Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Menú Alocado
Eduardo García Gaspar
20 enero 2012
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: ,


Son cosas que suceden. Las propuestas para el bien de la economía del país.

La lista de sugerencias es grande y tiene su gracia.

Forma un menú internacional de situaciones admiradas. Everardo Elizondo lo explicó hace unos días (Grupo Reforma, 16 enero 2012). Las sugerencias para prosperar económicamente forman ese menú global:

“tasas de interés japonesas, salarios de Bangladesh, carreteras alemanas, trenes suizos, precios de la gasolina venezolanos, moneda china, tasa irlandesa de impuesto sobre las utilidades, política industrial coreana, proteccionismo comercial brasileño y banco central estadounidense”.

Me imagino que el menú cambiará de acuerdo con quien hable. Para algunos, serán adecuados los salarios de Bangladesh, pero para otros, los de EEUU.

Con variaciones esperadas, dependiendo de quien haga las propuestas, el hecho es que se termina con una lista de deseos ilusos e infantiles. Lo más cercano a este menú, sería una carta a Santa Claus.

Por ejemplo, todos estaríamos encantados con precios de gasolina iguales a los de Venezuela. Pero eso tiene una condición, dice Elizondo, tener también a Chávez en el gobierno y tener, me imagino, inflación, expropiaciones caprichosas y medios no libres.

O, dice también, querer tener las políticas económicas chinas pero sin perder las libertades mexicanas.

El fenómeno bien vale una segunda opinión.

Son estos los tiempos electorales mexicanos del menú desordenado de sugerencias económicas.

Encuentre usted en el mundo una cosa buena, como las tasas de interés en Japón y sugiera adoptarlas, así nada más, como por arte de magia. O halle alguien una industrialización buena, como la coreana y aconseje copiarla. Es un menú de “copy-paste”.

Y eso es lo que hace interesante el fenómeno del menú desenfrenado de sugerencias económicas.

No hace mucho que en una conferencia un empresario de cierta fama propuso algo notable. Dijo que el nuevo gobierno de México debe tener una política monetaria de tasas bajas de interés, dictadas por el bienestar social, para favorecer el desarrollo. Eso incrementaría las inversiones y crearía empleos.

Propuso también que el gobierno mantuviera al peso mexicano por debajo de su valor, lo que fomentaría las importaciones y crearía más empleos.

Además, el gobierno debería tener una política proteccionista con importaciones selectas. Es el mismo modo de pensar de otros, los que han pedido que se eleven los salarios mínimos a niveles de Alemania.

En fin, tenemos una buena lista de propuestas y sugerencias. Forman ellas ese menú variado y confuso de cosas buenas, o percibidas como buenas, tomadas de alguna parte, como los impuestos irlandeses.

Lo que es notable no es tanto esas sugerencias del menú, sino lo que hay detrás de tales sugerencias. Y detrás de todo, hay una mentalidad mágica no muy diferente a la vara mágica de Harry Potter. Veamos esto un poco más de cerca.

Tomo al empresario que quiere que el gobierno decrete tasas bajas de interés para promover inversiones. Si se tuvieran en México las tasas de interés de Japón eso ayudaría a crear empleos.

En el fondo de esta sugerencia, como en el resto, se parte de un supuesto no reconocido: basta la acción gubernamental para recrear en el país esa situación de tasas bajas. Igual, basta la acción gubernamental para que en México se tengan precios de gasolina como en Venezuela, o precios bajos de electricidad.

¿Ve usted lo que hay detrás de ese menú?

Todo depende de la intervención del gobierno, para construir carreteras, para facilitar créditos, para proteger industrias, para fomentar exportaciones y demás.

Todo lo que existe en ese variado menú de sugerencias es en realidad un sólo platillo, más intervencionismo estatal. Es creer que puede tenerse lo mejor del mundo con un simple “copy-paste” ejecutado por el gobierno.

Esto es algo de lo que no se dan cuenta quienes hacen las propuestas económicas del pervertido menú. Lo que ellos hacen no es otra cosa que al final de cuentas darle más poder al gobierno, elevando los riesgos de abusos, corrupción y crisis económicas.

Si, por ejemplo, bajaran las tasas por decreto, usted puede contar con un boom inmediato y una crisis posterior que anule lo logrado en el boom.

En fin, son tiempos de un menú alocado, desordenado, con sugerencias inocentes, que piden más de lo mismo que produce miseria, un gobierno más grande.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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