Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Dos Bobadas Más
Eduardo García Gaspar
3 junio 2014
Sección: FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Fue la repetición clásica. Otro reestreno de algo ya visto. androjo

La reiteración de lo demasiadas veces escuchado.

La persona aseguro con total seguridad algo que vale la pena examinar.

Dijo que las empresas se ponen de acuerdo para retrasar la entrada de nuevas tecnologías para ganar más dinero con tecnologías atrasadas.

No había duda en su mente de que eso era una realidad. El afán de lucro de las empresas retrasaba la entrada de mejores productos, lo que daña al consumidor.

Comentarios como éste son irresistibles de ver más de cerca. Primero, porque se oponen a la otra idea que esa misma persona dijo, la de la obsolescencia planeada: introducir nuevas tecnologías con frecuencia dejando atrás las viejas.

¿Por fin, frenan el lanzamiento de nuevas tecnologías o lo hacen con frecuencia?

Veamos algo de simple sentido común. Si usted tiene una empresa que fabrica focos o bombillas de luz y tiene una nueva tecnología, piense qué es lo que le conviene hacer. ¿Introducirla o no?

Si no la lanza, corre el riesgo de que otros se adelanten y lo hagan, con esa u otra tecnología aún mejor. Existe claramente un incentivo para lanzar nuevas tecnologías (vea la competencia en teléfonos inteligentes, por ejemplo). Pero hay una posibilidad que debe considerarse.

Digamos que por decreto de gobierno la empresa de usted tiene el monopolio de producción de bombillas de luz. ¿Qué haría usted, lanzar o no los nuevos focos veinte veces más durables?

A primera vista, personas como esa de la que hablo, dirían que no, que usted en su empresa frenaría la introducción de la nueva tecnología porque así ganaría más dinero (con focos que se funden con frecuencia). ¿Es cierto? No necesariamente.

Depende de los costos de producción y venta. Si el foco viejo cuesta producir 6 pesos y se vende en 10, tiene una utilidad de 4 pesos. Pero puede ser que la nueva bombilla cueste producir 25 pesos y se venda a 35 pesos, con una ganancia de 10 pesos. Ganaría más usted con la nueva tecnología que con la vieja.

Mi punto creo que bien vale una segunda opinión. Existen opiniones que se repiten con insistencia y que no se sostienen. Son fáciles de recordar, cualquiera que no quiera pensar puede repetirlas y, en su superficie, suenan bien. Y mejor, coinciden con ideas preconcebidas.

No hace mucho, por ejemplo, vi un programa en WOBI, el canal de televisión. Explicaban a Marx y su idea de que el capitalista quiere ganar más y más, y que para hacerlo lo único que puede hacer es bajar salarios. Basado en esto, se proyecta, que llegará un momento en el que los asalariados no tengan dinero para comprar lo que produce el capitalista y todo el sistema se cae.

La tesis es extraordinariamente débil. Primero, no ha sucedido. La predicción marxista no se ha realizado. Segundo, el análisis está mal planeado. Parte de una premisa falsa, la de que la única manera de aumentar utilidades es reducir salarios. ¿Es la única? No, por supuesto que no.

Al empresario no le conviene tener una política exclusiva de reducción de salarios. Si quiere tener ganancias se fijará en otra variable, la productividad, la cantidad que se produce con los recursos totales, además del trabajo. Cuanto más y mejor se produzca con iguales recursos, más utilidad habrá (si el comprador valora lo producido).

El salario en sí mismo y su reducción o aumento, es irrelevante. Lo que importa es la productividad. Por eso resulta mejor, generalmente, emplear mano de obra más cara pero más productiva. Y, sin embargo, en ese programa, Marx era colocado como uno de los mayores economistas de la historia.

Casos como estos son los que llaman la atención. En tiempos en los que tenemos grandes avances científicos y tecnológicos, otras ramas del saber parecen estancadas o están teniendo atrasos desesperantes. Es terriblemente frecuente que se escuchen bobadas como las anteriores.

¿Porqué se repiten y son creídas? Quizá sea porque son muy simples. No hace falta saber nada de nada. Tampoco hace falta pensar. Solamente requiere un papel simple de repetidor, como el que cuenta los mismos chistes una y otra vez: da material para que otros lo repitan.

También, puede que se deba a que estas explicaciones débiles generalmente coinciden con las ideas preconcebidas de la izquierda. Ella se nutre de estos clisés y sobre ellos elabora las más descabelladas teorías que dan un disfraz de seriedad al clisé.

Otro factor que influye: explicaciones tan simples son las únicas que suelen entender los políticos y sobre ellas legislan y crean políticas económicas. No sorprenden que las crisis económicas sean producidas por actos de gobierno.

En fin, solo quise examinar una de las facetas de nuestros tiempos de demasiada televisión y poco seso.

Post Scriptum

Si le gustó la columna, quizá también:

Un Mundo al Revés

El Idiota Consumidor

El punto de partida de la columna fue la obra de Friedman, D. D. (1996). Hidden order : the economics of everyday life. New York, NY: HarperBusiness.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Dos Bobadas Más”
  1. H.G. Dijo:

    Soy lector asiduo de su columna pero debo decirle que comete un error en su razonamiento en cuanto a la comparación que hace entre el beneficio que obtiene el empresario con el cambio de tecnología.

    “Si el foco viejo cuesta producir 6 pesos y se vende en 10, tiene una utilidad de 4 pesos. Pero puede ser que la nueva bombilla cueste producir 25 pesos y se venda a 35 pesos, con una ganancia de 10 pesos. Ganaría más usted con la nueva tecnología que con la vieja.”

    En efecto, se recibe una utilidad mayor por pieza pero olvida que hizo mención de la duración de la misma: “¿Qué haría usted, lanzar o no los nuevos focos veinte veces más durables?”

    Visto meramente desde el punto de negocio, se percibe una utilidad de casi el triple pero con un costo de oportunidad bastante alto ya que la compra será menos frecuente.

    Esto es sólo un pensamiento superficial ya que hay muchos factores que uno no puede conocer como mejora de imagen y calidad, uso excesivo del foco (efectos no intencionales), mayor cobertura de clientes nuevos, etc., pero mientras se mantenga la relación que menciona pues yo personalmente preferiría fabricar los focos “desechables” y aumentar volumen de venta para igualar la utilidad que se deja de ganar con la nueva tecnología, aunque nada asegura que la gente me siga comprando en un futuro.

    Saludos.

  2. droctavio Dijo:

    La propuesta de que existen bobadas económicas que las gentes creen que son verdades absolutas es algo real que he vivido durante toda mi vida. Quisiera añadir algo sobre lo comentado por HG sobre los focos. La decisión de mantener la tecnología vieja de menor benefocio financiero pero mayor frecuencia de reemplazo es una alternativa. Pero también lo es la del foco de mayor duración y mayor beneficio financiero, la que hará que la empresa tenga más recursos en menos tiempo y se proteja contra competencia futura de mejor tecnologíay con más recursos la empresa podrá aprovechar oportunidades futuras. Mi sentido dice que con los focos de nueva tecnología la empresa tendrá más años de vida que con los viejos.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras