Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Leyes, Equilibrios, Abusos
Eduardo García Gaspar
15 agosto 2013
Sección: LEYES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El asunto es uno de desequilibrios. Desbalances entre gobernantes y gobernados.

Desnivelaciones de poder. Un problema de todos los tiempos y quizá insoluble del todo, pero con remedios razonables.

El punto de partida es el obvio. Los gobiernos tienden a tener demasiado poder y, peor aún, a aumentarlo.

El problema es también obvio: toda acumulación de poder tiende al abuso. Cuanto más poder se acumule más abusos se tendrán. Esto no es ideológico, es la experiencia de todos los días en todas parte.

¿Cómo remediar o aminorar los abusos de poder? La división de poderes es la respuesta estándar.

No hace falta repetirla, pero hay otras, como el mantener a las iglesias separadas del poder político, igual que evitar que el gobierno logre poder económico, o poder cultural. Tampoco es ideológico, es mero sentido común.

Pero hay otra manera, la ley. Eso que ha sido llamado “Razón desprovista de pasión”. Las buenas leyes (y las hay malas) parten de una idea de la que pocas veces se tiene conciencia. La buena ley supone que todos los gobernados son iguales, pero lo mejor es que supone que los gobernantes son iguales a los gobernados.

Y esto es realmente una maravilla para evitar abusos de poder. El efecto neto de la igualdad ante la ley es poner en el mismo plano cualquier abuso de poder. Venga de donde venga.

La idea, si no me equivoco, es una que viene desde Aristóteles y que recibió un buen empujón con el Cristianismo. Todos son iguales frente a Dios y sus mandamientos aplican por igual a todos.

Una forma de ver esto es entender la relación entre gobernantes y gobernados. Sin leyes, el ciudadano estaría sujeto a la voluntad del gobernante, a su capricho sin límites. Pero cuando hay leyes y ellas aplican a todos por igual, resulta que tanto gobernados como gobernantes están sujetos a la ley (y el gobernado ya no está tan sujeto al gobernante).

Sin leyes que suponen que todos son iguales, se cae sin remedio en una situación en la que unos son inferiores y otros superiores. Cuando todos son iguales bajo la ley, entonces los abusos de poder son menores a los posibles bajo otra situación.

Vaya, esto hace entender que los abusos de poder son mucho mayores en Cuba, por ejemplo, que en Canadá.

Debe añadirse una situación real, en el caso de que en la práctica no se apliquen por igual las leyes. Cuando se aplican a los gobernados, pero no a los gobernantes, en la realidad cotidiana. Algo que sucede con frecuencia en casos de corrupción, cuando los gobernantes se convierten en protectores de sus colegas.

Hay sin embargo, otra situación aún peor. Esto sucede cuando la misma ley desequilibra en poder en favor del gobierno. Los ejemplos son tan obvios que pasan desapercibidos.

Por ejemplo, en México muchos gobernantes gozan de fuero legal, lo que es igual a una excepción de aplicación de leyes que son iguales para el resto… no para ellos.

Otro ejemplo mexicano de mala ley, cuando el gobierno usa a las leyes para quitar poder al gobernado y lo acumula en los gobernantes.El caso del monopolio estatal petrolero, autorizado en la misma constitución del país. Equivale a decir los gobernantes y los gobernados no son iguales, unos pueden tener negocios petroleros y otros no. La desigualdad no puede ser mayor y está en la misma ley.

Mi punto es muy sencillo. Por naturaleza misma y de manera inevitable, el poder tiende a ser abusado proporcionalmente al monto en el que se acumula. A más poder, más abusos posibles y reales. Ya que los gobernantes forman el grupo con mayor poder en todo país, es una necesidad imperiosa evitar que acumulen demasiado poder.

Y una manera de hacerlo es establecer eso que se llama Estado de Derecho y que no es otra cosa que tener leyes aplicables por igual a todos, incluyendo a los mismos gobernantes. No es nada ideológico, es sólo lógica práctica. Sea usted socialista, o capitalista, no importa, esto es algo de sentido común.

Por eso, cuando vea que las leyes no aplican a los gobernantes, o cuando vea que por ley los gobernantes se dan poderes que usted no tiene, entonces usted estará entrando en un régimen político en el que los abusos serán posibles y numerosos.

Lo malo de esto es que conforme se acumule poder en los gobiernos, las probabilidades de prosperidad serán menores.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: División del Poder. También en ContraPeso.info: Leyes.

En este punto concreto, el socialismo y el intervencionismo cometen un error de proporciones monstruosas. Su teoría y práctica son sólo posibles mediante la acumulación de poder en los gobiernos y es así que sin quererlo realmente producen un afectos real de abuso de poder.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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