Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Revolución: Algo Muy Serio
Eduardo García Gaspar
16 julio 2012
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es un recurso último, realmente el final.

Se le trata, sin embargo, con ligereza y demasiada imprudencia. Hablo de revolución, en su sentido político.

Ella es entendida como un cambio de gobierno por medios violentos.

Su objetivo supuesto y esperado es el mejorar las cosas con respecto al estado anterior.

Mi punto es que es algo tan grave que merece un enorme respeto.

Tratarla con liviandad y frivolidad desmerece su significado auténtico. Cuando alguien usa la palabra “revolución” debe hacerlo con conocimiento de lo que dice.

Una vez tratado este uso superficial e indebido, el tema de una revolución bien merece una segunda opinión. Comencemos con una consideración de Erasmo de Rotterdam.

Si no recuerdo mal, de una lectura de hace años, este hombre no era un fan de las revoluciones. Pensaba que no eran causa de felicidad para las personas. Por una razón, la dualidad entre violencia y paz, entre barbarie y civilización.

De allí que sea realmente la revolución la última y más extrema de las posibilidades. Su costo es exorbitante y quizá mayor al de su alternativa.

Una revolución es la última y más costosa opción para el logro de una promesa no garantizada. Si las cosas cambian por ese medio, no hay seguridad de que las cosas mejoren lo suficiente como para justificar un costo tan alto.

La cosa empeora frente a la opinión de que una revolución solamente cambia a quienes detentan el poder y nada más que eso, como en la Revolución Rusa.

Esquemáticamente, una revolución para cambio de gobierno, tiene tres etapas claras.

• Primero, la situación del régimen original contra el que se lucha.

• Segundo, la lucha en sí misma, ese período de violencia desbocada y cruel de pelea entre nacionales, como en la Guerra Civil de los EEUU y la de España.

• Tercero, la erección del nuevo gobierno y su consolidación por medio de la fuerza para desaparecer a los contrarios.

En medio de todo eso está la gente común, la que sólo es testigo del conflicto y a la que se le altera su vida enteramente. Su bienestar se reduce por largo tiempo, como en la Revolución Mexicana.

No es un bonito panorama. Es la desaparición de eso que puede llamarse civilización, la forma educada de resolver problemas a bajo costo.

Lo más temible es la segunda etapa, la de la lucha violenta, pues ella abre las puertas a los odios y aversiones de grupos extremos que se encuentran súbitamente en una posición oportuna para actuar por sí mismos y complicar las cosas, creando víctimas inocentes.

Esto significa la entrada a la ideología extrema que encuentra una oportunidad de adquirir el poder.

Varias fotografías en los diarios y diversos videos en la televisión, que mostraban a personas protestando en las calles en México, me hicieron pensar en esto. Portaban algunas una pancarta que decía “Si hay imposición, habrá revolución”.

Un eslogan irresponsable llevado por gente que no sabe de qué habla. No tiene conciencia de lo que dice. Más asombroso fue, creo, la liviandad con la que muchos otros vieron eso mismo y no comprendieron su alcance.

Las elecciones en México, como en muchas otras partes, provocan inquietudes políticas y fanatismos personales. Son los momentos en los que todo se agita y, afortunadamente, la turbación se sublima en ese mecanismo imperfecto de votos que declaran vencedor a quien obtiene el mayor número.

Hay aquí eso que se llama civilización y que es un acuerdo educado para dirimir conflictos.

Incluso en ocasiones conflictivas y problemáticas, siempre hay formas de resolución. Muchas formas previas al último recurso.

Y todas ellas son preferibles, todas, en la casi totalidad de las situaciones. Formas en las que la revolución no es siquiera considerada y si lo es, ella resulta una opción odiosa y extrema. Una alternativa rechazada por principio, jamás mencionada.

Creo que el tema bien vale una segunda opinión para apuntar la ligereza irresponsable con la que en este país se ha usado actualmente una palabra extrema, “revolución”. Es esto parte de un fenómeno de estos tiempos de demasiada televisión y escasa razón, el uso indiscriminado de palabras que merecen respeto.

Hay otras, como “genocidio” y “discriminación” que también han sido usadas con igual ligereza. Es una pérdida sustancial del sentido del lenguaje y de lo que se dice al hablar.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Revolución: Algo Muy Serio”
  1. Corina Dijo:

    Esa irresponsable forma de hablar esta heredada de los Gobiernos Socialistas de Cuba y Venezuela, y de las ansias de poder del Candidato que como siempre no sabe perder, pero deberia de haber Sentido Comun en el actuall Presidente y actuar de tal manera que reconozca el triunfo del Candidato que tuvo la mayoria de votos, entonces que es la tan llevada y traida Democracia de Mexico una burla? para todos los que votaron para las personas, que trabajaron en las casillas, para las autoridades del IFE la Democracia en Mexico esta secuestrada por la Izquierda?, solo cuando a estos les conviene entonces funciona la Democracia.





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