Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cómo Seleccionar Carrera
Eduardo García Gaspar
21 junio 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es como una tormenta perfecta.

Combina los ingredientes y condiciones que crean un problema considerable. A veces catastrófico.

Se presenta e una edad inmadura e inexperta. Tiene consecuencias para toda la vida.

Y suelen recibirse consejos malos.

Es la selección de una carrera universitaria. La decisión se hace en un momento de la vida en el que se es demasiado joven. Las posibilidades son interminables. Los efectos son de largo alcance. Y, cuando se pide consejo, ellos suelen ser malos.

A uno de esos consejos quiero referirme. Es común que quien busca ayuda de mayores cuando está decidiendo qué carrera estudiar, escuche eso de “Estudia lo que más de guste”.

La idea es peligrosa porque combina cierta sabiduría con una falta significativa de especificidad.

Es demasiado vago, demasiado incompleto eso de seleccionar la carrera en el campo que más guste al joven.

Presupone que ese joven tiene gustos definidos y sólidos, cuando lo que es más común que tenga sea una idea nublada de sus gustos reales, los que aún no desarrolla.

Y se corre el riesgo de que el joven imagine gustar generalidades, como la creatividad. O que haya desarrollado fobias, como las matemáticas y los números. O que tengan sueños alocados, como ser un literato famoso, o un director de cine.

Estos riesgos son ampliados cuando se le dice que estudie lo que más le guste.

Quizá sea mejor decirle lo opuesto, no que escoja estudiar lo que más ama, sino que aprenda a amar eso que ha decidido estudiar.

Si decide estudiar alguna ingeniería, que se enseñe a amar sus materias y cursos. No al revés que es lo que suele escuchar el joven.

El proceso de decisión de selección de carrera universitaria, creo, comienza con una decisión típica de Economía. La de valorar trabajos posibles.

Carreras en las que hay muchos estudiantes tienden a tener sueldos más bajos, o menos altos, y mayor competencia en el encuentro de empleo. Lo contrario para carreras en las que hay menos estudiantes, si existe demanda de la especialidad (puede haber pocos estudiando literatura medieval y ser también muy poca la necesidad de ese conocimiento).

Otra consideración es el número de fuentes de empleo. Cuanto más existan, mejor. Poca demanda, sospecho, existe para quien ha estudiado Letras, que para quien ha estudiado Leyes. Aunque es posible que haya más personas estudiando Leyes que Ingeniería Química.

Mi punto es que esa selección es racional, fría, calculadora. Que no es emocional, ni sentimental. Que no debe estar tanto basada en “lo que me gusta”, como en las posibilidades de prosperar personalmente.

A esto adiciono, un consejo que da gusto dar y que no gusta recibir. Quien me pregunta qué le puedo aconsejar para seleccionar una carrera, suele recibir una respuesta decepcionante: “estudia la carrera más difícil que puedas encontrar”.

Creo entonces que hay tres criterios para seleccionar la carrera.

  • Uno, en campos donde haya mayor demanda de empleo.
  • Dos, en campos en los que haya menor oferta de trabajo.
  • Tres, la carrera más difícil posible que reúna los dos anteriores.

Y ahora sí, de entre las que cumplan con esos requisitos, la que más la guste al estudiante.

Lo que trato de evitar así es que el estudiante termine por estar convencido de que estudiar lo que cree que le gusta, le lleve esto a sucumbir a la tentación de ir a carreras ligeras, de moda, que no exigen tanto esfuerzo y que, a veces, son plataformas de expresión ideológica de profesores.

Hay dos excepciones a los requisitos anteriores.

Ellos presuponen que los alumnos potenciales buscan emplearse con otros, en empresas. Su vocación es la de ser empleado, quizá llegar a ser directivo. Pero quienes tienen vocación empresarial, necesitan encontrar las carreras que les permitirán eso y ellos las podrán seleccionar razonablemente.

La otra excepción es la de quienes no se toman en serio su educación universitaria. Para estos no hay consejo que valga y no lo necesitan. Que estudien lo más ligero que encuentren ya que con eso tienen para pasar unos años divertidos y nada tensos. Estos alumnos, sin embargo, son una carga para el resto: reducen el nivel académico.

Finalmente, el alumno debe aceptar un compromiso claro, el de intentar ser el mejor en sus clases. Quizá no lo logre, pero sus estándares personales no se moldearán a las bajas expectativas de otros que suelen ser más. Y eso es precisamente lo que debe amarse, el compromiso de ser el mejor.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Cómo Seleccionar Carrera”
  1. ricardo Dijo:

    muy buenas tus palabras estoy en ese proceso para estudiar en la universidad tecnologica de tucuman





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