Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Retórica de la Contradicción
Eduardo García Gaspar
3 septiembre 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


Es parte de la plataforma del PRD. De las ideas de ese partido socialista mexicano.

Y es realmente curioso lo que dice. Tan llamativo que merece una segunda opinión.

Se trata del punto no. 27 de su plataforma (PDF). La inscrita en el IFE.

El título del punto es “Democracia Económica”, una frase bonita, pero sin significado y que es definida en lo que sigue:

“Promovemos la introducción del concepto de democracia económica… que incluya la creación de un Consejo Económico de Estado con participación de los diferentes órdenes y niveles de gobierno, de los actores económicos y de la sociedad”.

En total hasta aquí, la democracia económica no es más allá que un comité más, en el que participan gobierno y ciudadanos.

No sé usted, pero me imagino que sea una reunión de notables seleccionados y que se sientan a discutir sobre la economía del país. Podría ser una reunión de amigos en un bar, excepto porque allí habría gente con poder sobre el resto.

Continúa ese mismo punto no. 27:

“La sociedad y el Estado, empresarios y empresarias, trabajadores y trabajadoras, sector público y sector social, deben decidir las medidas necesarias para ordenar y regular el mercado con el objeto de fortalecer el aparato productivo, elevar los niveles de productividad y distribuir equitativamente los beneficios”.

Ya las cosas están más claras. Lo que el PRD propone es que esa reunión de notables, y que no pueden ser muchos, decidan qué hacer con la economía del país.

Desnuda, la propuesta del PRD, no es nada más original que la planeación central de la economía. Sí, las intenciones suenan bien, pero lo que vale no son ellas, sino el mecanismo de regulación y que es centralista.

Al final, sigue el punto no. 27:

“Se trata de que la sociedad regule el mercado, convierta la anarquía financiera en orden productivo e inclusión social, en orden monetario y equilibrio fiscal, en desarrollo económico y social, en autodeterminación política y progreso compartido, y no, como hasta ahora, en el que el mercado desregulado destruye las bases de la convivencia social e impide la elevación del nivel de vida de las mexicanas y de los mexicanos”.

Aquí es donde las cosas se complican y se ponen mucho más curiosas que la primitiva idea de que un comité de notables diga al resto qué producir, qué consumir, y a qué precios vender y comprar.

Dice que la sociedad debe regular al mercado, que es precisamente lo que hace un mercado libre, sin comités reguladores. En un mercado libre, la gente produce y consume lo que ella quiere y, por eso, lo regula y manda.

Dice que si la sociedad regula al mercado ya no se tendrá un mercado desregulado. No entiendo. No hay mercados desregulados. No pueden existir.

Lo que sí puede existir es una economía regulada por las decisiones de cada persona autónoma, o bien una economía regulada por el comité de notables que propone el PRD.

Citar el punto no. 27 de la plataforma del PRD no es importante en sí mismo. Es una muestra de las muchas ocasiones en las que el intervencionismo económico se contradice y termina por hacer las cosas mal.

Por un lado, se dice que el mercado libre es un mercado desregulado que debe ser regulado por la sociedad. ¡Pero eso es precisamente lo que es un mercado libre, uno regulado por la gente que compra, que vende y que produce!

Un mercado regulado por la sociedad es el que se crea con millones de decisiones diarias de las personas. Si eso pide el intervencionismo económico, yo sería su partidario.

Pero resulta que al final no quieren un mercado regulado por la sociedad, sino uno regulado por un “Consejo Económico de Estado”, lo que es totalmente distinto. No se pueden tener las dos cosas.

O la gente manda en el mercado o lo hace ese organismo central.

La contradicción, creo, se debe a un afán retórico que hagan que las cosas suenen bien y atractivas, con objetivos loables, pero que terminan por ser un galimatías incomprensible y sin sentido lleno de contradicciones.

Quizá sea todo producto de evitar usar una palabra, socialismo.

Post Scriptum

En una democracia los partidos luchan por ser atractivos a la mayoría de la gente y en ese esfuerzo por lograr ser vistos con agrado, transforman su retórica dándole una apariencia llena de buenas intenciones con palabras bondadosas.

Un buen ejemplo de esto es el punto no. 14 de la misma plataforma citada, dirigido a atraer a uno de los grupos votantes:

“Las naciones indígenas tienen derecho a la libre determinación expresada en la autonomía, por lo que tienen el derecho en cuanto tales a su territorio y al uso, conservación y disfrute colectivos de sus recursos naturales, así como a ser beneficiarios directos de los recursos generados en las zonas y sitios arqueológicos de sus regiones, a sus sistemas normativos y a sus formas especificas de organización y participación política, siempre y cuando ello se encuentre dentro del marco del respeto irrestricto a los derechos humanos y libertades individuales necesarios para el sano desarrollo de todas las personas”.

En algunas ocasiones, la redacción llega al humor involuntario, como el el no. 11:

“La transversalidad y la paridad de género deben ser políticas de Estado que incorporen las acciones afirmativas como instrumento fundamental para tomar todas las medidas políticas, administrativas, legislativas, presupuestales, judiciales, sociales y culturales, a través de la armonización de leyes y de políticas públicas de aplicación obligatoria que garanticen el acceso de todas las mujeres y las niñas al pleno goce de todos sus derechos, así como el avance en el ejercicio de su ciudadanía y sus libertades”.

Y en otras, llega a la locura, como en la medida no. 7 para remediar la crisis económica:

“De manera inmediata proponemos un aumento de emergencia del 8% al salario mínimo y al derivado de las revisiones contractuales. El aumento al salario es fundamental para superar la crisis, sino hay capacidad de consumo en la población, no habrá mercado interno y capacidad de recuperación del crecimiento económico o de la instalación del crecimiento económico, y si en lugar de aumentar la capacidad de consumo de la ciudadanía y particularmente de los trabajadores, se reduce al reducir la capacidad de compra del salario, en lugar de contribuir a la recuperación económica, se está contribuyendo a la profundización de la crisis”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras