Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Vicios de la Competencia
Eduardo García Gaspar
5 marzo 2012
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La competencia, dijo la persona, es un vicio que debe desterrarse.

La competencia, insistió, es contraria a sentimientos de solidaridad, de caridad y compasión.

Fomenta el odio, el engaño, el fraude y destruye al ser humano.

Todo eso dijo, en resumen, llegándome a hacer creer por conclusión mía que los deportes debían ser prohibidos.

Digo, porque los deportes son por naturaleza competitivos y, según esa creencia, nada hay peor que la competencia.

Pero la persona, curiosamente, se mostró enemiga de cancelar las Olimpiadas, que fue lo que le sugerí en concordancia con sus ideas. Ella, todo lo que quería, era prohibir la competencia económica.

Ocasiones como esta son irresistibles de examinar para ver qué tan razonables son. Y un modo muy efectivo de analizar ideas así es imaginar un mundo en el que se hace eso, quitar la competencia económica.

¿Cómo sería ese mundo? Nos lo podemos imaginar con facilidad si nos vemos comprando en un supermercado. Si queremos comprar una cerveza, sólo habrá una marca. Si existieran más, eso sería competencia.

La cosa se pone interesante. Ese mundo sin competencia económica sería uno de productores únicos, esos que conocemos con un nombre, el de monopolios.

Si usted quiere comprar digamos aceite de oliva, una marca existiría. Igual que una sola marca de coches y de computadoras. Quizá no habrían llegado a existir mis queridos iPods.

¿Un mundo fantasioso? No tanto. Vivimos porciones de ese mundo de productores únicos en los casos en los que padecemos monopolios.

En México, por ejemplo, se tiene solo una marca de gasolina. En otras partes tienen buenas porciones ese mundo, como en Cuba y en Venezuela. Hasta aquí, por tanto, esa idea de desterrar a la competencia económica no suena tan atractiva como esa persona quiso aparentar.

Pero ahora queda por examinar la otra idea. Ya sabemos que prohibir la competencia económica tiene el indeseable efecto de crear una economía monopólica.

Aún así, ¿es posible que quitando a la competencia económica logremos un mundo más caritativo y compasivo, con más amor? Si fuese posible, quizá merecería la pena padecer monopolios.

La propuesta de esa persona, si la desnudamos, dice que si se impide la existencia de productos en competencia los seres humanos serán en buena proporción más compasivos.

No suena lógico que cambiando una estructura externa se modifique el interior de la persona. Si se pudiese hacer, nos volveríamos unos ángeles llenos de bondad al tener leyes y estructuras sociales creadas para eso.

No, no puede cambiarse la naturaleza humana con cambios como el prohibir la competencia política. Creo que la cuestión es más grave aún. Creo que la competencia en general es parte de la naturaleza humana. No puede tenerse libertad sin tener competencia.

Para prohibir la competencia tendría primero que prohibir la libertad. La libertad de pensamiento y expresión, por ejemplo, da sin remedio una situación de competencia. Un escritor compite por conseguir lectores, un científico por descubrimientos mayores, un productor por más clientes.

Todo ha cambiado sustancialmente: la competencia no es negativa, al contrario, es buena por ser resultado de nuestra libertad.

La conclusión, me parece, es clara. Prohibir a la competencia económica produce un mundo de monopolios y, peor aún, va contra la misma libertad humana.

Es muy loable querer seres humanos más compasivos y caritativos, pero si para lograrlo se anula la competencia, terminaremos en una situación peor y en la que, por si fuera poco, no habrían desaparecido vicios de egoísmo, engaños y fraude.

Lo que bien vale una segunda opinión es no tanto ver lo débil que resulta la propuesta de cancelar la competencia económica, sino cómo es que propuestas de tan mala calidad y escaso soporte sobreviven y son repetidas, como en este caso, con la mayor de las convicciones.

Nuestro mundo está lleno de propuestas similares, pobres y raquíticas, que permanecen vivas por extrañas razones.

Este mundo de extrañas razones que siguen creyendo en propuestas de baja calidad es algo con lo que los humanos hemos vivido durante toda nuestra existencia. Así es nuestra vida y ese es nuestro reto, el de usar nuestras habilidades para detectar y deshacernos de las malas ideas. Una misión de todos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.




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