Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Discutiendo el Futuro
Eduardo García Gaspar
28 noviembre 2013
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Las posturas son vitales para entender problemas de estos tiempos.

Problemas de fondo. Problemas de cuya solución dependerá la calidad de nuestra civilización.

Son problemas de moral o de ética, como usted quiera llamarles.

Asuntos que discuten el cómo queremos que sea nuestra sociedad futura.

¿Cómo queremos que sea la civilización futura? La única respuesta posible es establecer cosas que deben ser (en oposición a lo que simplemente es). Es claramente un terreno moral, prescriptivo en palabras más técnicas.

Y en esto hay una postura que me convence en lo personal.

La posición del que afirma que existen ciertos principios morales que son posibles de concluir partiendo de la naturaleza humana y que son universales. Esta es la parte que enfatizo: principios generales que son absolutos, que no tienen excepciones en tiempo ni lugar.

Contra esa postura, hay otra, la que sostiene que la moral varía en tiempo y lugar. Y que eso es legítimo y real, por lo que no puede creerse en la existencia de principios morales universales y absolutos.

La situación es vital por una razón. Toda defensa de la libertad humana es al final de cuentas la defensa de una posición moral, la que dice que la persona es libre y su libertad debe ser respetada en todo tiempo y lugar.

En diversas ocasiones, he enfrentado opiniones que difieren de la mía. Una de ellas fue la de quien argumentó sinceramente que la moral es muy diferente dependiendo del lugar y del momento; que lo que a veces se considera bueno, en otras se considera malo.

Es cierto hasta algún punto, pero también es cierto que existen principios morales universales, encontrados en todas partes y lugares. Con pocas excepciones, pero los asesinatos son reprobables, igual que el robo, o el incesto. Igual para lo bueno, encontrando alabanzas a virtudes como la honestidad.

Aún así, entre valores universales absolutos y valores cambiantes, hay elementos que deben examinarse para explicar ese nivel real de variación, a veces, importante, en el tiempo y el lugar.

Un buen resumen de estos elementos, que explican variaciones morales, está en la obra de J. Budziszewski, J. (1997, Written on the Heart: The Case for Natural Law. InterVarsity Press).

• El conocimiento parcial o nulo de reglas morales existentes, sino sólo el conocimiento general de principios morales generales. Puede intuirse la generalidad de la norma amplia, pero no necesariamente de sus consecuencias más específicas.

• La norma particular o el principio general pueden variar en su aplicación dependiendo de circunstancias concretas.

• La aplicación específica del principio moral debe ser también la aplicación del juicio práctico, de la sabiduría común, que no es siempre correcta. Y, más aún, no tiene recetas concretas de aplicación.

• La diferencia entre saber algo y aceptarlo uno mismo.

Por supuesto, existirán variaciones en las aplicaciones concretas de principios morales, pero eso no niega que sean absolutos y objetivos. Simplemente sucede esa variación por falta de sabiduría práctica, por diferencias circunstanciales, los implantaciones específicas, por negar su reconocimiento.

Algunos piensan que la postura de una moral absoluta y universal lleva a crueldades, como la esclavitud y las guerras religiosas. Es cierto que eso ha sucedido, pero no ha sido sólo eso lo que ha causado situaciones malas como esas. La realidad es que usando como argumento la posesión de la verdad, han sucedido cosas terribles.

Las terribles matanzas en la URSS, las ocasionadas por el nazismo, las del Pol Pot, los ataques a católicos en Egipto y otras partes. Cosas como éstas usan también el argumento de un valor absoluto, cierto e inmutable. Quien no tiene otro argumento plausible, solamente puede recurrir a lo abstracto de buscar el bien y poseer la verdad, sin demostrarlo.

Por el contrario, la postura de valores morales absolutos y universales, si bien pueden usarse erróneamente, es la mayor de las defensas posibles en contra de regímenes como los de la URSS, o Cuba, o cualquier otro en los que la dignidad humana es pisoteada.

Al final de cuentas es una cuestión del tipo de civilización que se quiere tener. Una en la que cada quien decida qué es moral y qué no lo es, o una en la que principios morales reconocidos como universales sean freno a abusos e incentivo al avance.

Post Scriptum

Al tratar temas de estos, algunos amigos que también son partidarios del liberalismo económico, suelen decirme que me he vuelto un tanto moralista con mi insistencia en una moral objetiva y universal (peor aún, cuando defiendo al Catolicismo como un aliado sorpresivo de la libertad).

Lo que me sucede es que no puedo entender a la defensa de la libertad económica, ni de la política, sin contener también una defensa moral de la libertad. Y para ello es inevitable defender también la existencia de valores universales, absolutos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



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