Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Interés Personal y Bien Común
Leonardo Girondella Mora
10 mayo 2013
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


En muchas partes se repite y reitera una noción que debe ser examinada con más detenimiento del usual —una idea que establece una relación opuesta entre interés personal y bien común.

Expongo primero la idea en sus rasgos esenciales —los que he sacado de libros de texto, discursos políticos, notas de prensa y conversaciones informales. Después de cada uno de esos rasgos, hago precisiones.

• La idea tiene su origen en el reconocer que la libertad permite a la persona seleccionar una entre varias posibilidades.

Creo que es una afirmación correcta y simple —que con claridad explica la libertad, como la facultad y el poder de una persona para optar por una entre varias alternativas.

• A lo anterior añade que la opción que debe seleccionarse es la que produzca el bien de la comunidad.

La conclusión que debe sacarse es que no debe optarse por la opción que dañe al bien comunitario —lo que presenta un problema que, el de definir qué es el bien de la comunidad.

• Intenta solucionarse el problema diciendo que la persona actúa por necesidad cuando, por ejemplo, ella come y bebe —pero que también puede actuar por interés propio, como cuando abre un negocio.

En realidad, no se soluciona el problema, sino que lo confunde. Si comer y beber es una necesidad, parecería que no lo es necesidad abrir un negocio que produzca alimentos y bebidas. Si se necesita comer, la libertad aplica en las situaciones en las que se selecciona una de varias opiniones de qué comer.

En resumen, la idea que examino sostiene que la persona es libre, pero que las opciones buenas por las que debe optar son las que contribuyan al bienestar general —un criterio demasiado vago para ser de utilidad práctica. Todo dependerá de cómo se defina el bien común.

La idea, peor aún, mira con desdén a las actividades a las que considera son motivadas por el interés personal —es decir, coloca al beneficio personal contra el beneficio colectivo, una posición que no reconoce la complejidad de la acción humana.

Una acción humana no presenta siempre esa disyuntiva entre la utilidad personal y la comunitaria, como lo señalan estos dos casos.

Un ladrón roba casas —un caso claro de beneficio personal y daño ajeno a quienes sufrieron los robos. Una persona abre un negocio, un puesto de comida en la calle, algo que beneficia a todos: el mismo propietario tiene un beneficio, pero también los consumidores de su comida.

Es decir, no en todos los casos existe la situación en la que se puede optar por algo de beneficio común o por algo de interés personal. La mayoría de las veces esa situación no existe y puede optarse por algo que sea de utilidad persona y también de beneficio a otros.

Es cierto que la libertad es una facultad humana que puede entenderse mejor como la ausencia de frenos para ejercerla —es decir, por ejemplo, la persona con libertad elige acudir a un templo de su religión y eso no debe ser impedido por nadie.

¿Es ir a un templo algo que ayuda al bien común? Depende de cómo se defina bien común —han existido gobiernos para los que eso era dañino al bien común, otros han hecho lo contrario.

El gran defecto de definir a la libertad como el optar por las acciones que colaboran al bien común es el dejar sin definir al bien común —lo que da entrada a usar las definiciones que convengan a cada uno en beneficio propio.

También, la falta de definición de bien común lleva con facilidad a creer que sólo existe la situación en la que si no se opta por el bien común, se opta por el beneficio personal indebido y reprobable —una situación que es artificial y falsa.

Nota del Editor

Una definición razonable de bien común y otros conceptos relacionados está en Bien Común: Una Definición.

La columna tiene el mérito de atacar la falacia que presupone que existe una contraposición inevitable entre el interés personal y el bien de la comunidad. Puede existir, como en el caso del ladrón que se beneficia a sí mismo, pero daña a su víctima y en general a la comunidad.

Pero es obvio que puede existir y es más frecuente la situación en la que el interés personal está en sincronía con el bienestar de otros, como cuando se abre una empresa que produce satisfactores. Ignorar esta posibilidad es un error serio. Y es un clisé, repetido una y otra vez.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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