Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Democracia: Sus Hipótesis
Eduardo García Gaspar
24 abril 2014
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La idea es simple. Fácil y sencilla. Todos pueden entenderla. androjo

Pueden incluso repetirla. Más aún, es persuasiva.

Por sí misma convence y logra adeptos con facilidad.

La aprenden los niños de pocos años y los profesores de más edad.

La noción que se tiene de democracia es elemental y básica. Consiste en creer que las personas quieren un buen gobierno, uno formado por gobernantes que hagan cosas buenas.

En creer que esos buenos gobernantes pueden ser seleccionados y elegidos por el sistema de voto mayoritario.

Y en creer otra cosa, que una vez en el poder, los gobernantes elegidos harán esas cosas buenas que prometieron hacer durante su campaña electoral.

En resumen, la democracia crea una expectativa atrevida: la democracia llevará a los mejores al gobierno y ellos harán siempre lo mejor para la gente. Más o menos equivalente a dar como cierta la existencia de Harry Potter.

Bien vale una segunda opinión examinar las hipótesis de esa idea tan simple de la democracia.

HIPOTESIS UNO: todos están de acuerdo en qué es un gobierno bueno. Es falsa.

Hay muy diversas opiniones entre las personas sobre qué es un buen gobierno. Basta comparar las ideas de los liberales contra los socialistas y de los conservadores contra los progresistas, para comprobar esta falsedad.

HIPOTESIS DOS: los gobernantes harán cosas buenas siempre. Es falsa.

Aún entre políticos perfectos, las presiones políticas impedirán realizar todo lo bueno que persigan. Y ya que los gobernantes son simples seres humanos, entre ellos existirán todos los vicios y maldades humanas.

HIPOTESIS TRES: los ciudadanos sabrán elegir a los mejores. Es falsa.

En la realidad el electorado no tiene la preparación para distinguir entre unos y otros. Peor aún, si tuviera esa capacidad no dedicaría el tiempo que requiere el examen completo de los candidatos y sus propuestas.

HIPOTESIS CUATRO: habrá congruencia entre lo prometido en la campaña y lo realizado por el gobernante elegido. Es falsa.

La realidad de la política impide eso. Pero sobre todo, las promesas electorales tienen el objetivo de lograr votos antes del compromiso de hacerlas realidad, lo que genera promesas irracionales.

Lo anterior sirve para echar un cubo de agua fría sobre la democracia. O mejor dicho, sobre esa noción tan infantil e ingenua de la democracia.

Produciendo una expectativa tan idealista e irrealizable, la democracia creará desencanto.

Creará desilusión entre el electorado al producir gobiernos malos, gobernantes sin talento, políticos corruptos y demás. La democracia se desprestigiará y llegará a ser rechazada.

Un problema serio ocasionado por esa noción tonta y pueril.

No, la democracia no produce los mejores gobiernos necesariamente. No, la democracia no lleva a los mejores al poder. No, la democracia no produce un voto prudente y racional.

La democracia tiene otras ventajas, más terrenales, menos utópicas. Lo que ella hace es un par de cosas muy básicas, poco notorias, pero imprescindibles.

Una de ellas es la posibilidad de cambiar de gobierno sin necesidad de golpes de estado. Le apuesto a que pocos mencionarán esta ventaja al hablar de democracia.

No es para ignorar esto: vea los sucesos en Venezuela, en Ucrania, en Siria. O imagine lo que sucedería si se quiere cambiar el gobierno de Ortega en Nicaragua. O el de Putin en Rusia.

Otra que no es menor, la de evitar o minimizar abusos del gobierno (el mayor riesgo político de todo pueblo). Lo hace dividiendo el poder gubernamental en sus funciones, en el tiempo, y en el espacio.

Tampoco será esto muy mencionado cuando las personas describan a la democracia.

No es pequeño esto, al contrario. Imagine las posibilidades de abusos de autoridad de gobierno en Australia comparado con Cuba, o en el Reino Unido comparado con Argentina.

Neto, neto, la alabanza incondicional de la democracia lleva a su propia destrucción cuando produce desilusión y crea en la sociedad un ambiente propicio al gobierno que sólo puede ser cambiado por medio de la violencia y en que los abusos son asuntos cotidianos.

La mejor defensa que puede hacerse de la democracia es reduciendo las expectativas demasiado elevadas que crea su noción infantil e ingenua.

Post Scriptum

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Democracia.

Existe una manera mejor, más realista, de defender a la democracia, la de justificarla como una simple herramienta imperfecta que tiene un objetivo, el de defender la libertad.

Creo que es obvia en lo anterior la influencia de K. Popper. Véase Respuesta Buena a Pregunta Mala.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras