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Mundo Imperfecto
Selección de ContraPeso.info
1 septiembre 2013
Sección: FALSEDADES, Sección: AmaYi
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En una de las novelas más famosas de todos los tiempos, su primer párrafo es digno de resaltar por separado. El libro es Historia de Dos Ciudades, de 1859. El autor es Charles Dickens (1812-1870).

Los sucesos ocurren en dos países, en Inglaterra y en Francia. En dos ciudades, en Londres y París. Algunos verán en esta dualidad una comparación entre el orden y la agitación, la tranquilidad y la incertidumbre. Una idea que está contenida en uno de los párrafos iniciales más famosos de la literatura.

Queda en manos del lector acudir al libro y deleitarse con él. Lo único que aquí se hace es resaltar ese primer párrafo de la novela que en inglés dice:

It was the best of times, it was the worst of times, it was the age of wisdom, it was the age of foolishness, it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity, it was the season of Light, it was the season of Darkness, it was the spring of hope, it was the winter of despair, we had everything before us, we had nothing before us, we were all going direct to Heaven, we were all going direct the other way —in short, the period was so far like the present period, that some of its noisiest authorities insisted on its being received, for good or for evil, in the superlative degree of comparison only.

There were a king with a large jaw and a queen with a plain face, on the throne of England; there were a king with a large jaw and a queen with a fair face, on the throne of France. In both countries it was clearer than crystal to the lords of the State preserves of loaves and fishes, that things in general were settled for ever.

La traducción es la siguiente, que coloco en líneas separadas que hacen más fácil ver la estructura de la prosa original.

  • Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos
  • Era la edad de la sabiduría, era la edad de la estupidez
  • Era la época de la fe, era la época de la incredulidad
  • Era la estación de la Luz, era la estación de la Oscuridad
  • Era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación
  • Lo teníamos todo frente a nosotros, teníamos nada enfrente
  • Íbamos todos directo al Cielo, íbamos directo todos en la otra dirección
  • —en pocas palabras, eran esos tiempos tan parecidos a los actuales,
  • que algunas de nuestras más ruidosas autoridades insistieron en recibirlos,
  • para bien o para mal, sólo en el superlativo grado de comparación.
  • Había un rey de gran mandíbula y una reina de cara común en el trono inglés;
  • Había un rey de gran mandíbula y una reina de hermoso rostro, en el reino francés.
  • En ambos países estaba más claro que un cristal, para los grandes señores de Estado,
  • custodios de panes y pescados, que las cosas en general se quedarían así por siempre.

Visto de forma esquemática, hay dos elementos claros y de aplicación universal.

El primero es la descripción de esos tiempos en los que suceden los hechos de la novela. El segundo es la idea de que eso que caracterizó a tales tiempos, también caracteriza al resto de ellos.

En la descripción de los tiempos de la novela, Dickens reúne palabras con connotaciones opuestas: mejor-peor, sabiduría-estupidez, fe-incredulidad, Luz-Oscuridad, primavera-invierno, esperanza-desesperación, todo-nada, Cielo-otro.

El resultado es una imagen poderosa de realidad. Eran esos tiempos claramente unos en los que se mezclaba lo bueno con lo malo, la maldad con la bondad. La visión es intuitivamente cierta. Es un asunto diario que en nuestras vidas somos testigos de realidades esperanzadoras, pero también de actos desesperados.

Lo bueno y lo malo, juntos, mezclados en la realidad innegable, cuya descripción termina con “las cosas en general se quedarían así por siempre”. Puede esto tomarse como ese segundo elemento. Esa realidad mezclada de bondad y maldad no es algo único de los tiempos de la novela.

Quizá en ellos era más sencillo percibir extremos de lo bueno y lo mal, pero seguramente otros tiempos también lo permiten. No hay excepción en esta existencia. Es inevitable la realidad que en los mismos momentos presenta sabiduría y estupidez, o fe e incredulidad, o ilusión y angustia.

Puede ser que cada generación vea a sus propios tiempos como únicos y distintos, algunas veces con optimismo desorbitado, otras con pesimismo descomedido. La realidad es que en todo tiempo se mezclan esas dualidades de mejor-peor, cordura-insensatez, fe-escepticismo, Luz-Oscuridad, primavera-invierno, sueños-desilusiones, todo-nada, paraíso-infierno.

Es una manera de aceptar las deficiencias y descomposturas de todo tiempo y lugar. No hay excepciones. Y sí, es posible que en algunos momentos haya más sabiduría que estupidez y en otras lo opuesto, pero ninguna de ellas desaparecerá por completo.

La idea puede ser llevada hasta la noción de las utopías, para demostrar su imposibilidad.

La imaginación puede describir con lujo de detalles a sociedades perfectas, a vidas sin faltas, a personas sin vicios. Sin embargo, no es posible vivir en ellas. Es vano intentarlo.

Peor aún, si llegara a ensayarse, el resultado sería aún pero que el mundo que quiso corregirse.

Ese famoso párrafo es una palabra de advertencia y aviso en contra de quienes tienen la idea de poder construir una sociedad utópica.

También, esas palabras son una manera muy elegante y de gran prosa para exponer otra idea, la de la imperfección humana. Seres imperfectos no pueden crear sociedades perfectas. Nunca lo podrán y saberlo es la vacuna contra embustes disfrazados de promesas políticas.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Utopías.

Quizá sea extraño para el lector frecuente de estos resúmenes que ahora se use el material de una novela y no las ideas de algún libro más abstracto y orientado a explicaciones de algún tipo. Sí, no es la regla común. Pero la manera de escribirlo y la idea que contiene, hacen de ese párrafo de Dickens una plataforma que hace inevitable seguir la dirección en la que apunta.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





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