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Pobreza: Su Medición
Selección de ContraPeso.info
1 febrero 2013
Sección: PROSPERIDAD, Sección: AmaYi
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El tema es un favorito de la política y motivante último de las más loadas acciones gubernamentales, anunciadas en los más ruidosos discursos. Es el tema de la pobreza, uno muy usado que, por supuesto, todos miden e interpretan a su conveniencia. Y lo peor, piensan que es algo simple y sin complicaciones. No lo es.

Niemietz aporta una gran idea en este terreno y lo hace al complicarlo correctamente. Más aún, dependiendo de la definición aceptada y de la medición usada, variarán drásticamente las soluciones propuestas.

La idea fue encontrada en Niemietz, K. (2011). A New Understanding of Poverty: Poverty Measurement and Policy Implications (Research Monograph). Inst of Economic Affairs.

El primer punto de Kristian Niemietz parece obvio. No lo es, al contrario. Lo que se piensa de la pobreza depende de cómo se defina y se mida. La pobreza no es una noción simple, al contrario.

Los remedios contra la pobreza y su evolución en el tiempo, son determinados en buena parte por la definición que se acepte de la pobreza y su forma de medirse. No es son detalles técnicos. De estos criterios dependerán decisiones graves de política.

Con ese llamado a la prudencia, las partes introductorias del libro contiene algunos de sus principales conceptos.

La mayoría de las medidas de pobreza empleadas en la actualidad son del tipo relativo. Su esencia es medir la pobreza en relación a la situación de otros. En este tipo de medidas, es pobre quien tiene un ingreso menor al de otros, en una proporción predeterminada.

El otro tipo de medición de pobreza es el fijo y la mide en términos absolutos contra un estándar predeterminado. Por ejemplo, dos dólares diarios. La medición relativa, por su lado, podrá definir al pobre de otra manera, por ejemplo, como todo el que gana menos del 60% de la mediana nacional de ingreso.

La selección de la medición no es un asunto menor. Usando mediciones relativas es posible encontrar una situación paradójica: será factible tener una elevación de la pobreza a pesar de que todos en la sociedad eleven su bienestar.

Todas las mediciones de pobreza tienen fallas. El autor se refiere a inexactitudes en las respuestas de las personas, que tienden a responder por debajo de lo real, a las fluctuaciones en el tiempo, a las diferencias de accesos a beneficios no monetarios, a las diferencias regionales.

Las mediciones de la pobreza, basadas en ingresos, muestran una historia diferente a la de las mediciones basadas en gastos.

Más aún, las mediciones de pobreza, sean relativas o absolutas, colocan indebidamente su atención en políticas dirigidas a remediar los ingresos del extremo inferior de la distribución del ingreso. Es decir, conciben a la solución de la pobreza como uno de elevación de ingreso, olvidando otras medidas posibles, como abaratamiento de precios cancelando restricciones a la producción.

Los estudios demuestran que existe un amplio desacuerdo en la definición de qué es pobreza, cuando se piensa en ella en abstracto. Inquiriendo más en concreto, hay más acuerdo, al verla como la situación en la que no se tiene lo suficiente como para llevar una vida decente.

Una medida aceptable de pobreza, por tanto, debería cuantificar la capacidad de comprar bienes y servicios que, en gran consenso, se crea que son necesarios para tener esa vida decente.

Pero el punto central se mantiene. Medidas fallidas de la pobreza llevarán a fracasos en las políticas económicas que intenten remediarla. Por el contrario, una medida aceptable de pobreza deberá apuntar a políticas económicas como reformas fiscales y simplificación de programas de ayuda.

Las más importantes reformas serían, sin embargo, las basadas en la liberalización económica que faciliten y abaraten la producción. Niemietz, que basa la mayor parte de su libro en datos del Reino Unido, menciona en específico la liberalización del uso de suelo, que daría movilidad al trabajo y abarataría las casas.

Otra idea digna de destacar, es el fenómeno de dos etapas en la comprensión de la pobreza.

En la primera etapa, debido a su forma de medición y definición, el consenso era directo: la pobreza está disminuyendo y se está cerca de su desaparición final. El problema habrá sido resuelto. Fue eso lo que se pensaba en los años 60 en el Reino Unido.

En la segunda etapa, la percepción cambió: la pobreza no ha desaparecido, sigue existiendo y es un problema serio. Esto se debió a un cambio en la forma de definir y medir a la pobreza. La realidad era la misma, pero se evaluaba de maneras distintas.

Un gran problema es que ambas y diferentes mediciones son reportadas de la misma manera, como si no hubiese diferencia entre ellas. Simplemente se dice que el número de personas pobres es de tantos millones, sin aclarar nada más. Pocas veces se aclara que la medición usual de pobreza en el número de personas que ganan menos de cierta proporción de la mediana del ingreso.

En parte, lo anterior es causa de situaciones que son engañosas. Las mediciones de pobreza en países desarrollados suelen ser de tipo relativo, mientras que las de países en desarrollo suelen ser absolutas. De aquí que pueda tenerse una misma proporción de pobres en dos países con muy distinto nivel de desarrollo.

La gran idea de Niemietz es haber logrado un estudio que permite ver los detalles finos y las consecuencias graves que se tienen en el estudio de la pobreza. La manera en la que ella es medida y definida tendrá efectos serios en las políticas económicas. No es un asunto trivial.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección AmaYi de ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





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