Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Qué es Tolerancia?
Eduardo García Gaspar
21 octubre 2013
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión, Y MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en:


La siguiente columna requiere tolerancia del lector.

La tolerancia necesaria para aceptar una crítica de la tolerancia misma.

Sí, la columna pide tolerancia para la exposición de precisiones que no están de acuerdo con lo que usualmente se supone que la tolerancia exige.

Peor aún, se suplica tolerancia por el uso de un lenguaje claro y directo, sin expresiones políticamente correctas. Una vez aclarado esto, lo primero que debe hacerse es definir tolerancia.

Uso la definición de J. Budziszewski :

“Tolerancia es la sabiduría de saber qué cosas deben soportarse y cuándo, por qué y hasta qué punto soportarlas —y la disposición acordada para actuar con esa sabiduría”.

Es una buena definición porque aclara que tolerancia es soportar cosas con las que no se está de acuerdo. La mera acción de tolerar lleva dentro de así misma una manifestación de desacuerdo con eso que se tolera.

La prostitución, por ejemplo, se tolera, es decir se reprueba, pero no se prohibe por las consecuencias que esa prohibición acarrea. Igual que el juego.

Eso muestra la naturaleza de la tolerancia, que implica soportar algo negativo porque el no hacerlo traería consecuencias peores. Para el religioso, por ejemplo, el ateísmo es reprobable, pero debe ser tolerado porque no hacerlo tendría consecuencias muy malas al afectar libertades.

Igual con la libertad de expresión, que da origen a situaciones reprobables, como la difusión de opiniones malas y falsas, pero que deben tolerarse por el efecto neto que tiene esa libertad.

Sin embargo, hay ocasiones en la que la tolerancia no resulta conveniente, como cuando se juzga a un criminal. Sería absurdo pedir ser tolerante ante un asesinato, por ejemplo.

Es decir, hay cosas que deben tolerarse y cosas que no. Distinguir entre ellas es parte de la sabiduría del ser tolerante. No es fácil diferenciarlas y menos aún cuando la ocasión influye. Habrá momentos en que una misma cosa reprobable mande ser tolerante, pero en otros momentos no.

Lo anterior nos lleva a ciertos principios que iluminan a la tolerancia bien entendida.

La primera, con la que muchos estarán en desacuerdo, es que tener creencias y convicciones no significa ser intolerante. Simplemente quiere decir eso, que se tienen creencias y convicciones. Si alguien acusa a otro de ser intolerante por esta razón, comete una falta.

La falta de definir como tolerante a quienes no tienen opinión alguna, ni convicciones, ni creencias firmes… excepto la de quien dice que el otro es intolerante. No tiene sentido. Ni lógica. Pero hay más.

Tener creencias y convicciones no justifica la violencia, ni los insultos, ni las agresiones cuando se afirma que la opinión del otro es errónea. Es decir, exponer una crítica a la opinión de otros no es intolerancia en sí misma, a menos que se haga de forma incivilizada.

Insisto en el punto de que afirmar que otras opiniones son equivocadas no es un acto de intolerancia. No necesariamente.

Si se es soez, vulgar y violento, al expresar el desacuerdo, podría ser eso algo intolerante. Pero si se expresan razones de manera amable y educada, no puede haber intolerancia.

Expresar un juicio moral no implica una acción intolerante. Quien acusa a otro de intolerante, también está expresando un juicio moral.

El punto central, sin embargo, es eso que dice Budziszewski sobre la tolerancia como una sabiduría que distingue porqué, cuándo, qué y hasta qué punto tolerar.

Y eso presenta dos riesgos, el de excederse en la tolerancia, y el de quedarse corto. Ser demasiado tolerante o muy poco tolerante.

Finalmente, el problema de nuestros tiempos parece ser la confusión muy generalizada de acusar de intolerante a cualquier que no aprueba y no está de acuerdo con alguna opinión. Y esto es una distorsión ocasionada por la mentalidad de lo políticamente correcto y del relativismo.

Post Scriptum

La definición esta en Budziszewski, J. (2004). Ask Me Anything: Provocative Answers for College Students. NavPress, pp. 95 y ss.

Un claro caso de equivocación es la definición que dice que la tolerancia “Ya no es permitir un mal sino aceptar puntos de vista diferentes y legítimos”. No, la tolerancia es exactamente permitir un mal porque el no permitirlo crearía peores males. No significa aceptar otros puntos de vista en el sentido de creerlos ciertos, pero sí la cortesía de escucharlos y tratar de entenderlos. Tolerar no es aceptar, son dos palabras que no significan lo mismo. No son sinónimas.

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