Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Existe, o no Existe
Eduardo García Gaspar
18 noviembre 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


No hace mucho, una persona manifestó su opinión muy claramente.

Se declaró atea convencida y militante. No hay muchos de esos.

Tienen su faceta que produce admiración, la de tomarse el tema en serio.

Quien es realmente ateo y combatiente no olvida como muchos otros lo vital del tema.

Empecé con esa persona un muy breve intercambio de opiniones. Coincidimos en muchas cosas, como nuestra inclinación por la libertad. Ambos queríamos mercados libres, gobiernos pequeños y cosas de ese tipo.

Pero el religión opinamos diferente. Esta persona deseaba una sociedad secular, lo que no me quedaba muy claro.

Usted puede tener una sociedad en la que se separen los poderes de las iglesias y el gobierno, y decir que eso es ser secular o laico. No tengo problema con eso porque significa libertad religiosa.

Pero si sociedad secular quiere decir una sociedad en la que el gobierno decide qué esta bien y que está mal, ya tengo serios problemas.

Diferimos, por supuesto, en lo más central. Para esa persona Dios no existe y punto. Nada hay, dice ella, que lo demuestre. Al contrario, la ciencia no ha dado conocimientos que se oponen a la existencia de Dios.

Por mi parte, pienso lo opuesto. Creo que Dios existe y que hay amplias indicaciones de ello; además, no veo oposición entre ciencia y religión.

La discusión que tendríamos fue suspendida por alguna razón que desconozco. La otra persona me daba la impresión de ser educada y razonable, lo que prometía una discusión seria e interesante.

Fue una pena no continuar, pero eso me hizo pensar en varias cosas que comparto con usted. Quizá le interesen.

La más obvia es apuntar la importancia del tema religioso. Comete un error quien piensa que no vale la pena tratarlo, o quien se olvida del asunto. Es el tema más importante en el que pueda pensarse y lo es por mucho.

Un ateo lo reconoce y eso es laudable. La tibieza actual sobre el tema es un error grande.

No creo que ni la otra persona ni yo pensábamos en la posibilidad de convencernos el uno al otro. En los dos había ideas muy arraigadas y que son producto de muchas reflexiones anteriores.

Pero, imagino, la otra persona parecía tener un rasgo poco común: el reconocimiento de que existe una verdad. Y ante la verdad, ambos tenemos que rendirnos.

Tercero, lo que creo que produce discusiones inútiles es el que ninguna de ellas tenga la intención de rendirse ante la verdad. En cambio, cuando ambas saben que existe la verdad no tienen otra opción que aceptarla, aunque sea poco a poco y a regañadientes. Con la ventaja de que ambos aprenderíamos uno del otro.

Esto de aprender uno del otro y lo de tenerse que rendir ante la verdad, como en un jaque mate, es un rasgo que hemos perdido en nuestros tiempos de demasiada televisión y poco seso. La causa es una de las ideas más destructivas de todos los tiempos, la de que cada persona tiene su verdad y que ella es respetable.

¿Quiere usted destruir una conversación productiva que lleve al aprendizaje mutuo? Fácil, diga a ambas partes que la verdad no existe.

Luego cree una frase contagiosa, como “No hay verdades absolutas” y consiga acólitos voluntarios e involuntarios que la repitan en todas partes. En televisión de paga, el canal AXN tiene una serie llamada Perception, que en sus promocionales dice eso precisamente.

Para la otra persona, la verdad es que no existe Dios. Para mí, por el contrario, existe Dios.

Uno de los dos está diciendo la verdad absoluta y no hay de otra. No podemos tener al mismo tiempo razón los dos.

Si un tercero llegara a unirse a nuestra conversación y nos dijera que nos detuviéramos porque “no hay verdades absolutas”, lo agarraríamos a golpes por decir una tontería (lo que dijo es una verdad absoluta).

Bueno, no a golpes, pero sí le diríamos que no fuera ilógico y dejara de repetir cosas sin sentido. Que fuera con un tipo que tiene úlcera y que le dijera que su úlcera es relativa, o que viajara en avión y que pensara que la aerodinámica es relativa.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Existe, o no Existe”
  1. Celia Palacios Dijo:

    Dice usted que “Uno de los dos está diciendo la verdad absoluta y no hay de otra. No podemos tener al mismo tiempo razón los dos.” Y usted desea que esa persona regrese a la conversación. ¿Cómo? Llegaron a un punto muerto porque no hay manera razonable (usando argumentos únicamente, pues) de convencerlo. ¿Cómo lo haría usted? ¿o cómo lo haría él hacia usted? Si logra algo de ustedes, sólo con argumentos convencerse mutuamente, por favor grítenlo a los cuatro vientos porque será el titular más interesante desde hace muchos años. Me interesará saberlo para cerrar muchas conversaciones. Lo cierto es que llegaron a un punto muerto. Ese es el meollo. No hay argumentos a prueba de fallos para probar la existencia/inexistencia de Dios. Nada que ver con relativismo o absolutez, estimado amigo. Y bueno, eso aumenta el misterio y lo hace -a mi parecer- más interesante, ;-) NOTA DEL EDITOR: buen punto, que no creo que sea muerto del todo, o la menos no tanto como lo sería el punto del relativista. Creer o no creer en Dios tiene un buen componente racional, pero al final de cuentas es una decisión frente a evidencia no concluyente para el otro. Gracias por comentar.





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