Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Hoy o Mañana, Pero Pagará
Eduardo García Gaspar
11 marzo 2013
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La noticia es parte del paisaje político. Una de esas cosas de las que hay miles a diario.

Nada que aturda ni turbe. Como ésas, hay muchas y pasan desapercibidas.

Sin embargo, viéndolas siquiera un poco más de cerca, son películas de terror llevadas a la realidad.

Esa noticia fue parte del panorama normal, de la vista usual que a nadie sorprende. Reportó que “Peña Nieto encabeza el programa de Pensión Para Adultos Mayores en Guadalajara”.

Lo que eso significa es directo: “El presidente de México señaló que las personas de 65 años o más recibirán mensualmente una cantidad de 525 pesos” (Milenio, 7 marzo 2001).

Por supuesto, la medida fue defendida. Se trata de un acto de “justicia social”. En otro reporte se dijo:

“La ampliación del programa, ahora denominado 65 y Más, permitirá apoyar a 2.2 millones de mexicanos, con quienes la cobertura para adultos mayores llegará a 5.6 millones, de acuerdo con cifras oficiales” (CNNMéxico, 7 marzo 2001).

En la página web de la presidencia se añade:

“Este nuevo Programa significa más recursos para nuestros Adultos Mayores. Cuenta… con un presupuesto de 26 mil millones de pesos, un incremento nominal de más de 7 mil millones de pesos respecto a 2012”.

Muy bien, hasta aquí en esa noticia tenemos dos elementos que se repiten una y otra vez en las actuaciones de los gobiernos de todas partes.

• El primero es el emotivo, el que coloca al gobierno como un agente caritativo al que gusta utilizar expresiones como “justicia social”, “sociedad igualitaria”, “comunidad incluyente” y cosas por el estilo.

• El otro elemento es el práctico, el relacionado a los costos de las acciones emotivas. En este caso, 26,000 millones. La cantidad no es despreciable. Pero ella no es lo importante en realidad.

Lo que bien vale una segunda opinión es otra cosa, algo que podemos resumir en una frase: impuestos, se pagarán hoy, o se pagarán mañana, pero se pagarán.

Seamos lógicos. Esos 26,000 millones serán pagados a esas personas mayores de 65 años y saldrán del dinero que tiene el gobierno. Eso lo sabe cualquiera.

Pero lo que suele pasarse por alto es que el dinero que tiene el gobierno es dinero que antes tuvieron los ciudadanos que trabajaron. Es decir, somos usted y yo quienes en realidad estamos pagando esos miles de millones, no el gobierno.

O sea que la ancianita que en una fotografía abraza a Peña Nieto en agradecimiento está equivocada. Ella debería ir a casa de usted a darle las gracias y ese abrazo.

Le digo, es parte del panorama político el que los gobernantes hagan caravanas con sombreros ajenos. Es lo mismo que el ladrón que roba a alguien y da parte a algún pobre. Lo mismo de erróneo e injusto.

Pero la otra parte, más allá de los abrazos, es lo que realmente preocupa. Me refiero a la fiebre gastadora que padece todo gobernante, siendo Obama un clímax histórico de este padecimiento.

Gastan a tontas y a locas, en una ansia desenfrenada por sucumbir a la popularidad de la que derivan su modus vivendi.

Lo que gastan es dinero de los ciudadanos y no les es suficiente. En realidad, nada les basta y como es limitada la cantidad de dinero que los impuestos les permiten gastar, acuden a otra fuente, el crédito.

En la superficie, eso es un alivio para el contribuyente, pero en el fondo el drama es real. Los créditos dados a los gobiernos, siento mucho decirlo, son impuestos futuros.

Es decir, no hay diferencia entre gastar el dinero de los impuestos o gastar el dinero de los créditos, las dos cosas son al final de cuentas impuestos. O los pagamos ahora, o los pagamos después, pero los vamos a pagar y la factura no es barata.

Es cuando los ingresos de gobierno no alcanzan para cubrir sus gastos que surgen las crisis económicas y en ese camino se camina con planes como el reportado en esa noticia.

Porque no son sólo 26,000 millones a nada más. Serán 26,000 millones cada año de los que vienen, sin posibilidad de detener el gasto. Peor aún, esa cantidad de seguro crecerá cada año, sin excepción.

¿Ve usted ahora el costo de las cosas que se amparan en expresiones como “sociedad incluyente”? Comprar un Bugatti, entre uno y dos millones de euros, es de miserables comparado con ese gasto.

Post Scriptum

Me parece que el origen de cosas como éstas es que los gobernantes creen que deben ser agentes caritativos, sustitutos de la compasión personal.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Finanzas Públicas. Véase Cinco Siglos Igual para constatar que el problema es viejo y que nada han aprendido los gobiernos de experiencias anteriores,

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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