Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Leyes de la Estupidez: Causas
Eduardo García Gaspar
25 junio 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Le doy un sobresaliente por los últimos cuatro años. Ha logrado la igualdad salarial, acabar con la guerra, poner fin a ‘Don’t Ask, Don’t Tell’, encarrilar la economía… Creo que ha hecho mucho por EU y todavía le queda mucho por hacer“. Eva Longoria sobre B. Obama, 12 febrero 2013.

Tiene su gracia. La tiene por el cómo trata el tema y el tema en sí mismo.

Me refiero a las Leyes de la Estupidez, las creadas por C. M. Cipolla. Son las siguientes expuestas brevemente.

• Siempre hay más estúpidos de los que se cree.

• El ser estúpido es independiente de todo rasgo personal.

• Ser estúpido es causar daños a otros sin lograr un bien personal.

• El no estúpido tiende a ignorar la capacidad de daño que tiene el estúpido.

• Los estúpidos conforman en grupo de mayor peligrosidad que existe.

La parte que quiero ver más de cerca es la de la segunda de estas leyes, la de que ser estúpido es algo que nada tiene que ver con otros rasgos personales.

Si recuerdo bien, en su libro, Cipolla dice que la ley se aplica incluso en grupos considerados de alta capacidad mental, como los Premios Nobel.

En pocas palabras, hay más estúpidos de los que uno se imagina en todas partes. Eso incluye los más altos círculos empresariales, académicos, políticos, científicos, todos sin excepción.

Sí, según Cipolla, hay más estúpidos de los que uno imagina entre los más sesudos columnistas, los más altos ejecutivos y los mejores profesores. Simplemente, dice, no hay excepción.

Muy bien, si eso es cierto, y suena razonable que lo sea, existe una avenida de exploración adicional que puede hacerse. ¿Por qué una persona que, por ejemplo, es un experto en Química, o en Teología, o en Matemáticas, puede ser también estúpido?

La razón debe ser la misma por la que puede serlo un gran capital de industria, el presidente del país más poderoso y muchos otros.

Veamos esto más de cerca. La razón más poderosa que encuentro es la del síndrome del experto que se sale de su campo. Por ejemplo, un célebre astronauta que opina sobre política exterior.

O un cantante de rock que habla de deuda externa. O una celebridad del cine que opina sobre asuntos morales. O cualquiera de nosotros que se atreve a dar recetas médicas.

En estos casos, la persona que domina con maestría un cierto campo, como la administración de su empresa, o experimentos de Física, sale fuera de ese territorio en el que tiene un gran dominio y se interna en otros, como el manejo de las reservas internacionales de un país, o su política monetaria.

En un territorio es un tipo inteligente, en el otro es un estúpido.

No es mala la explicación anterior. La vemos en todas partes. No sólo en los medios noticiosos, vea usted como quizá un amigo suyo, un gran abogado o un my buen doctor, opinan sobre lo que debe ser la política fiscal del país, o el manejo del gasto público.

Pero esto no es todo, hay otra razón por la que todos somos estúpidos, o mejor dicho, tenemos el potencial de serlo.

Ya vimos que se puede ser estúpido cuando uno se sale de su área de competencia y entra a otra que desconoce. Obvio, pero queda el reto de cómo puede serse estúpido en los propios terrenos que se dominan.

La causa central de esto está en la soberbia: la persona cree saber tanto del tema que cree que los demás son tontos y se ciega a sus propias ideas. Es una estupidez debida a la miopía que causa el creerse el mejor.

Le puede pasar a todos, al empresario muy exitoso, al científico célebre, al profesor que está más actualizado, pero sobre todo, al político. Los gobernantes tienen en su contra una variable cegadora, la mayor de todas, el poder.

Creen ellos que son los poseedores de la clave del bien de la sociedad y que sólo ellos pueden realizarla, y así terminan con una soberbia que ciega implantando medidas en campos que desconocen.

Podemos entonces concluir que en todo grupo humano hay más estúpidos de los que uno imagina y que lo estúpido se potencia cuando la persona se sale de su campo de acción, o cree saber tanto que considera a los demás estúpidos.

Otra de las leyes dice que los estúpidos son el grupo más peligroso que existe, por la capacidad de daño que tienen.

Un corolario de esto puede ser el entender a los gobernantes como el grupo más peligroso entre los peligrosos: suelen entrar en campos que desconocen y creen ser poseedores del secreto del bienestar, a lo que se une el poder que sus puestos les dan.

Post Scriptum

Quedó en el tintero el ver una faceta del por qué las personas se salen fuera de su área de gran conocimiento para entrar en otras que desconocen.

Por ejemplo, el ministro religioso que opina sobre la redistribución de la riqueza como política fiscal, o cualquier otro caso, como el del ejecutivo exitoso que plantea manejar las tasas de interés para generar inversiones.

Sucede esa invasión de campos desconocidos porque muchos creen que sí saben sobre el área que desconocen. Es un fenómeno de la cultura pop.

Un documental del Discovery Channel, una película sobre los Borgia, noticieros de la noche, libros muy vendidos, y más de esos medios, crean una impresión de haber dado conocimientos serios y sólidos cuando en realidad lo que han hecho es dar dosis homeopáticas de información confiable.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras