Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Religión y Estado de Bienestar
Eduardo García Gaspar
6 febrero 2013
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Recibí el comentario de un lector que contiene algunos elementos interesantes. Me pareció digno de ver con cierta profundidad.

Comienza el comentario con esta aseveración:

“Dices que la libertad humana choca de frente contra la noción del Estado de Bienestar, porque éste pretende sustituir las decisiones propias con las del gobierno, lo que significa quitar libertades y eso es alienar nuestra naturaleza”.

Es correcto. Eso es lo que sostengo y he escrito muchas veces. El Estado de Bienestar limita libertades y anula iniciativas propias de la naturaleza humana. Lo hace utilizando su poder. De eso derivo una conclusión clara: el Estado de Bienestar está en contra de la naturaleza humana.

La cosa se pone interesante por lo que el lector anota a continuación:

“Bien ¿No sucede lo mismo con tu dios (con minúscula, porque no considero a tu dios como el único ni el mejor, y si ese dios está en desacuerdo, que venga y me lo diga) y con tu Iglesia Católica y otras religiones? ¿No son tu dios y las religiones como ese Estado de Bienestar?”

La idea es curiosa. Jamás la había leído ni escuchado. Es claro que se trata de una comparación entre el Estado de Bienestar por un lado y Dios o el Catolicismo o las religiones en general por el otro, sosteniendo que son iguales. Los comentarios negativos sobre Dios no añaden nada de valor al argumento central.

¿Por qué son iguales las religiones y el Estado de Bienestar? Según el comentario recibido, lo son por una razón central:

“¿Porque [sic] ese dios y esas religiones siguen considerando mentalmente inmadura a la raza humana y la somete por medio de los 10 mandamientos y demás normas, leyes y regulaciones religiosas y morales inventadas por el mismo hombre?”

La razón es, en otras palabras, que las religiones y el Estado de Bienestar coinciden en creer que las personas somos lo suficientemente inmaduras como para necesitar reglas de comportamiento. Si entiendo bien lo dicho en el comentario, el hecho de emitir reglas de conducta es suficiente como para concluir que la raza humana es inmadura.

Lo siento, pero el razonamiento no se sostiene. Significaría que cualquiera que emita o crea en reglas de conducta piensa que las personas son débiles o inmaduras, lo que haría que cualquier tipo de gobierno, sea de Bienestar o no, consideraría a las personas lo suficientemente inmaduras como para imponerles esas reglas.

Incluso, si se sigue el razonamiento del comentario, la Ética de Aristóteles sería igual al Estado de Bienestar porque propone reglas, principios y normas de conducta. No es una argumentación lógica porque tener normas de conducta no es la característica esencial del Estado de Bienestar.

Sigue en el comentario recibido otra parte que muestra más claramente la naturaleza de las ideas que en él se defienden:

“¿Acaso la humanidad no puede vivir sin la idea de un dios y sin la idea de las religiones? La respuesta es sí, habemos [sic] una minoría que hemos decidido no vivir bajo el sometimiento de ese Estado de Bienestar llamado dios y las religiones. Es posible, es cierto y es real”.

Por supuesto, las personas pueden vivir sin religión. El autor del comentario es claramente uno que vive de esa manera, según se intuye en su escrito. Pero eso no significa que no viva sin normas y sin principios de conducta, las que necesita sin remedio (y lo que le haría ser igual al Estado de Bienestar que critica, o peor aún a las religiones que ataca).

Puede ya verse el error en el razonamiento que contiene el comentario. Cree que la esencia del Estado de Bienestar es contener normas de conducta y que es también la esencia de la religión el tener normas de conducta. Con una misma esencia, concluye, las dos son iguales y se oponen, por tanto, al ejercicio de la libertad humana.

El problema es que el tener normas de conducta no es la esencia del Estado de Bienestar ni la esencia de la religión (hablo del Catolicismo). El Estado de Bienestar en un sistema político que sustituye decisiones personales que toma el gobierno con la idea de hacer felices a los ciudadanos. El Catolicismo tiene como esencia la creencia en Jesucristo y la posibilidad de vivir con Él la vida siguiente si uno decide intentarlo.

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Termina el comentario con interrogantes que desmerecen la idea original que planteó:

“¿Por qué tú vives sometido a ese dios y a las religiones? ¿Por qué le temes a tu libre albedrío de vivir sin ellos? ¿Porque así te programaron mentalmente desde niño, cuando no tenías la capacidad de decidir por ti mismo? ¿Porque eres viejo y le temes a la muerte y eso te produce incertidumbre existencial?”

Suponiendo que yo viva de acuerdo con el Catolicismo, en el comentario se afirman tres posibilidades que explicarían mi decisión.

• Porque “temo mi libertad”. De cierta manera sí temo a mi libertad, en el sentido de respetarla y amarla, de querer defender mi libertad y la del resto. La libertad es algo difícil, duro, con serias consecuencias.

• Porque me “programaron desde la infancia”. Este motivo llega a un ad hominem sin sentido que podría volverse sobre sí mismo en contra del autor del comentario: tal vez fue él quien resultó programado desde niño en sus actuales creencias cuando no sabía pensar ni razonar.

Y si me conociera, quien eso ha escrito verá que ha escrito una falsedad.

• Porque “en la vejez la muerte me produce inquietud”. Este motivo es curioso porque no creo que sean pocos quienes temen a la muerte, sean religiosos o no. Por supuesto que la muerte produce inquietud y tener este sentimiento no lleva a la conclusión necesaria de ser un esclavo de las religiones.

Post Scriptum

Creo que es imposible escapar a la existencia de normas o reglas de conducta. En lo anterior, el comentario ataca las reglas creadas por las religiones y defiende las reglas establecidas por la persona misma. Sea lo que sea, existen reglas y ellas serán diferentes en sus contenidos, justificaciones y origen, pero no dejarán de existir.

En cuanto a la posibilidad de vivir sin religión, el historiador Paul Johnson trató esa posibilidad. Sobre esa posibilidad, me uno más a Tocqueville cuando escribió que vivir en libertad y sin religión es casi imposible.

 

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Religión y Estado de Bienestar”
  1. Crisbio Dijo:

    El argumento referente al “libre albeldrío” de quien le escribió no se sostiene por el simple hecho de que la religión (en mi caso la Católica) no condena al libre albeldrío, Dios creó al ser humano con libre albeldrío. El pecado original es el creer que uno es capaz de saber la diferencia entre lo bueno y lo malo, entre lo que le conviene y no le conviene, entre verdad y mentira; eso sólo Dios, en su infinita sabiduría lo sabe. Para eso nos dejó sus mandamientos y a su Iglesia, para que fuesen una guía a seguir por todos nosotros.

    Y quien le escribió obviamente tuvo que haber aprendido la diferencia entre lo bueno y lo malo de alguna parte (ejemplo: de sus padres), de lo contrario no podría haber aplicado su “libre albeldrío” para decidir. Si se le hubiese dejado a la interperie y sin ninguna clase de guía es muy poco probable que hubiese podido desarrollar su “libre albeldrío” de manera correcta (e incluso ahora es probable que no lo haya hecho).

    Como se ha mencionado muchas veces incluso en éste sitio. Sí, la libertad es muy importante, pero ésta tiene límites, si no los tuviese nuestra “libertad” no sería muy diferente de la “libertad” que tienen los animales salvajes de actuar como actúan.





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