Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Buen Ejercicio: un Sillón y…
Eduardo García Gaspar
4 noviembre 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una de las herramientas menos usadas. Herramienta que sirve para sacar conclusiones.

Para tener opiniones sustentadas. Y, sí es una herramienta de trabajo.

Me refiero a un cómodo sillón rodeado de tranquilidad.

Quizá un poco de música serena y no más. Así, entonces, echar a andar la mente si se le da un alimento.

Si, el cerebro, me dicen, vive de oxígeno y azúcar, pero también de hacer ejercicio. Puede dársele un punto de partida a la mente y que de allí saque más ideas.

Por ejemplo, tome usted el caso de Robinson Crusoe, el náufrago que se ve obligado a vivir en una isla desierta.

La situación es excepcional. Vivir sólo es la salvedad, lo distinto y raro. La regla es vivir en sociedad, lo común y normal. Quizá pueda sacarse una conclusión: somos realmente seres sociales, cuyas vidas dependen de estar en contacto con otros.

Tenemos una prueba irrefutable: podemos hablar y escribir con bastante refinación. Viviendo solos no necesitaríamos esa facultad.

Crusoe, estando solo, de inmediato piensa en mantenerse con vida y lo que para ello necesita. Tiene suerte, del barco naufragado puede sacar algunas cosas que no podría producir él. En su situación y sin esas cosas, pensaríamos en lo básico: necesitamos comer, beber, un sitio para cubrirnos, prendas de vestir.

Nos gustaría tener camisas y sería aún mejor tener alguien que las haga. Si llegara el sastre a la isla a él le gustaría tener a alguien que hiciera telas y si éste llega le gustaría tener a quien lo provea de hilo. Si llega a la isla quien hace hilo, le gustaría tener a quien lo provea de algodón. Es una conexión que no termina.

Este tipo de consideraciones no son nuevas. Adam Smith lo hizo al hablar del abrigo del obrero más humilde: era admirable todo lo que fue necesario para tenerlo. Hilo, tijeras, tela, sastre, mesa, agujas… Y para tener las tijeras se necesitó una fundición, metal, obreros, plantas… para tener el metal se necesitaron minas, palas, excavadoras… No termina.

Otra conclusión es posible: vivimos mejor en sociedad que en soledad, porque en ella podemos tener algo fantástico, la división del trabajo con lo que podemos hacer más que estando solos. El tiempo que a Crusoe le toma hacer unos pantalones no lo puede dedicar a plantar, ni a construir un cobertizo. Pero si tuviera un sastre, o un agricultor…

Muy bien, no hay duda, se vive mejor en sociedad que en soledad. Una conclusión sólida y verdadera. Ya mandamos a Crusoe de regreso a su ciudad y ahora vive mejor que en la isla. P

ero las cosas no se han arreglado del todo, aún hay problemas aunque mucho menores. Trabajando cada quien en su especialidad, todos viven mejor que solos. Pero hay un problema posible.

Nos rascamos la cabeza. Damos un sorbo al calvados que tenemos al lado. Cambiamos un poco la postura que tenemos en el sillón y seguimos pensando. Ya sabemos que por mal que estemos, en una sociedad estamos mejor que en una isla desierta. Pero al vivir juntos tenemos la posibilidad de entrar en conflictos. No hay remedio, va a suceder.

La división del trabajo hace que el sistema entero funcione por medio de la colaboración entre la gente, aun que no se den cuenta. El que fabrica camisas colabora con el que le provee de hilo y telas, y este con otros y los otros con otros. No es un conflicto lo que les hace trabajar, sino la colaboración entre ellos. Les conviene colaborar. Todos ganan.

Más aún, necesitan vivir en un medio ambiente seguro. Será más difícil su trabajo si abundan los ladrones, si los gobernantes decretan impuestos a su capricho, si hay asaltantes en los caminos, si hay corrupción en las aduanas. La división del trabajo, sólo posible en una sociedad, tiene una necesidad vital: seguridad personal que proteja contra el robo, contra los matones, contra fraudes, incumplimiento de contratos.

Damos otro sorbo al calvados. Nos damos cuenta que la música es un cuarteto de Mozart. Seguimos pensando.

Tiene lógica, vivimos mejor en sociedad que solos, pero puede haber una sociedad en la que sintamos que sea mejor vivir solos. La sociedad necesita ser un proveedor de seguridad para que cada quien siga su especialidad.

Una conclusión interesante: la real y esencial razón de ser de un gobierno es proveer a la gente con esa seguridad. Lo demás es secundario. Sin tener protección para nuestras personas y nuestras propiedades, no podremos dar todo lo que podemos en nuestro trabajo.

Necesitaríamos proveernos de nuestra propia seguridad. Crusoe vigilaba él mismo y tenía armas. Hubiera querido él tener un par de vigías y los vigías al sastre y el sastre al agricultor y el agricultor al herrero y el herrero…

… y podemos seguir, otro trago al calvados, un descanso y continuar…

Post Scriptum

Obviamente mi punto es dar un ejemplo solo de lo que es posible hacer si a la mente se le pone un reto, como el tomar la situación de un náufrago y de allí sacar conclusiones paso a paso.

La idea del calvados, un destilado francés de manzana, es opcional y puede ser que el lector favorezca otra bebida o ninguna. La música de cámara de Mozart es particularmente aconsejable para estos menesteres.

La procesión de conclusiones puede continuar sin final conocido. Por ejemplo, pensar que si los gobiernos deben concentrase en su labor de proveedores de seguridad a personas y propiedades, ellos mismos tendrán un poder potencial demasiado grande que puedan usar para lastimar a las personas y dañar sus propiedades, lo que nos lleva a…

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