido común.

La cuestión está así. A la misma hora que uno de los debates entre los candidatos a la presidencia, una cadena de televisión optó por transmitir una de las finales del futbol mexicano.

Según el Instituto Federal Electoral, eso es privilegiar “los intereses económicos por encima de la consolidación de una democracia plena en México”.

Una comentarista dijo lo mismo, “… hay quienes pretenden consideran que sus intereses económicos o sus negocios son más importantes que la calidad de nuestra vida democrática”.

Del otro lado de la mesa, la cabeza de la cadena que transmitirá el futbol dijo que “si quieren ver el debate, véanlo por Televisa, si no, vean el futbol por Azteca”. En fin, esa “polémica” contiene dos partes que difieren en sus posiciones.

Por un lado, la reacción que dice hacer un llamado a mejorar la democracia, lo que se hará si no se transmite el futbol y su lugar lo ocupa el debate.

Del otro, la posición de dejar que que cada cadena decida por sí misma y que hagan lo mismo los ciudadanos.

La argumentación de los primeros sostiene que transmitir el debate es mejor para la vida democrática del país.

¿Lo es? En una primera impresión lo es. Digo, si más personas ven el debate, más se conocerá sobre los candidatos y podrá quizá tenerse un voto algo más informado. No está mal.

Sin embargo, el que una cadena decida transmitir otra cosa es también una lección democrática, quizá menos visible, pero de más trascendencia a la larga. Es una lección de libertad.

Piense en esto. Dentro de una democracia, si ella se entiende bien, el valor central que se respeta es el de la libertad del ciudadano. Esa libertad general es la que apoya a su voto el día de las elecciones.

Sin libertad no podría haber elecciones. No es lógico que en una democracia la autoridad obligue a una cadena de televisión a transmitir un cierto programa. Esto iría en contra de la libertad de la cadena.

Pero también iría en contra de la libertad del ciudadano, al que puede importarle un comino el debate y prefiera ver futbol. La idea es que hay más democracia en la libertad de transmitir ese partido, que en obligar a trasmitir ese debate.

Al final, me parece que si millones votarán con libertad, una cadena puede decidir con la misma libertad sus transmisiones.

El argumento de “privilegiar intereses económicos sobre la consolidación democrática” es melodramático. En realidad, en el fondo, lo que se está privilegiando es la libertad de decisión de todos, incluyendo la del que no votará y la del que no transmitirá el debate. Obligarles a hacer otra cosa sería violar sus libertades.

Lo que creo que bien vale una segunda opinión es apuntar eso, que también hay una lección democrática en la decisión de la cadena y que también ella contiene un elemento de consolidación democrática.

Por el contrario, obligarla a transmitir el debate sería una violación a las libertades que la democracia protege.

Lo que creo que sucede es que algunas personas se indignan ante conductas que ellas piensan son indeseables y tratan de imponer su opinión. Hacer esto es ignorar la realidad de la libertad. Lo siento, pero si usted defiende a la libertad tendrá que tolerar conductas que considera reprobables, así es el mundo.

A algunos les disgustará que Azteca no transmita el debate y darán sus razones, quizá algunas buenas. No está mal.

Pero si fuesen reales defensores de la libertad, verían el lado más profundo de esta “polémica” y que es vital: hay más enseñanza democrática y más consolidación de libertades en el respeto a la decisión de la televisora que en obligarla a actuar de otra manera.

Puede que sea por intereses económicos, puede que no. No importa. Lo que sí importa es comprender que es un acto libre por parte de los propietarios de una cadena y que defender su libertad es también defender la de usted y la mía.

Si no defiendo la de esa cadena, tampoco defiendo la mía de ver el futbol si quiero.

Allá la televisora y su riesgo de tener baja audiencia. Nadie mejor que el propietario para hacer lo que quiera con su propiedad. Esta es la real esencia de la democracia. Si usted puede votar por el que quiera, el otro puede poner el programa que quiera. No es polémica, es sentido común.

Post Scriptum

Los datos y declaraciones vienen de una nota de El Universal (1 mayo 2012).

Ayer, el mismo medio reportó que:

El consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés, consideró un “reto a la autoridad electoral” la decisión de TV Azteca de no garantizar la transmisión del debate entre candidatos presidenciales. Agregó que es un “mal mensaje” y le preocupa que haga prevalecer los intereses económicos inmediatos apostando por una democracia de baja intensidad. Llamó a concesionarios de radio y tv a consolidar una democracia de mayor calidad

También ayer, Sergio Sarmiento añadió información sobre el tema:

Las televisoras han tomado ya sus decisiones. Televisa no transmitirá el debate en su canal 2, el de mayor público del país, donde mantendrá su exitoso concurso “Los pequeños gigantes”, mientras que TV Azteca ha programado en el canal 13 el juego de futbol Monarcas-Tigres de la liguilla. María Marván, consejera del IFE, declaró en W Radio: “Es una lástima que el debate no vaya a pasar por los canales principales que tienen cobertura nacional como son los canales 2 y 13. En uno se pusieron (sic) un partido y en otro un concurso de baile.”

Sostengo mi punto. Hay más democracia en la decisión libre de las cadenas de televisión que en interpretar como un reto a la autoridad electoral esa libertad.

El 8 de mayo, Grupo Reforma reportó que tuvo más audiencia el debate que el futbol transmitido por TVAzteca: 5.5 millones en el debate y 5 en el partido. La audiencia de Televisa en su canal principal fue de 9 millones de personas.

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