Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Virtudes: Impacto Material
Leonardo Girondella Mora
14 febrero 2013
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Ha sido dicho que sería una realidad muy rara si lo que se conoce como virtudes no produjeran buenos resultados prácticos —que no crearan riqueza material no sólo espiritual.

Por ejemplo en Visión Renovada de la Sociedad, M. Novak escribe que

“Sería extraño que las virtudes recomendadas por el Creador fuesen enteramente inconsistentes con las leyes de la Creación… Es difícil que la virtud no produzca frutos materiales cuando se dan las condiciones propicias”.

En lo que sigue quiero explorar esta curiosa idea.

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Comienzo por mencionar algunas de las virtudes —sólo para entrar en materia. La lista puede ser interminable: benevolencia, valor, prudencia, castidad, curiosidad, discreción, laboriosidad, fe, honestidad, gratitud, amabilidad, esperanza, amor, humildad, paciencia, tolerancia, sabiduría y muchas otras.

Todas ellas son un rasgo personal, un modo de actuar que es moralmente deseable —facetas de buenas conductas que se consideran ejemplo para todos. La honestidad, por ejemplo, lleva a la persona a actuar con claridad, sin engaños que lleven a fraudes y robos, al contrario. Es lo que hace devolver la billetera a su dueño.

Es un concepto muy usado en el Cristianismo —por ejemplo, con las siete virtudes que señalan sus contrarios, los vicios indeseables:

  • Diligencia contra pereza.
  • Templanza contra gula.
  • Generosidad contra avaricia.
  • Humildad contra la soberbia.
  • Paciencia contra ira.
  • Castidad contra lujuria.
  • Caridad contra envidia.

Están además, las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad —más las virtudes cardinales prudencia, justicia, templanza y fortaleza.

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La idea central del concepto de virtud es una elevación moral de la persona —ella se hace mejor, se eleva espiritualmente siguiendo esas virtudes, como el evitar el exceso de comer y beber por la templanza, o evitando la envidia con el amor al prójimo.

El efecto buscado es la perfección moral y espiritual de la persona que sigue y respeta esas virtudes —es en lo general, una manera de dominar pasiones, vicios que se consideran malas.

Surge entonces el tema central: sería extraño que las virtudes no produjeran también un efecto positivo en lo material, esos “frutos materiales” de los que habla Novak.

¿Tienen las virtudes un efecto positivo en el bienestar material? ¿Produce una sociedad virtuosa más riqueza que una que no lo es?

Hay dos respuestas posibles.

• La de Novak y otros que piensan como él: sí, las virtudes sí tienen un impacto positivo en lo material y que es adicional al efecto espiritual —sería algo extraño que no produjeran bien material.

Para entender esto hay que recurrir un poco al consecuencialismo moral —por ejemplo, viendo que la templanza al comer evita problemas de obesidad y salud, que la generosidad y la caridad ayudan a quienes necesitan socorro, que la laboriosidad eleva la productividad.

En una sociedad honesta se sufre menos corrupción —donde hay respeto por los demás se tiene menos criminalidad. Todo esto es una fuerza que aumenta la calidad de vida y reduce costos de producción. Es el examen de los efectos que tiene una conducta virtuosa.

• La otra respuesta va en el sentido contrario y, aunque no es abierta y explícita, existe en muchos casos que atacan algunas virtudes —como en el caso de la castidad, cuya ausencia produce hijos ilegítimos que nacen en condiciones de menor bienestar y también causa mayor propagación de enfermedades sexuales.

Mi tesis es que no hay una postura clara que niegue la conexión causal entre virtudes y bienestar material, sino un marco mental genérico que desprecia las virtudes sin darse mucho cuenta de lo que ellos causa en lo material.

Por ejemplo, el hedonismo al que lleva el desdén de virtudes como la templanza y la diligencia tiene consecuencias materiales, como el ausentismo laboral, bajos ingresos, menor productividad y demás. Efectos inevitables, pero que no son hechos explícitos en ese desprecio de una vida virtuosa.

El menosprecio que algunos estudiantes hacen del alumno estudioso con buenas calificaciones es un ejemplo de esto que digo —lo mismo que el llamado “bullying” que es es una falta contra la virtud del amor.

Por consecuencia, sostengo, una sociedad en la que se desprecian y son sujeto de burla virtudes como las mencionadas, es una sociedad que progresará materialmente menos que su contraria.

Addendum

Me parece necesario añadir una consideración más, la fuerte tendencia de los tiempo actuales para debilitar a las virtudes: el error de seleccionar una de ellas y darle la mayor importancia, olvidando al resto.

Un ejemplo, la exaltación desmedida de la tolerancia, ignorando al resto de las virtudes es una manera de desdeñarlas y producir efectos materiales indeseables. Las virtudes no son separables ni independientes entre sí.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Virtudes y Vicios. Véase La Prueba del Póquer, por ejemplo, para el caso de la moralidad de los gobernantes.

 

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