Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Costos de la Responsabilidad
Eduardo García Gaspar
28 agosto 2013
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en: ,


Es posible examinarlo económicamente.

Aunque dé una apariencia extraña y hasta escandalosa, resulta en mejor conocimiento.

Me refiero al sexo y al verlo desde una perspectiva económica.

No es un ejercicio inútil.

Comencemos por reconocer que existe un nexo fuerte entre sexo y matrimonio. Casarse tiene muchos objetivos, pero el reproductivo es importante, quizá el mayor. Muy bien, al mismo tiempo, no cabe duda de que el sexo tiene su placer, un gran placer.

Pero el matrimonio coloca al sexo en un plano más serio, que incluye la responsabilidad matrimonial y de criar hijos.

¿Qué sucede cuando el nexo entre sexo y matrimonio se debilita? Sucede lo obvio: sin tener ya incorporados los aspectos de responsabilidad con el cónyuge y los hijos, el sexo se convierte en una posibilidad de placer más accesible.

Tiene menos costos y lo barato tiene más demanda que lo caro.

El pronóstico es sencillo de hacer: habrá más actividad sexual, quizá mucha más. Todo porque los costos han cambiado. Ya no hay que pagar el precio del matrimonio, ni el de promesas para toda la vida, ni el de la educación de los hijos.

Ahora, con tener condones o píldoras es suficiente y cuestan mucho menos.

Con el tiempo, las conductas se repiten y la idea del sexo sin matrimonio, considerada antes reprobable, comienza a ser aceptada, más y más. Hasta que se vuelve tan obvia y tan sin necesidad de ser justificada, como antes lo era el sexo aceptable sólo dentro del matrimonio.

Todo como consecuencia de descubrimientos médicos, como los anticonceptivos.

Sí, los adelantos tecnológicos, médicos, científicos, tienen consecuencias y este es uno de los casos más ilustrativos.

Entonces, ante la reducción de costos del sexo fuera del matrimonio, producida también por antibióticos y similares, se registra un aumento notable de sexo por placer y únicamente por placer.

En medio de una cultura permisiva, la posibilidad cae en un buen caldo de cultivo y surgen otras posibilidades de placer sexual con son extensiones lógicas de esa posibilidad.

Los costos reproductivos del sexo son reducidos aún más, con otro medio, la píldora del día después y el aborto. No sólo eso, en muchos casos, los mismos gobiernos regalan esos medios, lo que significa una reducción aún mayor.

La mentalidad cambiada ya por la reducción de costos y sus efectos, se abre a otras posibilidades que son también extensiones lógicas, como la aceptación abierta de relaciones homosexuales. Incluso aceptadas como matrimonio legal: el sexo sólo, sin fin reproductivo, es aceptado totalmente. Es una redefinición seria de la familia.

Otra consecuencia de ese abaratamiento de costos es la posibilidad de difusión más rápida de enfermedades conectadas con la actividad sexual, como el SIDA. Igual que la elevación del número de hijos nacidos fuera del matrimonio y que se crían en situaciones menos propicias para su buen desarrollo.

Al hablar de esto, mi intención es apuntar que las cosas, las ideas, los inventos, todos tienen consecuencias, a veces considerables como esta relajación de la disciplina personal.

Y esto es lo que creo que bien vale una segunda opinión: la reducción de los costos de la responsabilidad. Con menores costos de responsabilidad, se tendrán más conductas irresponsables.

Bajando los costos monetarios y no monetarios de la responsabilidad, acciones antes consideradas con cuidado y prudencia, no tienen ahora esos frenos. Sean actos sexuales o del cualquier otro tipo, la responsabilidad tenderá a ser ignorada.

Es lo que sucede con la obligación de estudiar cuando se reducen los requisitos para pasar de año. Y también lo que acontece cuando conductas criminales no crean culpables individuales gracias al concepto de la culpa social.

Mucho me temo que estemos frente a tiempos en los que la noción de responsabilidad personal sea una especie en peligro de extinción. Y eso, mucho me temo, no llevará a una mejor situación futura.

Más bien nos llevará a regímenes en los que una autoridad nos adulará y someterá a sus antojos por medio de mecanismos que nos quiten responsabilidades.

Post Scriptum

Otra de las consecuencias de la reducción del costo de responsabilidad en conductas sexuales, es la reducción en la población. Por ejemplo, el estimado para Rusia en 2050 es tener algo menos de 100 millones de habitantes, contra los 140 actuales (mencionado en Becker, G. S., & Posner, R. A. (2009). Uncommon Sense: Economic Insights, from Marriage to Terrorism. University Of Chicago Press).

Debo ser claro que, por pensar así, la Iglesia Católica me parece un oasis en ese desierto de irresponsabilidad institucionalizada. Para ella, el concepto no ha desaparecido, seguimos siendo cada uno de nosotros responsables ante de Dios de nuestras acciones, cada uno por separado. Y eso me tranquiliza.

Por esa misma razón es que se dan discusiones ásperas, las llamadas guerras culturales, en las que quien reclama el valor del sentido de culpa y de responsabilidad personal va nadando contra la corriente.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras