Un producto del capitalismo
Producto de capital, innovación y trabajo.

¿Qué es Economía Clásica? La definición de una expresión que designa a una escuela de pensamiento económico, en los inicios de la Economía. Sus principales elementos y antecedentes muy remotos del siglo 9.

Economía Clásica, definición

Su definición ortodoxa es clara:

«La economía clásica es una escuela de pensamiento económico que se basa en la idea de que el libre mercado es la forma natural del funcionamiento de la economía y que esta produce progreso y prosperidad». economipedia.com

Puede verse allí el punto central de la Economía Clásica. Su énfasis en el libre mercado y, por tanto, en la libertad humana.

Más aún, se trata del nacimiento de la Economía como ciencia:

«Esta es la primera escuela importante de pensamiento económico, que incluyó a algunos de los economistas más conocidos de todos los tiempos. Gracias a estos autores, el estudio de la economía se convirtió más en una ciencia, en lugar de simplemente en una especie de filosofía. Tuvo lugar desde finales del siglo XVIII hasta fines del siglo XIX». policonomics.com

A la Economía Clásica están asociados una buena cantidad de celebridades económicas:

«La teoría económica clásica o economía clásica se refiere a una escuela de pensamiento económico cuyos principales exponentes son Adam Smith, Jean-Baptiste Say y David Ricardo. Es considerada por muchos como la primera escuela económica moderna. Incluye también a autores como Karl Marx, Thomas Malthus, William Petty y Frédéric Bastiat, algunos incluyen, entre otros, a Johann Heinrich von Thünen. Habitualmente se considera que el último clásico fue John Stuart Mill». es.wikipedia.org

John Stuart Mill“John Stuart Mill” by Prachatai is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Economía Clásica, sus elementos

1. Origen

Suele ser aceptado que su nacimiento es producto de la obra de Adam Smith, La Riqueza de las Naciones.

Aunque existen argumentos que apuntan que eso es una exageración y que existen pensadores anteriores con ideas aún más refinadas y exactas, como las de los Escolásticos Tardíos y los Fisiócratas.

Sobre sus premisas y análisis está construida la obra de C. Marx.

2. Funcionamiento natural

La Economía Clásica sostiene que existe un modo natural del funcionamiento de la economía nacional y mundial. Y que ese modo natural produce progreso y prosperidad.

Ese modo natural de funcionamiento es el de los mercados libres. Son mercados basados en la misma naturaleza humana, libre, proclive a intercambiar y comerciar.

3. Libre mercado

Esos mercados libres son el resultado agregado de las decisiones de compra y venta de personas autónomas.

Ese resultado agregado produce un estado no intencional de cosas, mayor al de las intenciones y objetivos personales Se ajusta a necesidades de todos y facilitando respuestas prontas a problemas y modificación de circunstancias.

4. Propiedad privada y especialización

Un mercado libre está sustentado en la propiedad privada, que es lo que permite hacer intercambios.

Y en la especialización, lo que eleva la productividad y permite abundancia de bienes producidos.

5. No intervención estatal

La Economía Clásica, por tanto, se opone a la intervención de los gobiernos en la economía, por ejemplo, para fijar precios, prohibir importaciones, o para modificar el dinero.

Esa intervención altera la conducta de las personas y produce situaciones inestables. La intervención estatal, por obvias razones es vista como una indeseable fuerza artificial que daña un proceso natural.

6. Atención a la naturaleza humana

La Economía Clásica tiene un fuerte sustento en una concepción del ser humano. Lo entiende como un ser libre por naturaleza y capaz de usar la razón para buscar su bienestar.

Pensando así, resulta lógico que prefiera que la economía sea una responsabilidad de todos, y no una del gobierno.

7. Adaptación a cambios

Es una aseveración central de la Economía Clásica el argumentar que los mercados libres tienen una mucho mayor capacidad de ajuste y reacción ante cambios de circunstancias que las que puede alcanzar el intervencionismo económico.

Economía Clásica, otras precisiones

En la actualidad, la Escuela Austriaca de Economía es la más fiel representante de esta mentalidad y, por lo general, fuerte crítica de algunos de sus miembros pasados.

La connotación general y popular de la Economía Clásica es la idea de la defensa de la libertad económica.

Operando dentro de un sistema político en el que los gobiernos juegan un papel dedicado a hacer respetar esa libertad, protegiendo la propiedad privada, la libre competencia, el comercio libre y la libertad de trabajo.

Los opositores a la Economía Clásica son las escuelas de pensamiento que proponen la intervención estatal en la economía, centralizando muchas decisiones en los gobernantes. Por ejemplo, la fijación de tasas de interés, de precios, regulación de importaciones, protección de industrias y similares.

Es un error común el confundir regímenes intervencionistas o mercantilistas creyendo que se trata de sistemas de mercados libres.

Conclusión

Ha sido examinado el concepto de la Economía Clásica y que corresponde a las teorías y análisis que fueron el nacimiento de la Economía como ciencia formal.

Preguntas comunes

¿Entonces Economía Clásica es el conjunto de ideas de los primeros pensadores de este campo?

Exactamente. Aunque hubo ideas anteriores muy agudas sobre el tema, este fue el inicio de su aparición como ciencia.

¿Cuáles son sus ideas centrales?

La Economía Clásica considera a la libertad personal como su cimiento central, de lo que surgen situaciones naturales y lógicas. Por ejemplo, los mercados libres, la especialización del trabajo, la propiedad privada.

¿Y la intervención económica de los gobiernos?

La Economía Clásica supone que la prosperidad es mayor si se deja en libertad a las personas. Por eso, proponen que los gobiernos no intervengan en la economía. O, mejor dicho, que se encarguen de solo hacer que se respete la libertad y las propiedades de las personas.



Y unas cosas más…

Debe verse:

¿Qué es capital? Definición
¿Qué es capitalismo? Una definición

Otras ideas relacionadas:

Parece adecuado añadir que los términos Liberalismo, Neoliberalismo, están asociados popularmente con las nociones esenciales de la Economía Clásica.

Notas extras sobre economía clásica: el capitalismo de los monasterios en el siglo 9

Introducción

Existen antecedentes del capitalismo en monasterios cristianos del siglo 9. Algo que permite entender mejor al capitalismo y a la economía clásica por medio de sus antecedentes históricos.


La idea fue encontrada en el libro de Stark, RodneyThe Victory of Reason: How Christianity Led to Freedom, Capitalism, and Western Success. 1st ed ed., New York: Random House, 2005, pp. 55-63. 


Punto de partida

El autor inicia con una afirmación contundente: el capitalismo no fue inventado en un momento en algún sitio de Venecia, menos aún en un banco de la Holanda protestante.

El capitalismo evolucionó gradualmente y comenzó hace siglos en un sitio no esperado por la mentalidad actual. Se originó en el siglo 9 en los monasterios católicos los que muestran los orígenes del capitalismo.

Los monjes, a pesar de colocar la espiritualidad en primer plano, tuvieron que atender a la supervivencia de sus establecimientos. Esa realidad tuvo un efecto, la reconsideración de los aspectos materiales influyó en la formulación de las creencias y doctrinas del catolicismo.

Pero antes…

En el siglo 14, ‘capital’ fue una palabra que se aplicaba a los fondos con capacidad de generar un ingreso (no a algo con un simple valor de consumo).

Eso es equivalente a darle al capital o riqueza una habilidad, la de producir más riqueza. Es decir, antes de que sus críticos le asignaran connotaciones negativas, el capitalismo se asoció con la riqueza que podía generar más riqueza, como el dinero que se presta con interés.

La diferencia es notable entre esta posibilidad y la otra, la de la riqueza que no aumenta, sino que cambia de manos nada más.

La riqueza que produce más riqueza es muy diferente a la riqueza que va de una persona a otra por medio de impuestos, o robos.

Este capital va más allá del simple hecho de prestar con interés, también crea la acción del inversionista, el que se involucra personalmente en las actividades a las que financia, no solo con dinero, sino con otros bienes que también son capital, como tierra, herramientas, instalaciones.

Es decir, el capitalismo desde sus inicios estuvo asociado con un nivel de supervisión o manejo, más allá de la realización y del prestamista pasivo.

Esto también es notable, porque con ello van otras funciones, como la planeación, la duración y lo que Stark llama la «complejidad comercial» de la actividad financiada. Se debía además seleccionar oportunidades, por lo que se necesitaba cierta libertad. La empresa moderna estaba siendo creada.

Entendiendo al capitalismo

En su trayecto a mostrar el su existencia en monasterios del siglo 9, llega así el autor a ofrecer una definición de capitalismo que es fundamento de la Economía Clásica.

Un sistema económico en el que empresas de propiedad privada, razonablemente organizadas y estables realizan actividades comerciales complejas.

Estas actividades comerciales complejas se realizan dentro de un mercado razonablemente libre, con un enfoque sistemático de largo plazo para la inversión y reinversión de riqueza, directa o indirectamente, en actividades productivas que involucran fuerza de trabajo contratada y son guiadas por beneficios futuros y presentes.

La definición tiene elementos claves, como el de «actividades comerciales complejas», es decir, cierta diversificación y un contacto no directo con el consumidor. 

La parte de «sistema» significa tener prácticas contables. La «inversión indirecta» incluye a accionistas y créditos bancarios.

Pero, muy importante, excluye actividades de corto plazo, a las actividades comerciales realizadas por gobiernos y aquellas en la que el trabajo es forzado. Sobre todo a los intercambios simples, realizados por siglos, entre personas que compran y venden bienes.

Entonces, se tienen como bases del capitalismo, en la Economía Clásica, a principios de mercados libres, para tener oportunidad de negocio y que no existirían en casos de mercados muy regulados o propiedad del gobierno.

Como derechos asegurados de propiedad, para que las personas puedan tener estímulos de creación de más riqueza, pues donde no existen, se prefiere consumir y acumular improductivamente. Y como libertad de trabajo, para tener trabajadores motivados que eleven sus ingresos por la productividad.

Capitalismo en monasterios del siglo 9

Con los conceptos anteriores en mente, Stark entra en su tema, el de la evolución del capitalismo.

Primero señala que la Biblia con frecuencia condena la avaricia y la riqueza, aunque no el comercio de manera directa. En los primeros tiempos del cristianismo, prevalecía la mentalidad que veía al comercio como degradante y con riesgos morales. Pero esto cambió.

El ascetismo de las opiniones fue cambiando y comenzó una tendencia a aprobar el comercio a partir del siglo 4.

San Agustín, por ejemplo, no condenaba el comercio en sí mismo, pues era una decisión personal el vivir en lo bueno. Es decir, se abría la puerta a que los mismos ministros realizaran actos de comercio. Y esto ya ve ve claro en el siglo 9.

Las propiedades monásticas registran grandes aumentos de productividad por mejores métodos de trabajo, y se especializan en cultivos, lo que produce superávits que se venden para satisfacer otras necesidades y da comienzo una economía con uso de dinero.

Economía clásica

De acuerdo con la definición anterior, esto ya es capitalismo y se está en el siglo 9, en monasterios cristianos.

Siendo los monasterios e iglesias los mayores terratenientes, sus activos e ingresos eran incluso mayores que los de monarcas.

Con una vida frugal y reinvirtiendo, la productividad se elevó y se pasó de la autosuficiencia a la especialización y, por tanto, al comercio. Esto creó ciudades alrededor de los conventos y monasterios, a los que las personas acudían en busca de trabajo.

Y comenzó a haber administración, en la que se valoraba el talento (sin los problemas de herencia familiar que sufrían los monarcas). 

Quien tenía las capacidades estaba a cargo de la administración, la que necesitaba registros, decisiones de negocio y cálculos que en ninguna otra economía habían sido necesarios.

Muy importante también fue la actitud con respecto al trabajo, al que se vio como virtuoso dentro de una vida simple, muy diferente a la mentalidad que lo menospreciaba y valoraba el status personal.

El ahorro, la frugalidad, también fueron vistas como virtuosas. Debe recordarse que muchos de los monjes y monjas en estos monasterios eran nobles y no rehuían el trabajo manual, ni el comercio.

Stark señala explícitamente que este compromiso con el trabajo manual es algo que distingue al ascetismo cristiano del ascetismo de otras religiones en las que se rechaza al mundo y sus actividades.

Los monasterios no dependen de la caridad ajena, sino de su trabajo y eso es virtuoso, pero además conecta al mundo espiritual y al terreno confiando en la razón humana y la posibilidad de mejorar.

En resumen

Fue de esa manera que el autor prueba que al principio del siglo 9, las propiedades monásticas cumplían con su definición de capitalismo.

Eran instituciones estables, bien organizadas, que realizaban actividades comerciales complejas en mercados relativamente libres, que usaban trabajadores libres, eran propiedad privada y se guiaban por consideraciones de beneficios actuales y futuros.

Pero esta afirmación, la de encontrar establecimientos capitalistas en los monasterios cristianos del siglo 9 no es una curiosidad histórica, tiene consecuencias de largo alcance.

Por principio de cuentas, adjudica la creación espontánea del capitalismo dentro de establecimientos religiosos, católicos, algo que resultará sorprendente a muchos en la actualidad, pero que es congruente con los refinados escritos económicos de los posteriores escolásticos.

Contra la sabiduría estándar

Y no solo eso. Contradice otra parte de la sabiduría superficial. Demuestra que la obra de Max Weber, La Ética Protestante, es incorrecta.

Brevemente, la idea de Weber ha creado la noción muy común de que el capitalismo solo podía ser un producto de la Reforma Protestante, de lo que se deducía que el capitalismo era imposible dentro del Catolicismo.

La aparición del capitalismo, en monasterios cristianos desde el siglo 9, niega a Weber con una diferencia de siglos, pues la Reforma Protestante tuvo lugar hasta seis siglos más tarde.

Adicionalmente, se encuentran ideas asociadas con el avance occidental.

La creencia en la razón humana por parte del Cristianismo, tuvo efectos, como la convicción de que el progreso es posible, de que esto hace posibles adelantos.

Como la consideración de la persona como digna, libre e individual y como la creación de ese sistema económico que puede realizarse dentro de condiciones políticas responsables y con virtudes de esfuerzo y frugalidad.


[Actualización última: 2020-10]