Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Sí, Pero no Esa Solución
Eduardo García Gaspar
24 julio 2012
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Los críticos de los medios masivos de comunicación tienen su punto.

No podemos desecharlos así como así. Señalan problemas, a veces exagerados, pero reales.

El asunto es que su solución es peor que el problema que intentan resolver.

En resumen, los críticos de los medios masivos lamentan que esos medios tengan el objetivo de crear compradores, de difundir ideologías políticas y de mantener al status quo.

Se quejan de que los medios entiendan a sus audiencias como pasivas, sin juicio y con facilidad manipulables. Los aflige que la mayoría de los contenidos de los medios sean vulgares y triviales.

No están alejados de la realidad. Un examen de los contenidos televisivos, por ejemplo, constata que efectivamente, sus contenidos son al menos mediocres y tontos. Algunos realmente despreciables.

Y, también, da la impresión que los creadores de contenidos suponen que sus audiencias están formadas por personas tontas y pasivas, a las que cualquier idiotez divierte.

Reconociendo esas partes de la crítica a los medios, pasemos ahora a la propuesta de solución que tiene buena proporción de esos críticos.

Proponen ellos que existan otros medios a los que no llaman masivos. Les suelen llamar medios sociales de comunicación, los que tendrán como objetivo difundir valores que estimulen conductas positivas. Incluyen la idea de que esos medios difundan información imparcial, objetiva y verídica.

La propuesta no es mala. Significa en general que existan otros medios, que haya multiplicidad de ellos. No es nueva la idea.

La trató Tocqueville a mediados del siglo 19. Cuantos más medios haya, mejor. Hasta aquí, nada que no sepamos, ni que sea disparatado. Al contrario. Lo que hace interesante la propuesta de los medios sociales de comunicación es el cómo proponen que se implanten.

Los críticos de los medios masivos, buena parte de ellos, desean que intervenga el gobierno para crear esos medios sociales. Que sea la autoridad la que funde y sostenga a tales medios, destinados a exaltar valores, a fomentar buenas conductas ciudadanas y a proveer a la ciudadanía con información objetiva y verídica.

No sé usted, pero creer que un gobierno dará información imparcial me parece ingenuo.

Igualmente ingenuo me parece confiar en que la autoridad sea un promotor de valores y de conductas éticas. Creer que un gobierno no aprovechará esos medios para sus propios fines políticos tiene que ser una de las suposiciones más cándidas e ilusas que puedan tenerse.

Se necesita mucha inocencia para pensar que un gobierno revelará noticias sobre un escándalo de corrupción que le afecta.

Pero esa es la solución que proponen al problema de medios masivos tan criticables.

Para ser justos, debe reconocerse que la propuesta de multiplicar los medios es realmente buena. Se trata de aumentar opciones, como en México, la de otras cadenas de televisión nacional, además de las dos existentes.

Pero para ser realistas, debe aceptarse que colocar en manos del gobierno esos nuevos medios es una pésima solución.

¿Por qué se propone esa solución tan infantil?

Quizá sea porque esos críticos de los medios masivos también son críticos de los mercados libres y partidarios de la intervención estatal. No debe sorprender que soliciten que sea el gobierno quien financie, sostenga y cree los contenidos de los medios sociales que proponen.

Si desechamos esa solución ilusa de propiedad estatal de medios sociales de comunicación, estaremos en una mejor posición para intentar solucionar el problema de medios con contenidos soeces, vulgares y bajos.

La multiplicación de medios es una buena estrategia general que significa competencia y, sobre todo, la introducción de talento nuevo y fresco.

Pero aún así, seguiremos con el mismo problema de contenidos de mala calidad, de noticias alarmistas y todo eso de lo que se quejan los críticos. Lo siento, pero ese es el precio de la libertad de expresión.

Si la queremos, si la valoramos, deberemos pagar ese precio. Un costo alto, pero mucho más bajo que el de perder esa libertad. Si dejamos que la autoridad que se haga cargo de los medios, perderemos esa libertad tan sagrada.

En fin, otra situación de una queja razonable y sólida, real y valiosa, para la que se ha propuesto un remedio muy malo.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Sí, Pero no Esa Solución”
  1. Jesus Dijo:

    Me parece muy interesante la propuesta de los críticos de los medios masivos de comunicación, y si bien es cierto que no es novedosa, en cuanto al aumento de opciones de medios, no se debe de caer en lo que en su momento se acuño “poner la iglesia en manos de Lutero”, eso seria darle mas elementos al gobierno para terminar alineando a la población, recuérdese los casos de medios masivos de comunicación en manos del gobierno, Cuba, Venezuela, por ejemplo.
    En su momento el gobierno Mexicano no a dejado pasar la tentación de controlar los medios masivos, recuerdo cuando en una ocasión se le critico fuertemente el desempeño del entonces presidente de México, José López Portillo, a quien se le atribuye la frase de “No les pago para que me golpeen”, en una referencia clara al control que de alguna manera ejercía el gobierno sobre la prensa.





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