Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Tasas Ficticias Son Censura
Eduardo García Gaspar
23 octubre 2013
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La noticia fue normal. Otro caso de autoridades tratando de resolver problemas.

Y usando métodos cuestionables. No fue un caso aislado. Es la forma acostumbrada de hacerlo.

Lo reportó El Horizonte de la manera siguiente (15 octubre 2013):

“Apenas el 6 de septiembre, Banxico redujo sorpresivamente su tasa de interés referencial a 3.75% desde 4.0% en busca de impulsar la economía [mexicana] golpeada por la reducción en el gasto del Gobierno y por una menor demanda de bienes desde Estados Unidos”.

En otras palabras, eso es abaratar el costo del financiamiento por medio de una orden de un banco central. Más o menos equivalente a decretar, por parte de una autoridad, que los cuerpos atraídos por la gravedad caerán a menor velocidad para evitar muertes por caídas.

El mismo gobernador del Banco de México lo dijo:

“Si se nos abren algunos espacios, como por ejemplo, bajar la tasa de referencia, esa oportunidad la tenemos que aprovechar”.

Es parte de los usos y costumbres de nuestros tiempos eso de manejar la tasa de interés de forma que ella altere la conducta de la gente. Al reducirse las tasas de interés, el dinero se vuelve más barato y se tiene un incentivo para contratar créditos e invertir. Hacer esto, se supone, logrará una mejoría en la actividad económica.

No es el único caso. Sucede en todas partes. Más aún, tienen partidarios sólidos entre hombres de negocios que, por supuesto, desean tener créditos más baratos.

La mentalidad general que esto justifica sostiene que la conducta económica de las personas puede ser alterada por medio de inventivos económicos, como esa reducción de tasas.

Por supuesto que nuestra conducta se altera por parte de los incentivos que percibimos. No hace mucho, por ejemplo, compré varias botellas de tequila porque tenían el 25% de rebaja. Sin ese descuento, hubiera comprado una. En cambio, el incentivo me movió a decidir comprar cuatro.

Más o menos lo mismo con las tasas de interés. Si ellas son bajas, eso creará más demanda de créditos. No hay duda y, más aún, en lo general eso logrará un cierto dinamismo en la economía (aunque sin garantía de que suceda).

Pero el asunto de fondo es bastante más que económico, es filosófico. ¿Puede crearse una nueva realidad?

No es difícil de explicar. Bajo las circunstancias reales de disponibilidad de dinero, créditos, expectativas económicas y demás, se tendría una seria variada de tasas de interés, a las que en conjunto podemos llamar Tr (tasas reales): las creadas por las condiciones existentes de la economía y que se formarían en un mercado crediticio espontáneo.

Pero puede suceder y sucede que las Tr resulten elevadas, por la razón que sea, como escasez de oferta crediticia, percepción de riesgos económicos. Y, para reducir las tasas, el banco central, ordena una nueva tasa a la que podemos llamar Tf, (tasa ficticia). El punto central es que la Tr es distinta a la Tf, una es real, la otra es artificial.

Y, por supuesto, se crea una situación lógica: la economía funcionará sobre una ficción, algo que no corresponde a la realidad. El que las decisiones tomadas teniendo como base a una ficción sean erróneas, es algo inevitable. Por ejemplo, la Tf, siendo menor, hará creer que son redituables proyectos que no lo serían si se considerara la tasa Tr.

No es complicado de entender. Es como si se decretara que el agua hierve a los 200 grados y no a los 100. Todo lo que se haga creyendo eso estará equivocado. Lo mismo que decretar que la capacidad de una turbina de avión es el doble de la real.

O, visto de otra manera, se trata de una forma de censura informativa.

La tasa real, la Tr, es ocultada por la autoridad, con otra información, la Tf. Imagine que hay un desastre natural y que la cantidad real de muertos es de 1,000; pero la autoridad sustituye esa cifra con otra, de 500. Es decir, la manipulación de precios por parte de los gobiernos, es una censura informativa que lleva a decisiones equivocadas.

Una economía sana no puede funcionar correctamente usando información ficticia. Tarde o temprano, la realidad cobrará su factura, es decir, habrá una crisis: el boom económico logrado por la ficción se destruirá y la situación será peor que la original.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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