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Pobreza, Hambre… Libertad
Selección de ContraPeso.info
6 febrero 2013
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Ricardo Valenzuela. Agradecemos al autor el amable permiso de publicación. El título original de su columna es Contra la Pobreza y el Hambre… Libertad.

No por la benevolencia del carnicero, panadero o del lechero es que tengo la cena sobre mi mesa. Sino por su ambición para obtener una ganancia y, siguiendo ese personal objetivo, sin proponérselo están beneficiando a la comunidad” Adam Smith.

Hace unos días el presidente Peña Nieto elocuentemente anunció la nueva guerra contra el hambre. La notificación me ha dejado con escalofríos.

Desde que tengo uso de razón he venido escuchando declaratorias de guerra contra la pobreza y el hambre de parte de todos los gobiernos del mundo. Sin embargo, en el campo de batalla, después que el humo de los cientos de billones disparados en la cruzada se desvanece, los pobres continúan pobres,  hambrientos y multiplicándose.

La lucha de los gobiernos contra el hambre y la pobreza, es un excelente negocio para los políticos y asociados. Produce infinidad de posiciones para burócratas en donde circulan miles de millones. Yo pregunto ¿Es responsabilidad del Estado acabar con la pobreza, o, el estado es el causante de tanta pobreza?

Un gobierno que asume la responsabilidad de alimentar a su población porque tiene hambre, es algo realmente trágico y yo identificaría el problema para describir un Estado, que debe ser un estado de derecho y no de bienestar, en un estado fallido.

El que el presidente hiciera una fastuosa convocatoria nacional para combatir el hambre, es una verdadera vergüenza. ¿Cómo es posible que después de 200 años de vida independiente todavía haya en México gente muriéndose de hambre?

Hay algo más profundo que el simple hecho de un presidente que pretende convertirse en benevolente panadero, lechero, carnicero y alimentar a sus súbditos. ¿Cuál es la causa de esta vergüenza que ahora provoca más gordura del estado de bienestar?

Uno de los graves problemas desarrollados el siglo pasado, fue el de gobiernos guerreros en contra de la pobreza. Sin embargo, con una miope visión concentraron sus esfuerzos en su “repartición equitativa” sin preocuparse de cómo se debía de crear.

Los gobiernos no son fuentes de riqueza, son parásitos que la consumen y disponen de la producida por individuos. Si realmente estamos preocupados por el bienestar de los miembros desprotegidos de nuestra sociedad, es hora de que entendamos lo que realmente crea esa riqueza antes de gritar; ¡redistribución!

Hay infinidad de teorías, pero cualquier gente razonable entenderá que, para lograr ese ansiado bienestar se requiere motivación, autodisciplina, auto respeto, honestidad y respeto para nuestros semejantes.

Pero todos estos atributos, son inservibles si a nivel sociedad no tenemos libertad para comerciar, un respeto holístico de la propiedad privada, una santidad en el cumplimiento de los contratos y, sobre todo, protección a mi derecho de lograr una ganancia lícita.

Sin embargo, estas instituciones que permiten la creación de riqueza, son los blancos principales de los gobiernos ineptos y tiranos.

En México no entendemos el papel de la propiedad privada. La propiedad privada crea un poderoso incentivo para adoptar conductas de responsabilidad social. Es por ello que hasta los más humildes propietarios de sus viviendas las cuidan de forma especial.

Cualquier acción en contra de los derechos de propiedad como expropiaciones, altos impuestos, reduce dramáticamente los incentivos para desarrollar esas conductas socialmente responsables.

Hace unos días Axel Kaiser, Director Ejecutivo de la Fundación para el Progreso, publicó un interesante artículo [¿Son Los Pobres Incapaces?] al respecto con el cual coincido 100% y afirma:

“Usted lo ha oído mil veces: los pobres no pueden salir adelante por sus propios medios, por lo tanto, requieren de todo tipo de subisdios, ayudas, transferencias y tutelas del estado. Este es el clásico discurso de la izquierda.

“También es, lamentablemente, el discurso que caracteriza a sectores vinculados a la Iglesia Católica, que todavía actúan como si hubiera per se algo de bueno en ser pobre y algo de malo en ser rico. Estos grupos tienden a exaltar la pobreza cayendo en una lógica de víctimas y victimarios. Con buenas intenciones -el camino al infierno está plagado de ellas-, insisten en fórmulas estatistas de probada ineficacia para atacar la pobreza, como son el aumento del salario mínimo, mayores impuestos y más redistribución.

“La idea de que los pobres no pueden salir adelante por sus medios no sólo se basa sobre una arrogante pretensión de superioridad intelectual y moral, sino que es evidentemente falsa. Poco antes de la revolución capitalista-industrial el 99,9% de la población mundial vivía en condiciones que hoy consideramos de extrema miseria. Nuestros tatarabuelos eran todos pobres.

“Ahora bien, si la pobreza determinara la incapacidad para salir de ella, entonces ¿cómo se explica toda la riqueza creada en los últimos 250 años? Por lógica, si los pobres no pudieran crear riqueza, todos debiéramos seguir siendo pobres Afortunadamente, nuestros amigos de izquierda se equivocan. El incremento exponencial de la calidad de vida de la población mundial surgió de la creatividad y empuje de los pobres del pasado. Y nada recibieron ellos del estado para crear toda esa riqueza.

“Lo mismo vemos hoy en las revoluciones económicas liberales en Asia, que han sacado a cientos de millones de personas de la pobreza y que, por cierto, no son producto de la redistribución de los gobiernos. Al revés. Son el resultado de la retirada de esquemas socialistas e intervencionistas abriendo espacios a la libertad y creatividad de los pobres en estos países.

“… Pero la capacidad creadora de riqueza de los más pobres va todavía más allá. Según el cálculo de Hernando de Soto en The Mystery of Capital http://www.amazon.com/Misterio-del-Capital-Spanish-Edition/dp/9500722380, los pobres del mundo han logrado acumular capital por una cifra superior a la capitalización de todas las empresas listadas en la bolsa de comercio de los veinte países más desarrollados del mundo. ¿Incapaces de crear riqueza? No.

“El problema es otro: el ideologismo e ignorancia que impide entender las fuerzas del espíritu humano responsables de la creación de riqueza y que se encuentran igualmente presentes en todos los sectores de la sociedad”.

El llamado Otro Sendero de Hernando de Soto, son los millones de humildes empresarios que, al no tener los medios para lidiar con la corrupción de la burocracia y los candados del estado, han descendido a las catacumbas de la informalidad para zafarse de permisos, mordidas, licencias, inspecciones, regulaciones.

Si esos pobres, al huir de la rapacidad de la burocracia y actuando en los subterráneos, han sido capaces de crear esa riqueza, Presidente Peña Nieto, imagínese lo que podrían hacer en un ambiente de libertad y seguridad.

Le propongo un experimento Presidente, establecer una ciudad libre, estilo Hong Kong, en la región más paupérrima del país y le aseguro que, al ver los resultados, usted mismo las empezaría a promover por todo el territorio nacional.

Sí, vamos dándole de comer al hambriento, pero también hay otros hambrientos, los hambrientos de libertad. Vamos dándoselas Presidente, para lavar esa vergüenza de tener un país donde su gente ni siquiera puede comer.

Nota del Editor

Sobre el tema del combate al hambre en México, véase Falla la Unitalla para el error estatégico de los combates contra la pobreza que salen de los gobiernos.

La idea de Valenzuela y de Kaiser puede ser mal entendida por quien la vea como riqueza producida por el pobre que es expropiada por el rico. Es decir, el trabajador produce la riqueza y el patrón es el que se la quita. Es un defecto de la exposición liberal de este tipo.

Al decir que el trabajador/pobre es capaz de salir adelante con su esfuerzo y capacidad, un marxista más o menos conocedor dirá que eso es sabido, pero que el problema está en el sistema que quita el producto de su trabajo y lo da al explotador. Creo es es necesario corregir esa mala interpretación cuando se use la idea de los autores, los que obviamente no quieren decir eso.

No es que el capitalista rico explote al trabajador pobre, es que el gobierno impide que el pobre trabaje por su cuenta o como trabajador para otro. No es explotación del pobre, es obstaculización del trabajo de todos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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