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Selección de ContraPeso.info
24 mayo 2013
Sección: DERECHOS, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Francisco Rodríguez Barragán. Agradecemos a Análisis Digital el amable permiso de publicación. El autor es Licenciado en Geografía, Historia y Derecho.

La idea central del escrito está bien expresada en el título original de la columna, “Los que no salimos a la calle a gritar somos más. Aunque la columna se refiere a España, el fenómeno es universal.

Me gustaría creer que las personas que se manifiestan, que protestan, que hacen huelgas, están movidos por el deseo de construir una sociedad mejor, más justa, más solidaria, respetuosa siempre del bien común y de los derechos de los demás, pero me temo que no es así.

Las imágenes que nos ofrecen los telediarios hablan de otra cosa.

Cada grupo que enarbola una pancarta y corea un eslogan, no percibo que se preocupe de otra cosa que no sean sus propios intereses, que reclaman de malos modos, sin importarles lo más mínimo vulnerar de los derechos de los demás.

No hablemos de las bandas de revoltosos con los rostros tapados que se dedican al vandalismo, destrozando el mobiliario urbano, pintorreando las fachadas con sus horribles grafitis, quemando contenedores de basura, o apedreando y provocando a la policía, para acusarlos de represivos.

Minorías de agitadores, pertenecientes a los colectivos que han visto recortados sus sueldos o ampliada su jornada de presencia en el trabajo, aprovechan la protesta para imponer y difundir sus ideas desfasadamente revolucionarias.

En el sector de la enseñanza, que tiene tan pocas cosas de enorgullecerse, hay quienes manipulan descaradamente a los alumnos y a sus padres. En lugar de educar para la libertad, la responsabilidad, el esfuerzo y el mérito, buscan secuaces ideológicos.

En la sanidad hay CCAA [comunidades autonómicas] en las que se protesta por medidas que hace tiempo se pusieron en marcha con éxito en otras CCAA, pero se alimenta el descontento, no en beneficio de los pacientes, sino contra el gobierno.

Las huelgas en los medios de transporte o la ocupación de los espacios públicos me parecen acciones radicalmente vituperables por la agresión que reciben los demás ciudadanos.

Si escuchamos a los políticos, todos parecen estar muy interesados en el bienestar de los ciudadanos e hilvanan discursos bastante vacíos, como si a fuerza de palabras pudieran añadir un codo a su estatura. Alguien dijo que un estadista actúa pensando en las próximas generaciones, el que no lo es actúa pensando en las próximas elecciones.

Quisiera creer que hablan movidos por conseguir el bien común, pero se les nota que están pensando en las próximas elecciones. Quisiera creer que dicen la verdad, pero es “su verdad” lo que airean, no una verdad que pueda ser compartida por todos y en la que asentar de forma justa nuestra convivencia.

Todas las movilizaciones se cuantifican por el número de seguidores. Nunca hay coincidencia entre lo que dicen los organizadores y la policía, pero es igual: por muchos que salgan a la calle con camisetas de colores, pitos y pancartas, los que no vamos a tales algaradas somos más, muchos más.

Tampoco debemos olvidar que las cosas no son verdad o mentira, justas o injustas, porque lo diga la mayoría. Los acuerdos por mayoría sirven para decidir en senados, parlamentos, comunidades de propietarios o juntas de accionistas, sin que garanticen nunca que sea lo mejor para todos.

De los líderes ocasionales que se creen algo por armar ruido, salir en la tele y agitar las redes sociales, ya habrá lugar de comentar, como de los bancos y las destrozadas cajas de ahorro y sus obras sociales.

Nota del Editor

La observación de F. Rodríguez Barragán casi puede ser asentada como una ley social: no importa de qué tamaño es una marcha de protesta, los que no participan en ella son siempre muchos más.

Y es posible incluso exponer otra ley: quienes protestan en las calles defiende causas de su grupo, no del bienestar general.

Otra posible ley: a las marchas de protesta se añaden siempre defensas de escuelas e ideologías, que casi siempre defienden ideas socialistas.

Véase, por ejemplo, Espartaco al Revés. También, Gobierno Por Marchas, donde se dice que “una marcha de cien mil personas puede influir en una decisión grave a pesar de ser el 0.001 por ciento de la población [mexicana]”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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