¿Qué es soberanía popular? La definición de un concepto político que hace a las personas libres capaces de gobernarse a sí mismas. Y, por eso, reclama, autonomía territorial.

Introducción

Es frecuente escuchar la idea de soberanía —a la que suele añadírsele un calificativo, el de “popular”. Y también ser usada en frases como “la soberanía radica el el pueblo”.

Su idea básica es simple:

«Principio por el que todos los poderes soberanos del Estado residen en el pueblo y se manifiestan en el ejercicio del poder constituyente. Elemento integrante y esencial del Estado de Derecho». enciclopedia-juridica.biz14.com

Tiene gran importancia porque es el «Principio teórico en el que se basan todas las concepciones de la democracia y que hoy tiene aceptación prácticamente universal como fuente de todo poder y autoridad».

Soberanía popular, sus elementos

Una idea política

La definición de soberanía popular es necesariamente política. Nace y se aplica en ese terreno en el que se mueve y en el que pretende establecer el concepto central de autonomía e independencia.

Origen liberal

La soberanía es una idea que propone una causa de libertad propia —de encontrarse libre del control y de la influencia de otros.

Soberanía

Esta es la esencia de la palabra soberanía popular. Su primer componente.

Las palabras asociadas con independencia, emancipación, libertad, autonomía. Sus contrarias: subordinación, sujeción, supeditación, sumisión.

Territorialidad

La soberanía popular se mueve en una esfera geográfica. Es la que establece que dentro de ese territorio donde existe una entidad independiente y libre. Una que no responde ante quienes están fuera de esa área.

Popular

Contesta ella la pregunta de la fuente de la que surge esa soberanía. Responde que sale de las personas mismas que habitan ese territorio.

Ellas tienen, por causa de esa soberanía, la capacidad o el derecho para regirse a sí mismas. Es una concepción de auto-gobierno.

¿Quiénes exactamente?

La pregunta que surge de inmediato es cuáles de esas personas poseen ese poder soberano en ese territorio. A ella se ha dado dos tipos de respuesta.

Una es la que asigna la soberanía a una persona o grupo de ellas, las que tienen entonces el poder de gobernar.

La otra afirma que la soberanía es popular. Es decir, la tienen quienes viven dentro del territorio, todos ellos, sin importar quiénes son. Es el pueblo.

Democracia, legitimidad y soberanía popular

La soberanía popular, por tanto, es una solución al problema de determinar la fuente de la autonomía de gobierno en un territorio.

Afirma que la fuente de legitimidad se encuentra en las personas que allí viven.

Podría haber y hubo otras respuestas, como la de un origen divino que posee un monarca, o cualquier otra fuente en la que pueda pensarse.

La soberanía popular es la hipótesis que sostiene a la democracia. Por ella los habitantes de un territorio eligen a sus gobernantes y tienen el poder de cambiar de gobierno cuando así lo quieran.

La soberanía popular tiene una conexión directa con esa palabra de uso común en política, la “legitimidad”. Ella describe una situación que está conforme a la soberanía, la de un gobierno legítimo: el elegido de acuerdo con los mandatos legales, generalmente por medio de votos en una elección.

Ciudadanos también soberanos

La idea de que las personas son quienes poseen la soberanía y la ejercitan eligiendo gobernantes y participando en asuntos políticos, a su vez, supone algo pocas veces considerado.

Las personas son también libres e independientes, además de tener la capacidad suficiente como para elegir gobernantes, evaluar su desempeño y seleccionar a otro gobierno. Son capaces de auto-gobernarse.

Es decir, la idea que hace sólida a la soberanía popular es una noción sobre el ser humano, al que por necesidad considera libre y capaz de ser autónomo e independiente por sí mismo.

Esta noción sobre el ser humano tiene orígenes que se remontan muchos siglos atrás, a las ideas judías, griegas, cristianas y romanas.

Soberanía popular y acuerdos comunes

Otro de los elementos «escondidos» de la soberanía popular es la noción de la necesidad de un acuerdo entre las personas.

Un acuerdo central por el que ellas ceden a sus gobiernos parte de su soberanía/libertad personal a cambio de las ventajas de un gobierno. El que tiene los deberes de la protección del ciudadano y de sus propiedades, dentro de un sistema político de derecho.

Más la habilidad y capacidad de los ciudadanos para dirimir, negociar y solucionar desacuerdos de manera pacífica.

Soberanía popular, el riesgo mesiánico

La soberanía popular contiene un peligro que puede llevarle a su anulación.

Sucede cuando una o más personas se erigen creyendo ser los intérpretes de la población en total —y con ello se apropian de la soberanía.

De esta manera llegan a ser ellos los únicos con poder real para gobernar. Esto contradice totalmente a la soberanía popular. Ella es en última instancia la capacidad para auto-gobernarse.

Concluyendo

Finalmente, el asunto más complicado de la soberanía se encuentra en su hipótesis acerca de las personas dentro del territorio que reclama la soberanía de su gobierno.

¿Están todas ellas preparadas realmente para vivir dentro de un régimen de libertades que les permitiría elegir a sus propios gobernantes?

Y una cosa más…

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Electorado.

[La columna fue revisada en 2019-07]