Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Combatiendo Monopolios
Leonardo Girondella Mora
31 julio 2013
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


No es injustificada la idea de que los monopolios son dañinos —siendo la única alternativa para la adquisición de un bien, ese poder tiende a ser abusado mediante precios altos, baja calidad, mal servicio.

Un monopolio está en una posición que le permite abusar de él —obteniendo mayores beneficios que los que recibiría en una situación normal de competencia en un mercado libre. Los compradores resultan dañados con productos más caros y de calidad menor, con muy escasas innovaciones si es que las hay.

Es, por estas razones, que se justifica plenamente el combatir a monopolios existentes y evitar la formación de otros en el futuro —una acción para la que hago las consideraciones siguientes.

• Considerar que la mejor y más efectiva manera de combatir monopolios es tener un sistema de mercado libre y libre comercio —donde ninguna empresa pueda llegar a ser la única alternativa de producción de un bien.

• Considerar en la calificación de un monopolio el nivel de sustitución del producto en cuestión —cuando el bien “monopolizado” tiene un alto nivel de sustitución por otros, en realidad no existe un monopolio; lo contrario a lo que sucede cuando ese bien no tiene sustitutos.

Una empresa que sea la única proveedora de gasolina, por ejemplo, o de televisión, o de cemento, ofrece bienes para los que no hay sustitutos inmediatos y pueden ser vistas como monopolios —lo contrario a lo que sucedería con una empresa que es la única productora de espárragos.

• Considerar que hay políticas económicas que sin quererlo explícitamente fomentan situaciones monopólicas o cercanas —como, por ejemplo, el proteccionismo que produce un freno a la competencia que viene de productos del exterior y permite a las empresas nacionales tener un mercado cautivo nacional en el que operan como un cártel.

• Considerar que hay circunstancias políticas que favorecen la formación de monopolios —como cuando entre el monopolio privado y el gobierno se da una simbiosis de apoyo mutuo, por ejemplo entre una única televisora y el gobierno (a cambio de la protección contra la competencia, el monopolio ayuda a dar una buena imagen pública del gobierno).

• Considerar que la idea de un monopolio es más amplia que la existencia de una empresa que es la única oferente de un bien difícil o imposible de sustituir —pues también hay monopolios sindicales, que se consideran los “unicos” para ciertas industrias y actúan como proveedor exclusivo de trabajadores en algún sector. Véase, por ejemplo, SUTERM.

• Considerar que la única posibilidad para la existencia de un monopolio es la protección gubernamental del mismo, ya sea por medio de leyes que así lo dictan —como en el caso de Pemex en México—, o bien por medio de protección extralegal, donde se acude a otros medios para impedir la entrada de nuevos competidores.

• Considerar que el objetivo central del combate al monopolio es beneficiar al comprador de bienes y servicios mediante el aumento de la competencia entre empresas —lo que producirá una gama de productos alternativos, con diversas opciones de precios y calidades, más un fuerte incentivo a la innovación y mejora.

• Considerar que aún en mercados abiertos y competitivos, es posible la formación de empresas con posiciones dominantes de alta participación o cuota de mercado —y que ello es producto de la fuerte preferencia de los compradores por sus productos. Una situación que no es monopolio, aunque deba ser vigilada con atención.

• Considerar que la propiedad de patentes, marcas y similares, es producto de esfuerzos de innovación que deben ser respetados y que no constituyen monopolios en sí mismos —como la propiedad de un sistema operativo de computadores, o la fórmula de un medicamento, o el nombre y marca de un producto.

• Considerar que este campo está lleno de conocimientos a medias y leyendas de posibilidades irreales —como la supuesta práctica de precios depredadores por debajo del costo y que persiguen anular competencia para crear un monopolio posterior subiendo los precios estrepitosamente.

• Considerar que existen mercados en los que la existencia de varios competidores es imposible o casi imposible —por ejemplo en la distribución de agua potable a las casas, o el drenaje urbano. Casos que deben verse como excepcionales.

Consideraciones como las anteriores —y otras más— son de ayuda en la comprensión de los monopolios y la manera de combatirlos, casi siempre por medio de mercados libres en los que varias empresas compiten por la preferencia de los compradores.

Nota del Editor

En Menos Dueños está una idea de Mises sobre el giro que tiene la propiedad de las empresas en un sistema económico abierto, donde sus activos son en realidad la propiedad de uso de los compradores.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Monopolios.

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