Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Detectives, Fantasías, Imaginación
Eduardo García Gaspar
10 abril 2013
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en: , ,


La lección está bien ilustrada en una historia. La del alcalde de un pequeño pueblo.

Resulta que el alcalde arrestó a todos los habitantes. Resulta que había habido un robo en el lugar.

Y que un sociólogo pasó por allí ese mismo día. Le dijo éste al alcalde que la sociedad era la culpable de la criminalidad.

E hizo lo lógico, el alcalde mandó arrestar a todos, ancianos, niños, hombres, mujeres.

El tema bien vale una segunda opinión, comenzando por una realidad. Tenemos una gran afición por las historias de policías y ladrones, de detectives y delincuentes.

Es lo que ha hecho popular a Sherlock Holmes, a Poirot, a Maigret, a Ellery Queen, al padre Brown. Es lo que ahora mismo hace populares a serie de televisión como CSI, NCIS, y a las anteriores, como Perry Mason.

Hay otras historias que nos atraen como las del los superhéroes. Superman, Batman y el resto han resultado populares. Por no hablar de El Señor de los Anillos, los cuentos de Narnia y otras historias épicas.

No es un fenómeno actual. Lleva años, muchos. Mi punto es que en esa popularidad podemos vernos a nosotros mismos.

Por ejemplo, nos atrae la idea del combate entre el bien y el mal, extraordinariamente representado en la saga de El Señor de los Anillos. También ilustrada en la rivalidad entre Holmes y Moriarty.

Quizá sea que tenemos dentro de nuestra naturaleza misma una idea natural sobre lo que es bueno y lo que es malo. Lo fascinante es que consistentemente nos quedamos con lo bueno teniendo al mismo tiempo una cierta fascinación con lo malo.

Muchos me dirán que es falso, que somos una tabla rasa en la que se nos adoctrinan ciertas nociones de bien y de mal. No lo creo. Me parece eso una propuesta demasiado atrevida y sin base.

Desde pequeños, de una u otra forma, tenemos una idea de lo que es malo a lo que colocamos como lo opuesto a lo bueno.

Es algo, me parece, que está escrito en nuestros corazones, por usar una expresión bíblica. O algo que está ya construido en nuestros genes, o diseñado en nuestros sistemas operativos, o como quiera usted verlo.

Lo que digo es que ese entendimiento de lo bueno y lo malo está dentro de nosotros como algo natural.

Las historias de detectives y criminales son un espejo nuestro en otra faceta. Creemos que existe algo real y objetivo, pensamos que hay algo que existe y que es independiente de nosotros.

Nos damos cuenta de ellos cuando se presentan las pruebas que demuestran que la persona sospechosa en realidad sí mató a su socio, o cosas por el estilo. Son las pruebas de laboratorio que manda hacer Maigret o que ordena Horatio Caine. O los razonamientos de Holmes.

Estamos seguros que existe una verdad que es posible conocer y que es independiente de nuestra voluntad. Nos reiríamos de un detective que dice que el culpable es la sociedad, o de la posibilidad de encontrar culpables sólo con base en la opinión de otros.

No hay culpables relativos, sino absolutos.

Igual, en esas historias, sobre todo las épicas, vemos otra parte de nuestra naturaleza. Nos gusta la fantasía, las cosas que desafían lo que vemos a diario, los mundos imaginados, las explicaciones sobrenaturales, los cuentos de ficción.

Es como una tendencia a ir más allá de la realidad que nos rodea, como un deleite por lo encantado y lo fabuloso.

Lo que creo es que por alguna razón hemos estado perdiendo esas partes de nuestra naturaleza. Las distinciones entre el bien y el mal no son ya tan claras. El reconocimiento de lo absoluto ha cedido espacio a lo relativo.

Y se ha perdido algo la fascinación por la ficción de la fantasía y lo encantado. Nos hemos vuelto más cínicos, procaces y, lo peor, más dados a lo explícito que evita la imaginación.

No tengo una explicación de estas pérdidas, pero sí encuentro algo odioso en algunas ideas de nuestros tiempos, como la del relativismo, que nos mandan a pensar en lo inútil que es usar la mente y ejercitar la imaginación.

Post Scriptum

Hay más sobre el tema en ContraPeso.info: Ideas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras