Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Otra Caridad, la Olvidada
Leonardo Girondella Mora
9 diciembre 2013
Sección: EDUCACION, Sección: Asuntos
Catalogado en:


La idea de ayuda comunitaria, como la de acudir a reparar una escuela pública en mal estado, recibe gran atención como separador.001una obra valiosa de caridad. Lo mismo va para otras tareas, como la de ayudar a comunidades pobres y alejadas dando cobijas y alimentos, especialmente en Navidad.

Es claro que esas actividades y otras como esas tienen un gran valor en sí mismas —son actos de ayuda y compasión por otros. Lo que preocupa es que esas acciones sean las únicas que tienen esa connotación.

La idea que quiero explorar es que hay buenas acciones, de provecho para todos, de gran utilidad práctica, a las que no se acostumbra ver bajo esa misma óptica de ser caritativas y compasivas.

Contrasto dos actos hipotéticos de una misma persona:

• Va ella los fines de semana a una comunidad alejada, pobre, en la que realiza actividades de ayuda a sus habitantes: enseña a niños a leer, repara bancas de la escuela, lleva alimentos y ropa, etc.

• Durante la semana, la persona estudia en la universidad —cualquier carrera—, donde se esfuerza como el promedio en sus materias.

Esta persona será vista como un estudiante comprometido con su país, convencido de la necesidad de dar caridad a otros —y es cierto, merece ser visto como todo eso. Pero a pocos se les ocurrirá pensar que si en sus estudios realizara esfuerzos mayores, también estaría realizando una buena labor, muy admirable.

Mi punto es que el esfuerzo personal para mejorar —como el estudiante que se esfuerza mucho más, o el trabajador que hace lo mismo— no tiene el halo de bondad que tiene quien realiza acciones de ayuda visible y directa a otros, cuando sí lo debería tener.

Viendo esto como un costo de oportunidad, quizá sea de más provecho para todos el que ese estudiante dedique su tiempo a estudiar más y mejor —y dedique menos tiempo a la ayuda que da a los pobres de esa comunidad.

El párrafo anterior puede ser interpretado en extremo —creyendo que he hecho la recomendación de que el estudiante se olvide de ir a ayudar a esa comunidad y se dedique a ser mejor estudiante. No he querido decir eso exactamente, pero sí quiero enfatizar dos puntos:

• Los esfuerzos personales para ser mejor merecen ser valorados en mayor proporción —ser mejor médico, o carpintero, o trabajador es algo que ayuda al resto, a todo esos a quienes ser sirve. Merece un reconocimiento más elevado del que suele recibir.

• Los esfuerzos personales para ayudar directamente a otros no es que deban ser olvidados, al contrario —pero pueden hacer que las personas se olviden de la otra manera de ayudar y que es menos visible, pero muy efectiva.

En otras palabras, en la caridad y la compasión, deben ser también incluidos todos los esfuerzos que las personas hacen para mejorar su propia vida —como el técnico en computadoras que es mejor que el resto porque ayuda más a otros.

Visto en términos distintos, esto es lo que se ha llamado santificación del trabajo —al hacer un mejor trabajo también se está ayudando a otros, lo que no significa que deje de darse caridad por otras vías. Es servir de ejemplo a otros, también.

Pongo un ejemplo exagerado, el del cardiólogo que deja de hacer operaciones los fines de semana porque sale a ayudar a comunidades pobres enseñando a leer —un caso en el que será posible pensar que sería mejor salvar la vida de un paciente el fin de semana que tener al médico repartiendo cobijas o daando clases en otra parte.

Añado un elemento que no debe ser olvidado: la ayuda directa al pobre, darle eso que para él es un asunto vital, verlo a los ojos, es algo que sin duda mejora a la persona y no debe ser olvidado. Quien no lo ha hecho, debe hacerlo y quizá así entienda lo que no ve con facilidad al hacer bien su trabajo —también allí, en otro plano, sentirá la satisfacción de haber hecho el bien.

Toda mi intención ha sido resaltar un punto muy específico: el esforzarse en ser un mejor profesional, técnico, estudiante, ama de casa, lo que sea, es también una manera de ayudar a otros.

Nota del Editor

La idea de la columna, a la que creo digna de resaltarse aún más, lleva a consideraciones adicionales sobre los programas de educación. Ellos deben enfocarse más a desarrollar habilidades matemáticas, de razonamiento, de idiomas y, sobre todo, de buenos hábitos personales.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Otra Caridad, la Olvidada”
  1. Juan José Dijo:

    No comparto su idea, creo que si la intención principal es la preocupación por el proximo inmediatamente se concentrara en ayudar con prontitud. la necesidad descubierta no puede esperar! Esta claro que estudiar con mayor empeño es mejor que el que estudia sin esmero definitivamente, pero es algo a largo plazo. para ganarnos el cielo no depende del mañana sino del hoy. Una cosa no descarta a la otra, se puede hacer buen samaritano y buen estudiante a la vez, es la vitud de la santidad. NOTA DEL EDITOR: un muy buen punto en verdad, gracias por compartirlo.





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