Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Mundo Loco, Loco
Eduardo García Gaspar
24 mayo 2013
Sección: ECONOMIA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Tiene su gracia el cambio. Una chispa en su fondo. Puede ella verse con facilidad.

Basta mirar las cosas por el lado correcto. Todo puede ser mejor explicado comenzando por el principio.

Hubo un tiempo no muy lejano en el que se alababan virtudes con el ahorro, el trabajo, la disciplina, el esfuerzo.

Si alguien en esos tiempos gastaba más de lo que tenía, se le veía con malos ojos. Se decía que debía ser mas disciplinado. Que debía hacer sacrificios.

La prodigalidad no se veía bien. Los logros personales eran producto del esfuerzo propio, como la abstención de consumo para ahorrar.

En otras palabras, el tener déficits en la casa era algo reprobable. Y lo sigue siendo. Se ve con reprobación a quienes gastan irresponsablemente más de lo que tienen.

Esto tiene sentido en todas partes en todos lugares, sin excepciones. Lo que nos lleva a un fenómeno por demás curioso, el del déficit gubernamental.

Es francamente llamativo que sea en la política donde la realidad se invierte, como en el mundo bizarro de Superman. En política, por lo visto en muchas partes, desde EEUU hasta Venezuela y desde España hasta Grecia, lo reprobable es la austeridad, la prudencia, el ser previsor. Y lo deseable es gastar de más, tener déficits.

Es como mudarse a una dimensión desconocida en la que todo está al revés, en la que las virtudes son vicios y los vicios son virtudes. Un mundo en el que lo mejor es la imprudencia, la insensatez, el desacierto.

Un mundo en el que es bueno gastar lo que no se tiene, consumir lo que no se ha producido.

Tenemos entonces esa llamativa situación.

Para un individuo normal, es positiva la prudencia, la discreción, la moderación, el equilibrio. Pero por alguna razón que se es clara, resulta que para un gobierno es positivo ser imprudente, desenfrenado, desequilibrado. Para una persona normal gastar más de lo que se tiene es algo tonto, pero para un gobierno resulta que gastar lo que no tiene es algo admirable.

Sigamos siendo razonables. Los déficits públicos no pueden ser considerados benéficos. Tienen consecuencias serias.

Entre ellas, el imponer impuestos a generaciones siguientes, algo como pasar el pago de deudas nuestras a hijos y nietos. Tienen también un efecto de reducir el ahorro del país y, por consiguiente, de alterar las inversiones, que son las que generan capital y empleo.

Es, vista de otro modo, una pérdida del sentido común, quizá la más grande bobada de nuestros tiempos en el terreno de la Economía. Tratar de explicar las razones por las que gastar de más es bueno para un gobierno y malo para una persona, tiene que ser una de las cosas más interesantes que escuchar.

Haca ya años, cuando daba clases a alumnos universitarios, expliqué las crisis financieras de gobiernos como fiestas en las que el consumo de alcohol pone felices a todos. Después de cierto tiempo, cuando comienza a llegar la resaca, ella puede posponerse trayendo más bebidas, y más y más, hasta que llega el punto en el que no pueden conseguirse… y la resaca será mayor.

Simplemente no se puede financiar la prosperidad mediante déficits gubernamentales, porque ellos causan distorsiones en la economía y desorientan al inversionista que actúa dentro de un mundo ficticio.

Y ese mundo ficticio es precisamente el que se quiere conservar a toda costa: es por lo que pelean en Grecia, en España, en EEUU, en Italia cuando hablan de lo odioso de la austeridad (eso que antes era una virtud).

En resumen, la realidad es fascinante. Algo sucedió en nuestro mundo, algo fantástico e inexplicable, que invirtió los planos de la lógica y ha hecho creer que es un deber del gobierno gastar lo que no tiene. Un deber social, de responsabilidad nacional. Una obligación irrenunciable.

Vea usted que al final de cuentas las marchas en las calle de tantas partes del mundo protestan en contra de la prudencia, de la responsabilidad y la moderación. Es como si el mundo se hubiera vuelto loco, loco.

“Decenas de miles de personas ha salido a las calles de Roma este sábado contra las políticas del reciente Gobierno italiano y exigieron al nuevo primer ministro, Enrico Letta, que abandone las medidas de austeridad y se concentre en crear empleos para sacar al país de la recesión en el que se encuentra sumido”. Rebelión.org

“Varios centenares de israelíes se manifestaron el sábado por la noche en Tel Aviv y en otras ciudades de Israel (Other OTC: IRLCF – noticias) para protestar contra las medidas de austeridad previstas por el gobierno, según algunos testigos y medios locales”. Yahoo.com

“Las políticas de austeridad están “sangrando” a España para intentar que recupere la salud, medicina que podría resultar fatal según el profesor Robert Skidelsky, que acaba de publicar en castellano “la biografía definitiva del economista más influyente de nuestro tiempo”: John Maynard Keynes”. 20minutos.es

“Portugal se suma al frente europeo contra la austeridad alemana” Sistema Bolivariano de Comunicación e Información.

“La izquierda más radical de Francia mostró este domingo sus fuerzas en una manifestación en París en la que pidió el final de la austeridad y un giro progresista a la política”.Cubadebate.cu

Post Scriptum

El hecho que parece ser desconocido en este tema es el de la escasez de recursos. Ya que existe escasez, no hay otra posibilidad que manejar los recursos con responsabilidad y cuidado. Con austeridad y moderación.

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Finanzas Públicas.

Véase Cinco Siglos Igual, para entender que no es la primera vez que los gobienros hacen esto.

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