Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dejando de Ser Humanos
Eduardo García Gaspar
5 diciembre 2013
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en: , ,


Es una idea equivocada. Lo peor de ella es que pasa sin ser reconocida.

No saben, demasiados, que cometen un error.

No lo saben porque no conocen el supuesto que, sin querer, aceptan.

Me refiero al papel del gobierno.

Es un rasgo común en nuestros tiempos el suponer que los gobiernos son responsables de una serie creciente de facetas de la vida humana. Hasta el punto en el que se presupone que de los gobiernos depende la felicidad humana.

Este es el error de fondo: los gobiernos no pueden ser responsables de la felicidad de nadie. Y si lo intentan, el resultado será la infelicidad de todos.

El tema bien vale una segunda opinión, comenzando por entender algo sencillo: el objetivo apropiado de un gobierno no puede ser el hacerlo todo, sino solamente el ayudar y dar soporte para que sean las personas mismas las que lo hagan, cada una a su manera.

Esto tiene un aspecto cronológico. La persona y su vida son anteriores a los gobiernos. Existieron antes que los gobiernos y esto hace que las cosas sean distintas a lo que hoy se supone.

Quiere decir que el gobierno está al servicio de la persona y no la persona al servicio del gobierno.

Una comparación ayuda. Fueron personas las que inventaron herramientas, como el martillo, el arado y la computadora, que son instrumentos justificados por su utilidad y que se las personas usan. Resultaría absurdo que las personas estuvieran al servicio de un arado, o de un martillo.

Sucede lo mismo con los gobiernos, que son solamente herramientas complejas, pero que se justifican únicamente por estar al servicio de la gente.

Es decir, ningún gobierno tiene la legitimidad para exigir nada a un ciudadano fuera del cumplimiento de unas leyes que sirven para proteger la vida y salvaguardar las posesiones de las personas. Todo lo demás está fuera del poder de los gobiernos.

Pero sucede que los papeles se invierten cuando los gobiernos deciden expandir sus responsabilidades y encargarse de nuestra felicidad. Sí, es paradójico, pero comenzamos convertirnos en sirvientes de los gobiernos en el momento en el que ellos deciden cuidarnos desde la cuna hasta la tumba.

Para lograr eso hay un único medio, el volvernos incondicionales criados, que obedecen sus órdenes.

Y es que cuando los gobiernos se hacen responsables de nuestra felicidad, dejamos de ser personas que sean responsables de ellas mismas e intenten lograr su felicidad propia, a su manera, con sus medios. La única posibilidad es aceptar la felicidad, como ha sido definida por los gobernantes. Nuestras ideas no cuentan, sólo las del gobierno.

El problema está en la dificultad de darnos cuenta de las formas en las que perdemos nuestras cualidades humanas, un poco a la vez, con cada expansión del poder estatal. Un ejemplo, la educación pública gratuita, que impide a los padres seleccionar la educación de sus hijos.

O el cobro excesivo de impuestos, que nos quita medios para lograr nuestra propia felicidad, bajo nuestra responsabilidad. El impedir fumar en restaurantes, que quita a su propietario el derechos a usar su posesión a su gusto. Los impuestos al pecado, que no funcionan. Los subsidios, que distorsionan precios. Estas y otras medidas quitan la posibilidad de ser humanos porque nos retiran responsabilidades.

Puesto de otra manera, la expansión gubernamental más allá de sus límites racionales, retiran nuestras responsabilidades. Retirar responsabilidades significa también retirar libertades.

Y sin libertades un ser humano deja de serlo. Peor aún, sin libertades, no tiene sentido la razón. Lo único que se necesita es quedarse sentado esperando favores del gobierno para hacernos felices a su estilo y sin merecimiento nuestro.

Se entiende que en su ambición de poder, los gobernantes expandan su poder usando artilugios de todo tipo, pero lo que no se comprende es la complacencia de tantos que ven como deberes gubernamentales lo que en realidad es la pérdida del sentido de ser humanos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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