pobreza

La medición y definición de la pobreza. La disponibilidad de un menú amplio de de opciones entre las que cada quien escoge a su gusto para probar sus ideas y creencias.

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Introducción

El tema es un favorito de la política y motivante último de las más loadas acciones gubernamentales, anunciadas en los más ruidosos discursos.

Es el tema de la pobreza, su definición y medición, uno muy usado que, por supuesto, todos miden e interpretan a su conveniencia. Y lo peor, piensan que es algo simple y sin complicaciones. No lo es.

Niemietz aporta una gran idea en este terreno y lo hace al complicarlo correctamente. Más aún, dependiendo de la definición aceptada y de la medición usada, variarán drásticamente las soluciones propuestas.


La idea fue encontrada en Niemietz, K., A New Understanding of Poverty: Poverty Measurement and Policy Implications (Research Monograph). Inst of Economic Affairs.


La pobreza es su definición

El primer punto de Kristian Niemietz parece obvio. No lo es, al contrario. Lo que se piensa de la pobreza depende de cómo se defina y se mida. La pobreza no es una noción simple, al contrario.

Es decir, la pobreza se va a comprender de la manera en la que ella sea definida. La medición de la pobreza y su definición son variables. Ella es un concepto que tiene, por tanto, interpretaciones muy diversas.

Los remedios contra la pobreza y su evolución en el tiempo, son determinados en buena parte por la definición que se acepte de la pobreza y su forma de medirse.

No son detalles técnicos. De estos criterios dependerán decisiones graves de política. Una cierta medición y definición de pobreza llevará a decisiones muy distintas a las de otra definición y medición.

Medidas relativas y medidas absolutas

Con ese llamado a la prudencia, las partes introductorias del libro contiene algunos de sus principales conceptos.

La mayoría de las medidas de pobreza empleadas en la actualidad son del tipo relativo. Su esencia es medir la pobreza en relación a la situación de otros. En este tipo de medidas, es pobre quien tiene un ingreso menor al de otros, en una proporción predeterminada.

El otro tipo de medición de pobreza es el fijo y la mide en términos absolutos contra un estándar predeterminado. Por ejemplo, dos dólares diarios.

La medición relativa, por su lado, podrá definir al pobre de otra manera, por ejemplo, como todo el que gana menos del 60% de la mediana nacional de ingreso.

No hay medición perfecta de la pobreza

La selección de la medición no es un asunto menor. Usando mediciones relativas es posible encontrar una situación paradójica: será factible tener una elevación de la pobreza a pesar de que todos en la sociedad eleven su bienestar.

Todas las mediciones de pobreza tienen fallas. El autor se refiere a inexactitudes en las respuestas de las personas, que tienden a responder por debajo de lo real, a las fluctuaciones en el tiempo, a las diferencias de accesos a beneficios no monetarios, a las diferencias regionales.

Las mediciones de la pobreza, basadas en ingresos, muestran una historia diferente a la de las mediciones basadas en gastos.

Más aún, las mediciones de pobreza, sean relativas o absolutas, colocan indebidamente su atención en políticas dirigidas a remediar los ingresos del extremo inferior de la distribución del ingreso.

Es decir, conciben a la solución de la pobreza como uno de elevación de ingreso, olvidando otras medidas posibles, como abaratamiento de precios cancelando restricciones a la producción.

Grandes desacuerdos

Los estudios demuestran que existe un amplio desacuerdo en la definición de qué es pobreza, cuando se piensa en ella en abstracto.

Inquiriendo más en concreto, hay más acuerdo, al verla como la situación en la que no se tiene lo suficiente como para llevar una vida decente.

Una medida aceptable de pobreza, por tanto, debería cuantificar la capacidad de comprar bienes y servicios que, en gran consenso, se crea que son necesarios para tener esa vida decente.

Pero el punto central se mantiene. Medidas fallidas de la pobreza llevarán a fracasos en las políticas económicas que intenten remediarla. Por el contrario, una medida aceptable de pobreza deberá apuntar a políticas económicas como reformas fiscales y simplificación de programas de ayuda.

Las más importantes reformas serían, sin embargo, las basadas en la liberalización económica que faciliten y abaraten la producción.

Niemietz, que basa la mayor parte de su libro en datos del Reino Unido, menciona en específico la liberalización del uso de suelo, que daría movilidad al trabajo y abarataría las casas.

Pobreza en dos etapas

Otra idea digna de destacar, es el fenómeno de dos etapas en la comprensión de la pobreza.

En la primera etapa, debido a su forma de medición y definición, el consenso era directo: la pobreza está disminuyendo y se está cerca de su desaparición final. El problema habrá sido resuelto. Fue eso lo que se pensaba en los años 60 en el Reino Unido.

En la segunda etapa, la percepción cambió: la pobreza no ha desaparecido, sigue existiendo y es un problema serio. Esto se debió a un cambio en la forma de definir y medir a la pobreza. La realidad era la misma, pero se evaluaba de maneras distintas.

Un gran problema es que ambas y diferentes mediciones son reportadas de la misma manera, como si no hubiese diferencia entre ellas.

Simplemente se dice que el número de personas pobres es de tantos millones, sin aclarar nada más. Pocas veces se aclara que la medición usual de pobreza en el número de personas que ganan menos de cierta proporción de la mediana del ingreso.

En parte, lo anterior es causa de situaciones que son engañosas. Las mediciones de pobreza en países desarrollados suelen ser de tipo relativo, mientras que las de países en desarrollo suelen ser absolutas. De aquí que pueda tenerse una misma proporción de pobres en dos países con muy distinto nivel de desarrollo.

Concluyendo

La gran idea de Niemietz es haber logrado un estudio que permite ver los detalles finos y las consecuencias graves que se tienen en el estudio de la pobreza, su definición y medición.

La manera en la que ella es medida y definida tendrá efectos serios en las políticas económicas. No es un asunto trivial.

La pobreza puede ser definida y medida a gusto de cada persona y sus opiniones, para confirmarlas y atacar a sus opositores. Recuerda lo dicho por el autor eso de poder mentir con estadísticas.



Y unas cosas más…

Debe verse:

Definición causal de pobreza: camino a su solución

Otras ideas:



[Actualización última: 2020-08]

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Notas extras sobre la medición y definición de la pobreza

Por Leonardo Girondella Mora

¿Qué es pobreza? Definiciones variadas, significado, características. ¿Qué solución tiene la pobreza? Una idea general que promete.

Punto de partida

Las soluciones propuestas para remediar a la pobreza dependerán directamente de la definición y la medición que se tenga de ella. Eso es lo que pretendo ilustrar en lo que sigue.

Mi propósito es demostrar que una cierta definición de pobreza lleva a soluciones menos efectivas que otra definición más exacta y ajustada a la realidad.

Divido a la exposición que sigue en dos partes, en la primera está la definición tradicional de pobreza y el impacto que ella tiene en las soluciones que propone.

Definición de Pobreza: carencia de recursos

La mayor parte de las definiciones de pobreza la entienden como el tener recursos personales por debajo de un cierto límite. Hay definiciones de dos grandes tipos.

Pobreza medida en términos absolutos

Por medio de esta definición de pobreza, es considerada pobre toda persona por debajo de un determinado estándar fijo.

Este es el tipo de definición que considera pobre a todo el que recibe menos de un dólar diario, o bien dos dólares. O cualquier otro estándar que es variable y genera una clasificación variada de pobreza.

La pobreza alimentaria, por ejemplo, es el no disponer de una cierta lista de alimentos definidos como básicos. La pobreza de patrimonio, entendida como el no tener lo suficiente como para contar con, por ejemplo, una vivienda digna o algún otro estándar similar.

Este tipo de medición de pobreza absoluta la ha definido como la falta de recursos en sí misma o para alcanzar un estándar fijo predeterminado. 

Es la llamada pobreza absoluta: la carencia de un cierto nivel de ingreso (o gasto o consumo) considerado como mínimo para una vida razonablemente decente.

Pobreza medida en términos relativos

Por medio de una definición de pobreza es considerada como pobre toda persona por debajo de un determinado estándar variable.

Este es el tipo de definición que considera pobre a todo aquel que se encuentra en la parte baja de la pirámide o curva de ingresos. Esto es, sin que importe cuál sea su ingreso absoluto.

Por ejemplo, puede establecerse que será pobre toda persona que reciba un ingreso menor al 40% del ingreso medio del país. O bien, puede tomarse otro criterio cambiante en el tiempo: tener o no agua corriente, electricidad, y otros más.

«La medida de pobreza relativa […] define la pobreza como la condición de estar debajo de un umbral relativo de pobreza. […] Por ejemplo, si se dice: “los hogares con un ingreso acumulado por debajo del 50% de la media del ingreso viven en la pobreza” […]». es.wikipedia.org

Igual que en el caso de la pobreza medida en términos absolutos, la medida en términos relativos, pone su atención en estándares predeterminados cambiantes. 

Pero su idea central sigue siendo la misma, entender a la pobreza como carencia de recursos.

Si la pobreza es carecer de recursos…

La pobreza es comprendida usualmente como la falta de un dólar diario —o dos—, como la carencia de ciertos alimentos, o el no poder acceder a servicios como educación.

Incluso, cuando se entiende como carencia de internet o teléfono móvil, esta forma de entenderla lleva dentro de sí una solución natural. Un remedio automático que poca reflexión conlleva.

Esa solución obvia es el hacer llegar al clasificado como pobre eso de lo que carece según la definición usada. 

Si se le llegara a clasificar como pobre por carecer de ingresos, la solución sería entregarle un dólar diario. Y si lo es porque la definición dice que carece de servicios médicos, la solución es dárselos gratuitamente. Con eso dejaría de ser pobre, según cada definición.

Esta es la esencia de los combates gubernamentales contra ella, el darle al clasificado como pobre eso de lo que carece según la definición adoptada. Por ejemplo, vales para comida para que así ya no carezca de la canasta de alimentos que se usó como estándar.

Definición de Pobreza: incapacidad de generar recursos

Lo que propongo es aceptar que un pobre al que se le entregan vales de comida sigue siendo pobre. Igual que sigue siéndolo aquél al que se le entrega un ingreso adicional, o al que se le dan servicios de salud.

Es cierto que esas entregas ayudarán de momento al pobre a mejorar su situación, pero no dejará de ser pobre en realidad. Aunque según la medición hecha haya dejado de serlo, su condición esencial será mantenida.

Pobreza no es carencia de recursos

Mi tesis es entender a la pobreza no como carencia de recursos, sino como carencia de capacidades para generar por sí mismo la adquisición de recursos que eleven a la persona

Un pobre al que se le han entregado 100 dólares, según mi definición, sigue en el mismo estado anterior y no ha mejorado en nada sustancial, ni básico.

Defino a pobreza de manera real como una situación indeseable y posible de remediar y que consiste en una muy baja o nula posibilidad de satisfacer necesidades básicas con medios generados por la misma persona

Es una definición de poder, de autonomía personal y de capacidad, que lleva a soluciones muy distintas a las tradicionales.

La solución, definida así, se centra en facilitar la mejora personal para hacerla capaz de valerse por sí misma y así poder generar capacidades que le hagan posible elevar ingresos. Esos ingresos serán usados para resolver de fondo sus carencias materiales.

En resumen

Lo que he tratado de hacer es señalar que dependiendo de cómo sea definida y medida la pobreza serán decididos los medios para su combate

Si ella es definida y medida como carencia de algo, las soluciones usadas no atenderán el problema de fondo.

Si se define y mide como un ingreso menor de un dólar diario, por ejemplo, ella sería solucionada con la entrega de ese dólar a cada pobre. Lo que según la definición y la medición habría acabado con la ella.

Lo que propongo es aceptar que esos que recibieran el dólar diario seguirían siendo pobres —pobres incluso si recibieran 10 dólares diarios. Porque la falta de ingresos y otros recursos es solo el síntoma de la pobreza, no su causa.

Ella será solucionada solamente cuando la persona, por sí misma, pueda generar esos dólares con autonomía y sin necesidad de caridad gubernamental.