Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Bullying: Intimidación Continua
Leonardo Girondella Mora
12 junio 2014
Sección: CRIMEN, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Siguiendo las noticias en México al menos, puede concluirse que el bullying es un problema mayor —de tal intensidad que se ha necesitado la intervención federal en el país.

Ha sido reportado que,

El Gobierno federal destinará este año al menos 172 millones de pesos del Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia para fortalecer el entorno escolar y atajar los casos de bullying (El Norte, 28 mayo 2014).

Esos recursos cubrirán los costos de “actividades formativo-participativas en las escuelas… atención psicológica para niñas y niños [sic] víctimas de bullying, así como capacitación al personal de las escuelas para la identificación y atención de víctimas…” y demás.

Esto es lo que intento examinar en lo que sigue.

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• Primero, no quiero dejar pasar la superficial idea de lo odioso que resulta usar la palabra bullying, como si el español fuese tan pobre que no admitiera traducción.

Bully, en inglés, es el bravucón, peleonero que molesta a otros y abusa de ellos —el que amedrenta e intimida. En este caso se refiere a las conductas en escuelas, en las que ciertos alumnos actúan amedrentando a otros con amenazas de violencia y con frecuencia, violencia real.

Bullying podría ser traducido como intimidación violenta, o algo por el estilo —que deje de usar términos extranjeros.

• Segundo, aunque la referencia usual es la escolar, la intimidación violenta no se limita a escuelas y sucede en otros ambientes, por ejemplo, en el trabajo.

• Tercero, un punto obvio —el de la frecuencia e intensidad del fenómeno. Me parece que ha sido un fenómeno presente siempre en las escuelas, en las que las circunstancias se prestan admirablemente para que los grandes abusen de los chicos.

Sin embargo, a juzgar por los reportajes de los medios, el fenómeno se ha intensificado de tal modo que se han reportado muertes e lesionados serios —una situación que es grave.

• La intimidación violenta puede tener varias formas —como ataques físicos, abuso verbal, amenazas, rumores y molestias. Conductas que tienen que ser continuas para ser consideradas dentro de la categoría.

Una pelea entre dos alumnos, por ejemplo, no podría ser vista como intimidación violenta —pero sí, la conducta de un alumno que sistemáticamente molesta a otros de diversas maneras, el de un grupo que continuamente lo haga.

• Sugiero, adicionalmente, que la intimidación violenta escolar tiene como fuente a un tipo de alumno que la origina y al que pueden sumarse otros por contagio —y que corresponde a una situación personal que es posible identificar logrando detectar focos potenciales dignos de atender previamente.

Esto está relacionado, en buena parte, al contenido educativo que el alumno recibe y que carece de un fuerte contenido moral. El alumno es más adoctrinado en el reclamo de derechos que en la aceptación de responsabilidades.

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Después de identificar los rasgos propios del bullying o intimidación violenta continua, paso a tratar aspectos que considero significativos del problema.

• Las situaciones son locales, ubicadas en lugares concretos, las escuelas donde sucede —y las que por lógica son responsables de atender el problema primero y directamente, sin delegar más allá de ellas.

Son las escuelas, sus profesores, alumnos, directivos y padres, quienes conocen los casos mejor que nadie —lo que los hace cercanos a cada situación, estando en la mejor posición para responder.

La intervención alejada de organismos burocráticos federales, por ejemplo, resulta en una renuncia local real a la responsabilidad que tienen —creando soluciones genéricas basadas en buenas intenciones e ideas abstractas que no solucionarán el problema local.

• Sostengo que la renuncia de la responsabilidad local y cercana es un factor que agrava el problema al posponer soluciones inmediatas —como castigos, denuncias y expulsiones, cuya ausencia se convierte en incentivo a la intimidación violenta escolar.

El burócrata alejado no podrá ir más allá de ofrecer fondos y propuestas abstractas que tengan buenas intenciones generales —pero sin tener la información detallada necesaria para la solución particular.

• La intensidad del problema —confirmada aparentemente por los reportajes en medios— es un indicativo del descuido local del problema, la renuncia a la responsabilidad inmediata cercana y que deja sin atención a cada caso.

Con independencia de estudios, programas y propuestas, los que sin duda son necesarios, mi tesis es la falta de atención local y que ocasiona el llamado a la autoridad lejana gubernamental —un fenómeno muy propio de estos tiempos de llamadas innecesarias a las burocracias.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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