¿Qué es un conflicto? Más, tipos de conflicto. Un estado natural de cosas entre humanos que necesita un examen.

¿Qué es un conflicto? Una definición

Un estado normal

Es un fenómeno común. Su origen está en la libertad. No le sucede a nadie más que al humano. No imagino a leones peleando por una diferencia de opinión sobre el calentamiento global.

Es común y no va a desaparecer. Siempre estaremos en conflicto. Siempre. Causa suficiente como para examinar el tema.

Definición de conflicto

Es un desacuerdo, una desavenencia. Tiene connotaciones de antagonismo y colisión. Hasta de combate y lucha. No hace mucha falta definirlo realmente, pero conviene ser más específico.

Las palabras asociadas con él son: combate, disputa, lucha, pelea, pugna, enfrentamiento, colisión, choque, lid. Sus términos opuestos: concordia, paz, acuerdo, alianza, convenio.

«[…] es una situación en la cual dos o más personas con intereses diferentes entran en confrontación, oposición o emprenden acciones, mutuamente antagonistas, con el objetivo de dañar o eliminar a la parte rival, incluso cuando tal confrontación sea verbal, para lograr así la consecución de los objetivos que motivaron dicha confrontación». es.wikipedia.org

Algunas precisiones y ejemplos

Intensidad e importancia

Debemos reconocer es que hay conflictos de distintas intensidades, desde leves hasta intensas, dependiendo de lo que el tema signifique para las personas. Igualmente, hay conflictos cuya importancia varía.

Dos fans de futbol diferirán en opiniones sobre un tema de escasa relevancia, aunque la intensidad con la que lo hagan puede ser febril. Dos economistas podrán discutir levemente sobre un tema de alta importancia y hacerlo racionalmente.

Opiniones o intereses

Un conflicto de opiniones es un desacuerdo entre dos o más personas que sostienen creencias o posiciones intelectuales distintas u opuestas.

Por ejemplo, las diferencias de opinión entre liberales y socialistas, o las que se dan entre creyentes y ateos. Son desacuerdos que tienen una posible solución en la discusión razonada y prudente. O que pueden ser solucionados, en política, por medio de votos.

Uno de intereses, que no son ya desacuerdos por pensar diferente, sino por defender posiciones personales que tienen beneficios materiales. No son necesariamente malos, como por ejemplo, el que pelea por no tener que pagar más impuestos.

Aunque puede haber conflictos de este tipo más complejos, como el que busca mantener el subsidio a una cierta industria porque eso le permite tener más ganancias. O el que busca que el gobierno dé a su sindicato pensiones mayores a las estándares. Habrá personas a las que esas cosas dañen y que se opondrán.

Es cierto, existen esos dos tipos de conflictos, los de opinión y los de interés.

Opiniones más intereses

Hay conflictos en los que se combinen opiniones e intereses por igual. Los hay y deben reconocerse para evitar un error común. El calificar un conflicto como de intereses y pensar que sólo eso mueve a la persona (y no opiniones fundamentadas).

Hay un ejemplo que ilustra mucho esta posible combinación de intereses y opiniones.

Varios fumadores critican la prohibición de fumar en restaurantes y bares. Sus argumentos, por razonables que sean, suelen ser descartados pensando que sólo los motivan sus intereses. Quieren ellos fumar en esos lugares y por eso tienen esa opinión. Puede ser, pero no hay razón para ignorar los argumentos que dan.

A lo que voy a a apuntar el vicio que se padece cuando se mezclan las opiniones y los intereses, que es lo más común, y se hacen de lado todos los argumentos creyendo que lo que mueve a la persona son sus intereses.

Esto es una mala herencia del marxismo, que acusa a sus opositores de tener opiniones afectadas sólo por intereses de clase. Es un error.

Recuerdo el caso de un banquero que expresó razones en favor de tasas de interés fijadas en mercados libres. Fue acusado por otro de defender sus intereses de banquero y con eso pretendió anular todo lo que dijo el banquero.

Pudo este decir las cosas más sabias, o no, pero era posible que sus opiniones fueran sólidas y que coincidieran con sus intereses.

Cuando se hace una clasificación de conflictos en dos tipos, de opiniones y de intereses, se corre el riesgo de creer que son de un tipo o de otro.

En la realidad, la mayoría de los conflictos combinan ambos aspectos y debe tenerse la sabiduría para aceptar que tener intereses en una posición no significa que las opiniones deban desecharse.

Tipos de conflicto

Puede hacerse una catálogo o clasificación de tipos de conflicto:

Intensidad

De acuerdo con su exaltación o apasionamiento, irían desde leves y ligeros, hasta fuertes y violentos. Todo dependiendo de las reacciones de quienes participan en ellos.

En un extremo, de este primero de los tipos de conflicto puede tenerse una mesa ordenada de discusión. En ella se exponen razones y evidencias de cada parte, tratando de buscar compromisos. Del otro, el enojo y la ira de las partes que se lanzan insultos entre sí.

Importancia real

De acuerdo con su relevancia, irían de insignificantes y triviales, hasta importantes y trascendentes. Todo dependiendo del tema general del conflicto y sus consecuencias.

En lo intrascendente caería la discusión entre fans deportivos acerca de una mala jugada de su equipo. Del lado opuesto estará un conflicto acerca de la reacción ante un atentado terrorista.

Las guerras culturales muestran un caso de importancia extrema en esta clasificación de tipos de conflicto.

Conducción

De acuerdo con su forma de manejo, irían de ordenados y racionales hasta desordenados y emocionales. Todo dependiendo de los argumentos usados.

La diferencia está en el uso de la razón o su abandono. Más el compromiso de las partes de satisfacerse con la verdad justificada y probada. Un asunto muy relacionado con la terquedad ideológica.

Motivaciones

De acuerdo con sus motivaciones, irían de orientados a la búsqueda de la verdad hasta la defensa de intereses. Todo depende del objetivo perseguido.

Es obvio que esos tipos de conflictos pueden lograr un gran número de combinaciones en la realidad, como dije antes. Lo que debe reconocerse es la posibilidad de un conflicto sustentado solo en intereses y no en razones. Y viceversa.

Combinaciones inevitables

Los tipos de conflictos mencionados no son «puros», se presentan en mezclas siempre.

Por ejemplo, puede existir un conflicto más bien leve, sobre un tema de importancia media, conducido de principalmente de manera emocional y orientado en lo general a la verdad.

Concluyendo

Los conflictos entre personas son algo cotidiano e imposible de evitar. El que no lleguen a producir situaciones indeseables depende en mucho que que las partes usen la razón, las evidencias, y acuerden rendirse ante la verdad.

Adicionalmente, un gran punto es reconocer que el interés personal de alguien en un asunto no anula las razones que ella argumente.

Los tipos de conflicto quizá ayuden a entenderlos mejor.

[La columna fue revisada en 2019-07]