Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Socialismo: Visión de Riesgos
Leonardo Girondella Mora
1 febrero 2012
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
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Las palabras suelen tener la definición que se acomoda a las ideas previas de cada persona —lo que produce diálogos sin sentido, en los que una misma palabra significa cosas distintas para cada interlocutor.

Una de las palabras que sufre ese padecimiento es el socialismo, un término que en lo siguiente quiero explorar —destacando una faceta poco tratada, su unitarismo.

El socialismo es una doctrina político-económica que tiene una naturaleza unitaria —contiene una regla de indivisibilidad que es muy diferente a su opuesto, el liberalismo.

La indivisibilidad del socialismo proviene de su manera de entender a la sociedad como un algo que puede ser manejado, administrado, conducido, por la unidad gubernamental. No hay en esta concepción partes en la sociedad, todo es unitario, monolítico y ella puede ser guiada en su totalidad por el aparato de gobierno.

Esto es demostrable con facilidad. Basta ver las propuestas socialistas para ver ese común denominador unitario en la autoridad política.

Si se trata de, por ejemplo, conducir a la economía, se acude a los planes económicos estatales. Si se trata de la educación infantil, se recurre a la educación en escuelas del estado —y así en todo.

No hay en el socialismo tradicional nada que no sea capaz el aparato gubernamental de dirigir, guiar y conducir —esta es la naturaleza unitaria del socialismo, definida como la conducción estatal de la sociedad.

Reto a cualquier a que me dé un ejemplo de política socialista que no tenga en el fondo esa naturaleza unitaria.

Esto tiene consecuencias importantes, como ha apuntado M. Novak, en Visión Renovada de la Sociedad Moderna (1984) —especialmente el retroceso a sistemas autoritarios, regímenes de poder concentrado, unitario e indivisible, en la autoridad política.

En este sentido, el gobierno de Chávez en Venezuela, o el de Castro en Cuba, son perfectamente socialistas pues han concentrado la conducción de la nación entera en la autoridad política.

Un partidario del socialismo de seguro tiene una opinión favorable sobre él —como consecuencia tenderá a verlo positivamente ignorando este riesgo real de concentración de poder, que deriva en peligros tiránicos.

Esto es todo lo que pretendo hacer en esta columna, el apuntar la contingencia cierta del socialismo: la tiranía.

El peligro tiránico del socialismo es inevitable —nace de su esencia misma, de su creencia en la capacidad del gobierno para la conducción de la sociedad. Todas las medidas socialistas tienen en común la asignación de funciones y responsabilidades al gobierno, sin excepción.

Esto es lo que revela la hipótesis central, subyacente, de la defensa del socialismo: la única manera en la que puede ser implantado sin peligros tiránicos es la existencia supuesta de un gobierno bondadoso —la hipótesis del tirano bueno y sabio.

Sin esta hipótesis, el socialismo lleva a peligros seguros de tiranía, como lo ilustran los casos de Stalin, Mao Zedong y Pol Pot.

No sorprende, por tanto, la tesis socialista del gobernante que tiene un conocimiento privilegiado que nadie más posee —es el gobernante especial, una encarnación de la voluntad social de todos, al que por eso nadie puede oponérsele. Hacerlo sería traición. De aquí es fácil comprender el rechazo del líder iluminado a los mecanismos democráticos de separación de poderes que son obstáculos al ejercicio del poder.

Entiendo, comprendo y simpatizo con las intenciones socialistas que proponen una mejor vida para todos —nadie puede oponerse a esas metas, pero lo que intento decir es que esas buenas metas que mueven los sentimientos de tantos, ocultan un riesgo grande, el del retroceso a regímenes de concentración excesiva de poder contra los que se ha luchado.

Tengo la impresión de que los cambios de opinión que se han operado en personajes que originalmente eran partidarios del socialismo —como Octavio Paz y Mario Vargas Llosa—tienen en común la aceptación de realidades como la soviética y la rusa y la china. Se dieron cuenta de la realidad, el socialismo y su concentración de poder, llevaron a la cancelación de las libertades que ellos valoraban.

El socialismo ha sido duramente criticado usando dos razonamientos efectivos. Uno de ellos es el de la imposibilidad de crear precios reales, lo que lleva a una ficción económica imposible de mantener —el otro, su mal entendimiento de la naturaleza humana, que lo lleva a no ser civilizado, ni amable.

En lo anterior he intentado agregar una tercera crítica también real, la del riesgo tiránico que por naturaleza propia contiene el socialismo y su unitarismo. Todo gobierno socialista, por definición y estructura, contendrá riesgos tiránicos que lleven a los ciudadanos a perder libertades de expresión, de iniciativa y trabajo, de educación y demás.

Esto puede verse en los ejemplos citados —contra los que un lector sagaz podrá poner con razón ejemplos opuestos como quizá los gobiernos socialistas europeos, en países en los que se han conservado libertades políticas. Un buen punto, que contesto en lo que sigue.

Mientras que es claro un ejemplo de riesgo dictatorial en Venezuela, con poderes concentrados en una persona —lo mismo que en Cuba—, eso no se ve en los casos del socialismo implantado en, por ejemplo, Francia, o Suecia, que no son claramente dictaduras y existen libertades muy aceptables.

Países como estos han adoptado un socialismo ligero, en el que se admiten empresas privadas y se tienen culturas liberales poco propicias a la tiranía, donde el caso del Reino Unido es claro. En cambio, en naciones de escasa cultura liberal y demócrata, la implantación del socialismo convertido en tiranía será la regla, no la excepción.

Addendum

En el caso de México, los tres principales partidos son de inclinación socialista. El PRD lo es en extremo proponiendo que el gobierno sea el proveedor de la felicidad material, pero también de la espiritual —se crea así un riesgo totalitario significativo.

El PRI tiene como solución a los problemas nacionales una sola, el “Estado Eficaz”. Aunque el PAN aún no tiene candidato oficial, las promesas de sus precandidatos han ido de ese lado.

El libro que sité es el de Novak, M. (1984). Visión renovada de la sociedad moderna (E. L. Suárez, Trad.). Monterrey, México: Centro de Estudios en Economía y Educación A.C.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Socialismo: Visión de Riesgos”
  1. Corina Dijo:

    Se habla de lo nefasto que ha sido el Socialismo, en Paises que ya lo tienen completamente implantado como Cuba Y Venezuela, que pasara en Estados Unidos si Obama es reelegido,?, podra implantar completamente su anhelada reedistribucion de la riqueza?, como ha pasado en Europa tan terrible situacion economica en los Paises que tambien han tenido Gobiernos Socialistas, como España Grecia y Portugal, y que ahora los demas Paises estan tratando de sacarlos del abismo en que ellos mismos cayeron, quien ira a ayudar a Estados Unidos si cae tambien en esta deplorable, situacion con las Politicas Socialistas. del actual Gobierno Federal.?





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